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Lufthansa cambia el equipo: Las fotos del último MD-11F en Ezeiza.

El 31 de diciembre pasado fue un día especial por partida doble. Por un lado, marcaba el fin del que seguramente fue el peor año de la historia moderna de la humanidad. Por el otro, sellaba el fin de la era de los cargueros trimotor en Argentina.

Así lo anunciaba Lufthansa Cargo en su cuenta oficial de Instagram unos días antes. Los últimos vuelos a Sudamérica del legendario MD-11F de la compañía estaban programados para los próximos días, y serían la oportunidad de decirle «adiós» a esta máquina de 3 motores que tan bien supo reemplazar a su antecesor, el DC-10.

Bastó revisar la programación de la aerolínea germana para notar que, en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, el último de los vuelos con el MD estaba planeado para llegar muy temprano, a las 6:50 de la mañana. Pero el evento y el avión ameritaban hacer el esfuerzo de levantarse temprano para ir a fotearlo.

Además, a esta hora de la mañana la luz es ideal para las fotos…

Minutos antes de las 6:30 (llegó bastante adelantado) el MD-11F matriculado D-ALCK y procedente de Frankfurt con escala previa en Viracopos, Brasil, surgió de entre las copas de los árboles, trenes de aterrizaje extendidos, en su final corta hacia la pista 11 de Ezeiza.

Luego fue momento de recorrer con tranquilidad el tramo de ruta hasta la cabecera opuesta, la 29, y esperar por el último despegue. Normalmente los aviones cargueros tienen estadías cortas en el aeropuerto, ya que básicamente descargan lo que traen, cargan las mercaderías de exportación, y salen hacia su próximo destino. En el caso del LH8264 el despegue para cruzar el charco hasta Montevideo estaba programado para las 8:10, y aunque se atrasó unos minutos, cumplió.

El McDonnell Douglas MD-11 es un trimotor impulsado por 3 Pratt & Whitney PW4460 turbofan que se distingue fácilmente del resto por el motor del estabilizador vertical. Este tercer motor últimamente se había convertido en un problema. El consumo de este modelo es sensiblemente mayor que el de los modernos bimotores que operan hoy en día, lo cual implica mayores gastos en combustible y mayor contaminación. El tercer motor también significaba un dolor de cabeza para los despachantes de aeronaves que debían operarlo, ya que semejante peso en la cola hacía difícil manejar la ecuación de «peso y balanceo», algo fundamental para que una vez lleno de carga, el avión realice un vuelo seguro.

Además se trata de un modelo ya antiguo, con muchas horas de vuelo encima, y bastante susceptible de averías. En los últimos meses no era de extrañar ver vuelos cancelados o demorados porque el viejo y querido MD se había quedado AOG en alguna escala y estaba a la espera de su reparación.

Finalmente, otra razón de peso para el cambio de equipo, con seguridad fue su payload, o en criollo, la cantidad de carga que puede transportar cada avión. Mientras que en el MD-11F el payload ronda las 70 toneladas, el Boieng 777 Freighter que lo reemplazará puede mover unos 100.000 kilos de carga.

Estas son las principales razones por las que Lufthansa Cargo está en proceso de desprogramar al MD-11F en todo el mundo. Proceso que seguirá adelante a medida que siga recibiendo los B777F de reemplazo. En septiembre, la empresa le dio la bienvenida a su flota al 9° carguero Boeing 777, el D-ALFI bautizado como «¡Buenos Días, México!«

Actualmente, la única línea aérea operando regularmente MD-11 en la ruta a Buenos Aires era Lufthansa Cargo. De aquí en más, la llegada a nuestro país de alguno de los trimotores que siguen surcando los cielos dependerá de algún vuelo charter, o quizá un eventual reemplazo de equipo, u algún otro caso puntual, pero de a poco eso comienza a ser todo un acontecimiento en el mundo entero. Es que, lentamente, la era de los aviones de 3 turbinas, va llegando a su final.

La Seguridad Aeroportuaria del futuro: Tomografía Computada.

El mes pasado Delta Airlines anunció que la TSA (Transportation Security Administration), o sea el organismo norteamericano responsable por la seguridad en el transporte, estaba logrando acelerar los tiempos de control de pasajeros en los aeropuertos, y puntualmente mencionaba a su hub en Atlanta.

Según los cálculos realizados por la aerolínea, sus pasajeros han logrado pasar por los puntos de seguridad un 20% más rápido utilizando la nueva tecnología de tomografía computada.

Según surge de la propia TSA, el CT es el más moderno equipo de escaneo por rayos X y logra mejorar las capacidades de control sobre el contenido del equipaje de mano. Es una tecnología similar a la que se utiliza en las tomografías computadas de la medicina, y a diferencia de los scanners actuales que permiten ver imágenes 2D, estos nuevos equipos trabajan con un sofisticado algoritmo que crea imágenes 3D que, además, se pueden girar 360 grados.

Esta imagen clara del equipaje y su contenido le permite a los agentes de la TSA detectar cualquier amenaza que haya dentro de ellos, y que la computadora identifique instantáneamente cualquier explosivo, incluidos los líquidos. Esto es un cambio radical en los procesos de control aeroportuario, ya que en un futuro no muy lejano permitirá que los viajeros no tengan que sacar su laptop del equipaje para escanearlo de forma exclusiva, como se hace hasta ahora, procedimiento que genera gran parte de las demoras. Lo mismo con los líquidos permitidos, que podrán mantenerse dentro de las valijas.

Y cuando digo «futuro no muy lejano» me refiero a que ya es una realidad, y que sólo falta que se implementen estos tomógrafos en todos los aeropuertos del mundo, para gozar de los beneficios que hoy ya tienen los pasajeros que viajan por el Aeropuerto de Atlanta.

En el actual contexto de pandemia esta innovación tiene además una importante ventaja: al tener que manipular menos el equipaje se reducen los puntos de contacto, y además al agilizar el proceso se ayuda a minimizar el aglomeramiento de gente, algo tan mal visto en tiempos de necesario distanciamiento social.

Un importantísimo cambio que nos facilitará la vida a todos los viajeros cuando estemos por abordar el avión, un momento que de por sí ya genera stress. Por supuesto que es una mejora que requiere de fuerte inversión, y que tardará en extenderse por el mundo. Quién sabe cuándo veremos el primero de estos tomógrafos computados funcionando en Ezeiza! Pero lo que es seguro es que, si las pruebas demuestran que funciona bien, es seguro y ágil, se trata de una mejora que habrá llegado para quedarse, y que será el futuro de todo aeropuerto del mundo.

Es sólo cuestión de esperar…

Fotos: Delta Airlines.