Archivos Mensuales: enero 2020

Alojamiento en Maimará: El hotel Posta del Sol.

Organizando el viaje por el norte resulta ser que en la Quebrada de Humahuaca hay buena cantidad de opciones para alojarse, pero en nuestro caso pretendíamos llegar el fin de semana largo por el feriado del 9 de julio, así que al hacer las búsquedas nos encontramos con que los precios eran irrisoriamente altos y las alternativas se habían acotado considerablemente.

Así es cómo ampliamos el rango de la búsqueda y salíendome de las localidades tradicionales recordé la tranquila y hermosa Maimará que había conocido en un viaje anterior, y así dí con el Hotel Posta del Sol a través de la página de Al Mundo.

En honor a la verdad debo decir que el primer impacto cuando llegamos no fue para nada positivo, sino todo lo contrario. Luego de casi 8 horas de ruta desde la localidad de Cachi en Salta, nos encontramos con que en el hotel no estaban enterados de nuestra reserva. Es más, de hecho estaba cerrado al público ya que festejaban un cumpleaños familiar y el dueño había invitado a toda la parentela a pasar un fin de semana para el recuerdo.

Luego de mucho ir y venir y bastantes nervios de mi parte pensando dónde iba a encontrar un lugar dónde pasar la noche en un fin de semana tan agitado, finalmente lograron desocupar una habitación y nos la asignaron. Eso sí, de dormir y descansar del viaje ni hablar, porque en el patio del hotel se llevaba a cabo el evento a pura música. El bajo de los bafles golpeándome en el estómago sí que quedó para el recuerdo, hasta que al fin no di más y cai rendido al sueño a pesar del alboroto general.

Contada la anéctoda de la desinteligencia (que nunca supe si fue de la agencia online o del hotel), podemos comenzar a contar sobre las instalaciones en sí, que son rústicas pero aceptables. La habitación que nos tocó era amplia pero escueta, con muy pocas comodidades. Apenas una cajonera para guardar la ropa y un perchero sin ningún resguardo como se ve en la foto. En cuanto a los electrónicos, hay un sólo toma corriente con lo cual le dimos buen uso a la zapatilla que siempre llevo cuando salgo de viaje, y la calefacción era a base del radiador eléctrico, que por la noche alcanzaba con lo justo.

La cama era pequeña, lo cual contrasta con lo amplio de la habitación por donde podés moverte sin inconvenientes. Al pie de la misma hay un banquito que nosotros aprovechamos para evitar que las mochilas terminaran en el suelo. La habitación no cuenta con televisión pero sí con wifi.

Lo que sí es destacable es el baño, en particular la ducha. Agua bien caliente, tanto que tenes que mezclarla obligadamente, y buena salida en una bañadera amplia que te permite maniobrar con comodidad.

A la entrada del hotel está el comedor donde se sirve un correcto desayuno, que incluye termos con café y leche que el staff repone constantemente, facturas y tostadas con varias opciones para untar. En el invierno, el salón se calefacciona con el hogar a leña, lo que le da un toque distintivo. Contiguo al comedor está el living donde se puede disfrutar de un poco de televisión, aunque con los paisajes que tenés alrededor con solo salir a la puerta, eso queda relegado prácticamente en exclusividad para los locales.

En cuanto a la limpieza, otro detalle importante, el Posta del Sol es correcto, y en esta apreciación hay que tener en cuenta que el hotel en sí estaba cerrado así que el staff no estaba prestando servicios a full. Y otro punto a destacar es la amabilidad del personal, que incluso mientras corrian con los preparativos de la fiesta se hacían el tiempo para atendernos muy amablemente.

En resumen, me vendría muy bien una segunda visita menos accidentada como para hacer una revisión más certera, pero luego del primer mal trago la percepción sobre el alojamiento fue mejorando. Si te decidís a visitarlo, mi recomendación es que, luego de haber hecho la reserva online, le pegues un llamado de teléfono al hotel en sí para asegurar que la recibieron y está todo en orden.

A bordo del DB: Viaje desde Bruselas a Berlin en tren.

Al igual que para viajar en avión, para comprar pasajes de tren por Europa me gusta utilizar los buscadores online que me permiten ver todas las ofertas y opciones, en lugar de atarme a lo que me ofrece una empresa en particular. Sin embargo, a pesar que en general es algo bastante simple de hacer, para viajar a Alemania me encontré con un inconveniente: al finalizar la transacción la única forma de hacerme de los tickets era por correo. Eso implicaba dos cosas: en primer lugar debía confiar en el sistema de correos para que me llegaran a tiempo; y en segundo lugar tendría que llevar durante todo el viaje desde Buenos Aires los boletos encima. Ninguna de las dos cosas me gustaban, así que entré a la web del Deutsche Bahn y me fijé qué podía hacer desde allí.

Desde bahn.de pude buscar las opciones para viajar desde Bruselas hasta Berlin de forma fácil, e incluso en español, y por supuesto, allí la opción por default era recibir el ticket por mail para imprimirlo en casa. Sin embargo, hay un pequeño detalle: si bien el mail en sí está en español, el ticket adjunto está en alemán, con lo cual para quién no lo hable se puede hacer algo complicado interpretar tanto cómo proceder en la estación, como incluso entender qué es lo que compró. Así que para quién le pase lo mismo, va aquí una pequeña guía para leer el pasaje del DB:

El ticket en sí es toda una página completa que hay que llevar impresa a la estación. A continuación la explicación de las distintas referencias para que puedas entender el encabezado que te muestro en la foto de arriba:

  1. Te indica que se debe imprimir en formato A4
  2. Te muestra la cantidad de pasajes que compraste, en este caso indica “2 Adultos”.
  3. Indica origen y destino: VON significa “desde” y NACH “hacia”.
  4. La clase, que es un punto importantísimo porque si te equivocás y con un ticket de 2da clase te sentás en un vagón de 1ra las multas son bastante caras.
  5. El itinerario completo: En este caso era el 18/09/19 desde la estación Bruselas Midi con salida a las 8:23 hs en el tren ICE 13, con transbordo al ICE557 saliendo de Colonia a las 10:44 hs.

Más abajo en la hoja se muestran todos los detalles del pasaje, incluyendo los horarios exactos, y las plataformas desde las que se sale y a las que se llega. Acá pueden ver que en la estación de Colonia teníamos que caminar desde el andén 4 (sector A-C) hasta el andén 2, y que teníamos una media hora para hacerlo.

Luego también se pueden ver detalles importantes de la reserva como ser la cantidad de asientos “Sitzplátze” (2), el número del vagón (23) y los asientos elegidos (66 y 68 en el primer tramo) e incluso el tipo de asiento y de vagón. Este ejemplo indica que era vagón para no fumadores “Nichtraucher” y si los asientos son ventanilla “Fenster”, o pasillo “Gang”.

Ahora sí, con todo entendido y con la tranquildad de haber constatado que el ticket que nos llegó se corresponde con lo que compramos, podemos ir hasta Bruxells Midi para abordar un tren super tranquilo y cuidado. Los vagones, además de estar claramente numerados, están ubicados en orden, así que encontrar el que te corresponde es muy fácil.

El viaje hasta Colonia fue tranquilo y muy rápido. En seguida estábamos descendiendo y buscando de abordar en próximo tren, donde habíamos reservado asientos con mesa pensando en que por el horario algo íbamos a comer.

Y no nos equivocamos porque nos habíamos levantado temprano y emprendimos el viaje sin nada en el estómago, así que enseguida estábamos en el vagón comedor donde nos hicimos de un desayuno francés  con café por un precio de EUR 17 para los dos. Todo estuvo muy bien salvo por el detalle de que la tarjeta de crédito no funcionó y tuve que pagar en cash.

Nosotros como teníamos mesa nos volvimos a nuestros asientos, pero sino también podés quedarte a comer en el vagón comedor.

Otra opción es quedarte en tu asiento esperando que las azafatas pasen ofreciendo café que traen ya preparados en una bandeja.

En cuanto a comodidades para el viaje, los trenes de Deutsche Bahn cuentan con wifi gratis que funciona muy bien, incluso en los vagones de 2da Clase. Y por supuesto están preparados para que puedas cargar tu celular, para lo cual es importante no olvidarse el adaptador internacional ya que las conexiones no son USB.

Los baños, así como los compartimientos para el equipaje pesado, están ubicados en los extremos de los vagones, junto a las puertas, y están separados del sector de pasajeros por una puerta de blindex automática. Son trenes de alta velocidad, pero la verdad es que uno no se da cuenta salvo que mire por la ventanilla o que directamente se fije en las pantallas que marcan los 200 km/h a los que vamos. Esas mismas pantallas, además, anuncian la próxima estación, el horario de llegada y las conexiones disponibles en la misma, con su horario de salida y andén.

Finalmente, después de algo más de 6 horas de viaje, llegamos a la estación central de Berlin Hauptbahnhof Tief. Esta última palabra te puede confundir un poco al momento de sacar el pasaje, pero en realidad solamente indica que el tren llega a la parte subterránea de la estación en lugar de estacionar en una plataforma de superficie, pero tranquilos, es siempre la estación central, el mismo edificio. Lo que pasa es que a los alemanes les gusta abundar en detalles.

Con un viaje tan largo estarán quienes me digan que quizá habría sido mejor tomar un vuelo, en especial si conseguía uno low cost. Pero la verdad es que entre el traslado hasta y desde los aeropuertos, y el tiempo antes que hay que ir para hacer todos los controles, más el vuelo en sí no creo que haya tanta diferencia. Y claro, el hecho de pode pararte y recorrer el tren, la comodidad de los asientos que ampliamente superior a los del avión, y el hecho de vivir la experiencia en sí de viajar en un tren ultramoderno a 200 km/h y llegar al centro mismo de la ciudad, fueron factores determinantes que inclinaron la balanza a favor del transporte terrestre.

En mi opinión, el tren es una excelente forma de moverse en Europa. Espero que la crónica les sirva y se animen a hacerlo ustedes también.