Archivo de la etiqueta: Aerolíneas Argentinas

Aerolíneas Argentinas no transporta cargas. ¿Verdadero o Falso?

La semana pasada la dirección de Aerolíneas Argentinas sorprendió con un anuncio explosivo: la fusión de Aerolíneas con Austral, y la creación de nuevas unidades de negocios para generar mayores ingresos, entre ellas, la unidad de negocios de cargas.

El público en general se vio sorprendido por la decisión política que la noticia evidenciaba, pero los que trabajamos en el ámbito de la carga aérea no podíamos salir de nuestro asombro ante la afirmación de que se crearía una unidad de cargas, siendo que la línea aérea de bandera ya tiene una división cargo.  ¿Es posible que el propio presidente de la compañía desconozca que dentro de la misma hay un departamento de cargas, que incluso cuenta con una oficina exclusiva en el predio de TCA en el Aeropuerto de Ezeiza? Obviamente, la respuesta es que no.

El A330-200 es apto para el transporte de cargas palletizadas.

Lo que se anunció como la creación de algo absolutamente nuevo será seguramente una fuerte reestructuración del área de cargas de la compañía, probablemente con una jerarquización de la misma dentro del organigrama, y sin lugar a dudas con mayor relevancia (o al menos, visibilidad) dentro del abanico de productos de Aerolíneas. Y en este punto quiero destacar una percepción generalizada en el mundo de la aviación y los viajes que descubrí cuando empecé a contactarme con gente del medio a través de este blog. Una percepción que seguramente le dé sentido al tono del anuncio: La idea de que Aerolíneas no aprovecha sus aviones para transportar carga como lo hacen otras líneas aéreas del mundo.

En primer lugar, lo que quiero dejar en claro es que esa percepción es totalmente errada. Insisto: Aerolíneas Argentinas transporta mercaderías en sus vuelos y tiene gente dedicada exclusivamente a ello.

Cubierto este punto, cabe (y es absolutamente necesaria) la discusión respecto si las bodegas se aprovechan correctamente, o si se podría hacer algo más. Y si ese fuera el caso, por qué hasta ahora Aerolíneas no lo hizo. Ese es el análisis en el que quiero profundizar hoy.

Por las limitantes de sus dimensiones, los B737 sólo admite carga suelta en sus bodegas.

Lo más importante para entender la situación es revisar los equipos que tiene la aerolínea para realizar sus actividades, y cómo se pueden aprovechar estos para transportar carga. Según los registros de la web airfleets.es Aerolíneas Argentinas cuenta hoy en día con 10 Airbus 330-200 y  44 Boeing 737 (en sus diferentes versiones). Ante la inminente fusión, también corresponde incluir la flota de Austral, compuesta por 26 aeronaves Embraer 190. O sea que solamente 10 de los 80 aviones disponibles son de fuselaje ancho, es decir de doble pasillo y, por las dimensiones de sus bodegas y compuertas, aptos para transportar carga palletizada. Este es un dato clave.

Tarima de madera “Euro Pallet”. Foto: Mark Hedron https://www.flickr.com/photos/3dstudiouk/6288046589/in/photostream/

En el mercado hay dos formas de transportar carga: La carga suelta, como su nombre lo indica, se trata de bultos sueltos, sin estar ligados a otros. La carga palletizada, en cambio, es mercadería cuyos bultos sueltos se han dispuesto sobre una tarima (comúnmente conocida como pallet) y se han asegurado de forma tal que se puede manipular todo como una única unidad, permitiendo su manipulación con autoelevadores o máquinas similares. Así la palletización de la mercadería presenta ventajas como crear bultos más grandes y visibles (que entonces es más difícil que se pierdan), agilizar el proceso de carga y descarga (y entonces disminuir los costos), entro otras. Por eso los exportadores en general operan con cargas palletizadas, lo que deja afuera de la ecuación a nada más y nada menos que el 88% de la flota de la aerolínea de bandera.

¿Entonces no se puede transportar carga en aviones de fuselaje angosto? Sí, se puede, y de hecho se hace. Sin ir más lejos desde el año pasado tanto Aerolíneas Argentinas como Latam Cargo se han enfocado fuertemente en comercializar las bodegas de sus B737 y A320, pero hasta donde se, con poco éxito. Cuando una empresa ya tiene toda su logística armada para transportar sus cargas en tarimas (que se pueden usar para subir a un camión, a un avión, o para llenar un contenedor marítimo) no es tan fácil modificar ese proceso estandarizado para aquello que tenga que salir aéreo. Además de que, así  como a veces las valijas de los pasajeros no aparecen en la cinta de equipaje del aeropuerto de destino, los bultos pequeños son muy proclives a perderse en las terminales de carga de los aeropuertos.

Proceso de carga de mercadería a mano en un B737 de Aerolíneas Argentinas.

Sin embargo, aún así hay carga que viaja en este tipo de aviones, pero claro, son bultos pequeños, que en general no pueden excederse del 1.20 metros de largo y las 80 centímetros de alto para que entren por la puerta. Pero además hay otra restricción importante en nuestro país: los aviones de fuselaje angosto en Argentina se cargan a mano, por lo que entonces cada bulto no puede excederse de aproximadamente 80 kilos. Esta es una limitante crítica, que en otros lugares como Estados Unidos o los países europeos no existe, porque allí se utilizan ULD’s aptos para estos tipos de aviones (para ver qué es un ULD podés leer este otro post donde te explico cómo se embarca carga en un avión de pasajeros).

Para finalizar, está el tema del payload, es decir el tonelaje de carga que un avión puede mover. Este depende de varios factores, como largo de la pista, clima, etcétera. Pero el más importante es la ocupación del vuelo: si el avión va lleno de pasajeros (y por tanto con mucho equipaje) la capacidad de carga de ese vuelo se reduce. En general, un avión de fuselaje angosto no puede transportar partidas grandes de carga, por más que se las haya acondicionado en cajas pequeñas.

Descarga de mercadería palletizada en EZE el marco de la operación especial a China. Foto: Aerolíneas Argentinas

En definitva, no es que Aerolíneas no transporte carga, sino que mayormente lo hace en sus A330. Y eso no es porque ellos no quieran utilizar los demás equipos, sino que es la forma en que el mercado de cargas se mueve mayormente. Una forma de disminuir las restricciones de los aviones de fuselaje angosto sería comprar ULD’s aptos para estos, pero esto requeriría de un análisis profundo con respecto a si vale la pena, porque la limitante de las dimensiones está dada por el tamaño de la compuerta del compartimiento de cargas, y esa es insalvable, aún cuando al avión lo cargues con una máquina.

Seguramente se podrá trabajar en optimizar el rendimiento de los A330-200 en cuanto a cargas, pero si bien no es necesario que una línea aérea tenga aviones de carga para aumentar las toneladas que transporta, en el caso de Aerolíneas Argentinas probablemente sea necesario operar algún cambio importante en su flota.

Aerolíneas Argentinas se fusiona con Austral y… abre una Unidad de Cargas.

En el día de ayer se conoció oficialmente la noticia sobre la fusión de Aerolíneas Argentinas con Austral, dos líneas aéreas que si bien pertenecían al mismo grupo de empresas estatales (y a las que solía nombrarse genéricamente como “Aerolíneas”) en realidad eran dos empresas separadas.

La decisión llega derivada de la crisis en que el Coronavirus ha inmerso a la industria aeronáutica mundial, y a la cual nuestro país y su línea de bandera por supuesto no son ajenos. En este contexto es que finalmente se toman medidas con objetivos que a todas luces son sanos: buscar la eficiencia y con ello el ahorro de costos y la maximización de los ingresos. A estos puntos me permito agregarle algo presente en toda fusión: la búsqueda y aprovechamiento de sinergias.

En eso hizo justamente hincapié el presidente del grupo, Pablo Ceriani, cuando en una carta al personal recalcó que el año pasado se registraron pérdidas por USD 680 millones, y que este año, sin ingresos durante varios meses al no poder operar vuelos regulares, el déficit será aún mayor, y el esfuerzo del Estado Nacional para sostener la situación está “al borde de ser imposible”. En palabras de Ceriani, eso hace imperioso que la compañía opere con su máxima eficiencia, y por tanto la duplicación de estructuras y procesos no tiene razón de ser.

En honor a la verdad, que la duplicación de estructuras y procesos no tenga sentido no es algo relativo a la situación generada por la pandemia, y en general cuando un grupo empresario mantiene compañias separadas se debe a que cada una se dedica o especializa en cuestiones diferentes. De lo contrario la tendencia natural es la fusión para eliminar esas ineficiencias que ahora el Grupo Aerolíneas pretende atacar, cuestión en la que si no avanzó hasta ahora tiene más que ver con decisiones políticas que con razones económicas o empresarias.

Seguramente la empresa como tal saldrá beneficiada (y con ello también el Estado Nacional que la financia y los contribuyentes argentinos que aportamos a ese financiamiento con nuestros impuestos). Pero sin dudas será un proceso difícil, y como en cualquier fusión habrá ganadores y perdedores. Si bien Ceriani habla de que en el proceso se preserven los derechos de los trabajadores, hay una realidad que no se le escapa a nadie: La eliminación de la duplicación de estructuras implica o poner esos trabajadores “duplicados” en otra función, o bien eliminar el puesto de trabajo.

En ese sentido la dirección de la línea de bandera se propone avanzar en dos proyectos que aportarán a generar mayores ingresos y que, seguramente, deberían además crear nuevos puestos, aunque al ser tan específicos habrá que ver cuántos de los que pertenecen a estructuras duplicadas estarán capacitados para tomar otros roles. Esas dos medidas son crear una unidad de negocios de mantenimiento, algo muy interesante y que le permitiría a Aerolíneas brindar servicios a otras compañías aéreas que operen en el país, y crear una unidad de negocios de carga que aproveche las experiencias adquiridas en las operaciones especiales a Shanghai, cuya viabilidad económica ya analizamos en este post al que accedés desde este link.

Y acá paro la pelota para destacar lo extraño de este último anuncio, porque Aerolíneas Argentinas ya tiene (siempre tuvo, al menos desde que tengo memoria) una división de cargas. Es verdad que la empresa no tiene flota carguera, pero como ya expliqué en un post anterior, los aviones de pasajeros transportan también carga, y son los empleados de la división cargo de Aerolíneas, con los que trabajo desde hace más de una década, los que se encargan de vender y organizar el espacio en las bodegas de sus aviones. Ni hablar del trabajo que tienen cada año durante la temporada de arándanos, cuando sus vuelos, además de ir llenos de pasajeros que van a vacacionar a Miami, salen atestados de fruta.

Habrá que esperar un poco para tener mayores precisiones al respecto de a qué se refieren los directivos cuando hablan de crear una unidad de negocios de carga. Evidentemente tienen pensado reestructurar la ya existente, seguramente potenciarla. Incluso quizá estén pensando en dotar a la línea de bandera con aviones cargueros, lo cual ya es palabra mayor y habrá que analizar en detalle la conveniencia o no, siendo que el mercado argentino hasta el momento tenía una alta sobreoferta de bodega aérea, lo cual durante los últimos años provocó que las tarifas de salida desde Argentina cayeran cada vez más y que a los operadores que traían cargueros a Ezeiza se les hiciera muy difícil llenarlos.

Claro que todo esto tenía lugar antes del Coronavirus. Ahora es incluso incierto qué líneas aéreas sobrevivirán la crisis, y de ellas, cuáles operarán en Argentina y con qué frecuencia. Una cosa es segura: al menos en el mediano plazo la oferta de bodega aérea disminuirá con respecto a lo que estábamos acostumbrados, el factor de ocupación en las bodegas será más elevado y con ello, las tarifas se irán al alza. Las líneas, tanto Aerolíneas como cualquier otra, deberán monitorear de cerca la situación, hacer sus mejores estimaciones y, llegado el momento, tomar las decisiones adecuadas. Porque si de algo no hay dudas, es que una vez pasado el COVID-19 todos deberemos adaptarnos a un mundo nuevo.