Archivo de la categoría: Industria Aérea

IATA Travel Pass: La aplicación para volar seguros en tiempos de COVID-19

Desde que comenzó la pandemia de Coronavirus, uno de los rubros más impactados por las medidas sanitarias en todo el mundo fue el de los viajes y turismo, y por supuesto, el de la aviación comercial. Desde hace tiempo IATA insiste en la importancia de la industria, tanto para la economía y el desarrollo mundial, como para el cuidado de la salud y el transporte de insumos esenciales. En ese sentido, IATA se ha opuesto también a las cuarentenas indiscriminadas, resaltando que no son una solución ni eficaz ni sustentable, debido al enorme daño que provocan en la economía. Es por eso que la asociación que nuclea a la mayor cantidad de líneas aéreas del mundo trabajó desde un principio en protocolos, y ahora propone una novedosa solución tecnológica a la problemática de los viajes internacionales.

IATA ha identificado 3 desafíos principales a la hora de encarar un viaje internacional en este contexto de total incertidumbre y cambio constante:

  • Complejidad: El tema es bien simple. Cada gobierno de cada país tiene la potestad de exigir el cumplimiento de diferentes medidas para poder ingresar a su territorio. Incluso ante los requerimientos de presentar un test con resultado negativo, la realidad es que existen varios tipos de tests, y no todos son aceptados por todos los gobiernos. La diversidad devenida del principio de soberanía de cada país hizo que no haya stándares al respecto, y que por lo tanto administrar y controlar el sistema de viajes internacionales se haya vuelto muy complejo.
  • Faltantes de Información: Ante tanta diversidad, que además se actualiza y cambia a cada instante, a los pasajeros se les hace extremadamente difícil dar con los requisitos puntuales que necesitan para realizar su viaje, al momento de comenzarlo.
  • Ineficacia, errores y fraude: Tanta complejidad, cambios de última hora y falta de stándares globales hacen muy difícil la tarea de control de las autoridades migratorias, que pueden caer en errores al interpretar la documentación que un pasajero les presenta, o incluso pueden ser engañadas con certificados de tests falsos difíciles de detectar.

Todo este enorme y complejo flujo de información debe darse entre 4 actores diferentes:

  • Los Pasajeros: Necesitan información certera y actualizada sobre los requisitos que deben cumplir para viajar a un determinado destino. Esto últimamente se ha vuelto muy difícil, ya por el dinamismo de las decisiones que toma cada uno de los gobiernos se vuelve complicado estar al tanto de las últimas normas vigentes. A esto se agrega los requisitos a tener en cuenta en una determinada ruta (si se hace escala en algún aeropuerto intermedio es probable que debamos cumplir con regulaciones sanitarias específicas del país de tránsito mientras esperamos el segundo vuelo en el aeropuerto).
  • Las Líneas Aéreas: Necesitan poder proveer información exacta a sus clientes sobre los requisitos para viajar a un determinado destino, y por supuesto, necesitan hacerse de las capacidades para controlar que, al momento del embarque, cada uno de los pasajeros cumple con todas las normas vigentes.
  • Los Gobiernos: Necesitan poder verificar la autenticidad de los tests que se le presentan, y la identidad de los pasajeros.
  • Los Laboratorios: Necesitan poder emitir certificados que sean reconocidos como válidos por los diferentes gobiernos.

Considerando todos estos factores, y con el objetivo central de lograr que la gente pueda volver a volar, para lo cual hay que conseguir facilitar todo este flujo de información, es que IATA desarrolló la App Travel Pass, como un modo de estandarizar la gestión de toda esta información.

La aplicación, que estará disponible para hacer los primeros test con IOS durante este trimestre, y con Android durante el segundo trimestre del 2021, podrá ser descargada en los celulares de los pasajeros, quienes tendrán total control de la información que compartirán con las empresas y autoridades nacionales.

A través de esta aplicación los pasajeros y aerolíneas podrán conocer de primera mano las últimas actualizaciones oficiales de cada uno de los gobiernos en cuanto a requisitos sanitarios para ingresar o transitar por los países, información que IATA ya tiene disponible a través de su sistema IATA Timatic, a través del cual las líneas aéreas se enteran hoy en día sobre las normas migratorias vigentes en cada país en el que operan.

Un segundo módulo de la aplicación estará dedicado al registro de los centros de testeo y vacunación, incluyendo el detalle de qué tipo de test efectúan cada uno. Del cruce de estos dos primeros módulos, los pasajeros podrán saber a través de la App a qué centro deben dirigirse para conseguir un test que sea válido en su país de destino.

Un tercer módulo permitirá que los laboratorios envíen los resultados del test al pasajero correspondiente. Esto se logrará a través de la validación de la identidad del pasajero, que deberá agregar a su perfil un scan de su pasaporte. Con esta validación de identidad cuando el usuario se presenta a realizar el test, el laboratorio podrá escanear un código que le permitirá relacionar el perfil del usuario correcto de la App con el resultado de su test, y enviárselo para que lo tenga disponible en el celular.

El tercer módulo será el más útil quizá para el pasajero en viaje, ya que através de él podrá acceder tanto a su pasaporte virtual como a toda la documentación relativa a los test que se efectuó. En caso de ser negativos, al recibir el informe del laboratorio la App le dará un status de “OK para viajar” que podrá ser presentado a las autoridades migratorias al arribo en destino. A fin de que estas puedan validar que la información es fidedigna, la App generará un código QR que podrán escanear para recibir la información de que el “OK para viajar” es genuino.

Aplicando la tecnología de los teléfonos celulares, IATA pretende de esta forma simplificar la vida de pasajeros, líneas aéreas y autoridades gubernamentales, dándoles a todos información certera, y en particular a los diferentes gobiernos, la seguridad de que el control del cumplimiento de sus requisitos migratorios está sistematizado y se realiza en el 100% de los casos en forma segura.

Y con todo esto, se busca aumentar la confianza de público y autoridades para reactivar los viajes por avión, que también en cuestiones sanitarias se perfilan para afianzar su status de modo de transporte más seguro de todos.

Lufthansa volará a las Islas Malvinas en el que será el vuelo más largo de su historia.

El próximo lunes 1 de febrero Lufthansa cumplirá un nuevo hito en su historia. El vuelo charter LH2574 despegará desde el aeropuerto de Hamburgo con destino a Mount Pleasant, en las Islas Malvinas, en lo que se convertirá en el vuelo de pasajeros directo y sin escalas más largo que la compañía germana haya jamás realizado.

Tan distinguida operación se realizará a  instancias del Alfred Wegener Institute, Helmholtz Centre for Polar and Marine Research de Bremerhaven, y recorrerá unos 13700 kilómetros sin ningún tipo de paradas en unas 15 horas. El vuelo se realizará con el más moderno, eficiente y ecológico avión de la flota de Lufthansa: el Airbus A350-900 que actualmente está estacionado en Hamburgo, donde está siendo preparado para la travesía.

El charter transportará a un total de 92 pasajeros, la mitad de los cuales son científicos, y la otra mitad tripulación destinados a la nave de exploración Polarstern (Estrella Polar, en español). Se trata de un viaje particularmente importante, ya que en este contexto de pandemia resulta primordial seguir investigando el desarrollo del clima. Las mediciones que tomará el Polarstern serán clave para las predicciones climáticas del futuro, y en un tema de tanta importancia para el planeta es fundamental que no se creen baches temporales en los datos. Coronavirus o no, las mediciones en la Antártida deben seguir regularmente.

Las medidas de seguridad sanitaria son exhaustivas, a instancias de los requerimientos gubernamentales en las islas. Los 17 tripulantes del A350 cumplieron con 14 días de cuarentena, y la carga y equipaje han sido desinfectados y se encuentran aislados hasta el momento del embarque. No se puede asumir ningún riesgo que implique la infección del Polarstern. Incluso el catering de abordo ha tomado medidas de precaución, y para los desperdicios que se generen durante el vuelo se embarcarán contenedores adicionales, ya que los mismos no podrán ser desembarcados hasta el regreso del avión a Alemania. El vuelo de regreso tendrá lugar el 3 de febrero, y lo abordará la actual tripulación del Polarstern que será relevada.

A fin de convertir la investigación científica sobre el cambio climático en sustentable, el Alfred Wegener Institut donará fondos para la producción de biogas en Nepal por cada milla volada en este proyecto. De esta forma, indirectamente la institución busca compensar la generación de CO2 provocada por estos vuelos comerciales, necesarios para seguir adelante con sus investigaciones.

La solicitud de permiso a la ANAC

La semana pasada surgió la noticia de que Lufthansa había solicitado permiso para realizar este vuelo ( y otro similar, en marzo) a la autoridad aeronáutica argentina, lo cual resulta lógico considerando que la ruta elegida seguramente implique sobrevolar espacio aéreo nacional (y por tanto requiere de la autorización pertinente) y más importante aún, que la travesía requerirá de aeropuertos de alternativa en caso de una emergencia, y por la cercanía con el continente resulta claro que tal aeropuerto será argentino. De hecho, la ANAC ya autorizó la travesía y designó a Ushuaia como aeropuerto de alternativa.

Si bien la Cancillería argentina celebró tal solicitud como un reconocimiento de, al menos, la disputa por la soberanía sobre las islas, el gobierno alemán se apuró a aclarar que las acciones de una empresa privada no pueden interpretarse como un acto de reconocimiento tal, al menos no por parte de un estado soberano.

Leyendo el comunicado de prensa oficial de la línea aérea de bandera alemana resulta difícil concluir que haya algún tipo de intencionalidad geopolítica en la solicitud de autorización a la Argentina, ya que en todo momento se habla de Falkland Islands. Si hubiera algún ánimo al respecto en la companía, lo más lógico hubiera sido que se refirieran al archipiélago con los dos nombres asignados por las naciones que se las disputan, sin embargo la denominación de Islas Malvinas no aparece en ningún momento.

Sin lugar a dudas, a todo argentino esto le deja un sabor amargo en la boca, pero debemos recordar que las acciones y pronunciamientos de una empresa privada no tienen ninguna relevancia en el ámbito del derecho internacional, y que aunque hubiera sido un mimo de parte de Lufthansa el haber agregado la denominación argentina de las islas en su comunicado oficial, esto no hubiera cambiado en nada la realidad: el hecho de que en cuestiones de soberanía son los estados los que se deben ocupar y llegar a una resolución definitiva y pacífica.

Todo esto no empaña, por supuesto, el hecho de que el LH2574 será el vuelo de pasajeros más largo de la historia de la compañía germana, y que para realizarlo, fue necesaria la aprobación de las autoridades argentinas.

Foto de Portada: Lufthansa AG.