Archivos Mensuales: enero 2016

Alas Uruguay llegó por primera vez a la Argentina. Secuencia de fotos.

Durante hacía bastante tiempo se podían ver por la Ciudad de Buenos Aires las publicidades de Alas Uruguay, la línea aérea uruguaya destinada a tomar el rol que Pluna dejó vacante con su desaparición. La gran pregunta era siempre ¿Cuándo comenzarán a volar? y más específicamente ¿Cuándo lo harán a Buenos Aires?

Esta última inquietud se disipó ayer cuando Pablo de Desde el Patio confirmaba el primer vuelo cruzando el charco. Así nos enterábamos de que el 27 de enero del 2016 quedaría registrado en la historia aeronáutica del Río de la Plata como el día en que una nueva aerolínea oriental unió nuevamente las dos márgenes del río. Así mismo decidíamos entonces aprovechar el último día de vacaciones para acercarnos a Aeroparque a recibirlo, cámara en mano.

El vuelo inaugural, identificado como YZ154 estaba programado para arribar al Aeroparque a las 10.50 hs. y se realizó con el Boeing 737-300 matriculado CX-OAA, que con 18 años en servicio perteneció anteriormente a Air France (quién lo operó desde el 19/02/1998 bajo matrícula F-GRFC) y a Ukraine International Airlines (quién hizo lo propio con matrícula UR-GAN desde el 25/04/2003). Esta aeronave tiene la particularidad de que siempre operó en modalidad leasing, tal como lo hace ahora para Alas Uruguay.

Estas son las fotos del arribo tomadas desde el estacionamiento del Aeroparque Jorge Newbery. Así se acercaba en final corta a la RWY13 de AEP el B737.

Sobre River

Los instantes previos al tan esperado primer “touch down” sobre suelo argentino.

Previo al touch down

Ya con todos los trenes sobre la pista.

Toca Tren Delantero

Chapas afuera para frenar la carrera del B737-300.

Todo afuera

Ya habiendo liberado la pista principal, el CX-OAA comenzó el taxeo por calle de rodaje.

En calle de rodaje

Y finalmente ingresa a la plataforma y sale de nuestra vista.

Ingresando a PlataformaInstantes después llegaría el momento más emotivo de la visita: el bautismo de bienvenida con el tradicional arco de agua, al que lamentablemente no tuvimos acceso, así que nos contentamos con registrarlo desde atrás del muro…

Arco de agua

El vuelo de regreso estaba programado para las 11.35 hs así que decidimos hacer algo de tiempo y esperarlo. Por supuesto, como era de esperarse, salío con algo de retraso, pero finalmente, algunos minutos pasadas las 12 del mediodía vimos moverse el estabilizador vertical en el proceso de push back, y en breve tuvimos al B737 acercándose a nosotros por calle de rodaje.

Primer Plano saludando

Los pilotos uruguayos estaban felices, y se les notaba. No dejaban de saludar a las cámaras de los spotters que fuimos especialmente para registrar su primer vuelo.

IMG_2727

Con paso seguro el CX-OAA fue encarando la cabecera 13 para volver a cruzar el río.

Rodando a Cabecera 13

El motor agregando aire muy caliente al mediodía porteño…

Primer Plano rodando cabecera

Finalmente ocupó cabecera y comenzó su carrera de despegue para suspenderse en el aire.

Despegando

Ganó altura con el empuje de sus motores, y emprendió el regreso a casa.

Alejandose

Según tengo entendido, Alas Uruguay unirá las capitales de ambos países con dos vuelos diarios, tal como hizo hoy, ya que pasadas las 19 hizo su arribo a AEP el segundo vuelo de la línea uruguaya. Sin embargo, en una búsqueda rápida en su web oficial no aparece opción para volar el domingo, y al querer chequear las alternativas para la próxima semana la web devuelve un error.

Seguramente con el correr del tiempo se vayan solucionando estos inconvenientes técnicos, y quizá se sume también alguna frecuencia desde y hacia Punta del Este, ya que según escuché, ese es el plan.

Lo importante es que finalmente Alas Uruguay ya está surcando los cielos sudamericanos, fruto del esfuerzo de todos sus trabajadores. Desde Ahicito Nomás, les damos la bienvenida a la Argentina, y les deseamos muchos más despegues como éste!

Alejandose plano abierto

El B737 de Alas Uruguay, protagonista de la jornada, se aleja en ascenso mientras el E190 de Austral taxea.

¡Exitos Alas Uruguay! ¡Y muchos vuelos más!

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Navegando en Airboat para fotografiar los cocodrilos del Everglades Park.

Una de las actividades más famosas y divertidas que se pueden hacer en la zona de Miami es subirse a un airboat y navegar por el pantano del Everglades Park en busca de avistar más de cerca la fauna salvaje del lugar, y en particular, los cocodrilos.

Pastizales

Ahora bien, ¿qué es en realidad un airboat? Bueno, es ese bote que seguro viste alguna vez en alguna película o documental, que se mueve por el agua motorizado por lo que pareciera ser un ventilador gigante. Básicamente, esto:

Bote estacionado

La otra particularidad del airboat es que el conductor va sentado en una silla muy elevada en la parte trasera del bote, y desde ahí lo dirige. Aquí lo podemos ver a nuestro chofer, tomado desde uno de los asientos delanteros.

El chofer

El airboat es una embarcación especialmente preparada para moverse en zonas pantanosas sin enredarse con los juncos y otras variedades vegetales que proliferan en estas zonas.

PantanoY además, lo hacen a gran velocidad, incluso derrapando de costado cuando doblan, casi como un auto de rally que encara una curva del circuito. Esto difícilmente se vea en una foto estática, pero en este video se aprecia un poco mejor.

Otra particularidad que se nota en el video es el tremendo ruido que hace el motor cuando está acelerando. Para contrarrestarlo y evitar que te quedes un poco más sordo que antes de subir, el ticket de la excursión incluye unos tapones de oído para que uses durante la travesía.

Paisaje pantanoso

A lo largo de la ruta 41 uno va encontrando los diferentes puestos que ofrecen el paseo en airboat. En mi caso elegí el puesto Miccosukee que pertenece a la comunidad indígena de la zona, y que trabaja de 9 de la mañana a 5 de la tarde. La excursión valía USD 20 y eran unos 20 minutos de navegación dentro de los cuales se incluye la visita a una isla donde tienen una especie de quincho para sentarte a comer y tomar algo, y del cual parten unas pasarelas que arman un pequeño recorrido sobre el pantano en el que supuestamente están los cocodrilos.

La isla

Ante mi consulta la cajera me contestó que no podía garantizar que viera ningún cocodrilo ya que estos no están encerrados, pero que ese día estaban teniendo suerte y todos los grupos que partían volvían con la tan ansiada foto del alligator. Me sonó a chamullo, y a que probablemente la isla estuviera desierta no sólo de vida humana sino también de animales salvajes, pero en ese momento no queda otra opción que creer.

Agua y pastos

Así es que pagué el ticket, tomé los tapones para los oídos y esperé unos 5 minutos a que saliera el próximo grupo. La navegación fue cortita, aunque bastante divertida. Cuando llegamos a la isla, la verdad que no decía mucho, y luego de dar la vuelta por la segunda pasarela sin novedades el malhumor comenzaba a asomar, justo cuando el conductor del airboat, parado casi al final de la pasarela nos señala a un costado y nos dice “Ahí!”.

PequeñitosCostó bastante identificar entre la vegetación lo que el ojo experimentado del que está allí cada media hora pudo ver enseguida, pero finalmente distinguimos sobre el verde de las hojas, un verde más oscuro de dos cocodrilos bebé, uno de los cuales nos miraba fijo con cara de malo.

Warning

Luego de la primera impresión de constatar que realmente lo que fuimos a buscar estaba allí, el pensamiento que se te viene a la cabeza es que no vas a conformarte con la foto de los pequeños, y que quizá alguno de los padres ande cerca. Seguimos entonces la caminata mirando con más atención el terreno pantanoso, incluido algún tronco semihundido en el agua, que en realidad no era un tronco…

Escondido

Quizá estuviera echándose una siesta pero así también es como cazan a sus presas. No se conforman sólo con mimetizarse por los colores y rugosidad de su piel, sino que además esperan pacientes y acechantes debajo del agua, sin que puedas verlo si estás al nivel de la superficie, dejando sólo ojos y nariz sobre la misma.

Sigiloso

Caminando un poco más finalmente avistamos otro espécimen que se nos acercaba desde más lejos. Son muy sigilosos al entrar al agua y acercarse hacia donde está uno, como puede verse en este otro video, lo que los hace especialmente peligrosos para sus presas.

Desde la pasarela lo tenemos a escasos centímetros de distancia y podemos apreciarlo mucho mejor.

Se acerca

Ahora sí estamos hechos y los dólares gastados valieron la pena. El camino de regreso en el airboat fue un poco más largo y el conductor aprovechó para hacer gala de sus dotes de timonel con algunos giros a gran velocidad que le imprimieron algo de emoción a la navegación.

Debajo del muelle

Otra opción para ver cocodrilos y otra fauna silvestre es hacer alguna caminata o pasear en bicicleta por el Parque Everglades, ingresando por alguno de sus Centros de Visitantes. Claro que haciéndolo por uno mismo seguro es más barato, pero quizá te pases la tarde entera caminando sin ver nada interesante, simplemente por desconocimiento. Estos tours (que en caso de no tener auto para llegar hasta Everglades también podés contratar con traslado desde la ciudad de Miami) teóricamente te llevan a las zonas donde habitualmente están los cocodrilos, y entonces las chances de sacarles la preciada foto aumentan. Si bien terminan siendo cortitos, la experiencia vale la pena.

80°F

Con más de  80° Fahrenheit el ambiente se pone caluroso, así que es propicio tomarse un descanso y relajarse, como hace aquí en Miami el cocodrilo de la foto. Lo mismo podés hacer vos en tu casa, mientras lees los posts de Ahicito. ¡No dejes de pasar la próxima semana!

Regresando de Miami via Lima, en clase Business del B767 de Lan.

Habitualmente para los vuelos internacionales hay que presentarse en el aeropuertos tres horas antes. Esto en realidad es una medida de precaución que tiene en cuenta que en estos casos aplican los controles de migraciones y aduana, además de los de seguridad propiamente dicho, y por lo tanto se demora más en llegar a la puerta de embarque. Sin embargo, en líneas generales, si uno llega hasta dos horas antes, estará medianamente bien.

Bueno, para abordar el LA2515 con destino a Lima, yo llegué al Aeropuerto Internacional de Miami a las 17.15 hs, es decir, apenas una hora antes del despegue… A eso en el barrio le llamamos “estar jugado”…

Torre MIA

La torre de control del Aeropuerto Internacional de Miami en un atardecer nublado.

Ese es el momento en que uno descubre el verdadero sentido de volar en Business, en mi caso habilitado por un canje de millas, como te conté en el post del vuelo de ida. Lo particular de esta clase en Estados Unidos no sólo es que hay una cola exclusiva para hacer el check in y/o despachar el equipaje, sino que también la hay para los controles de seguridad: es un verdadero placer pasar por el costado de todo el mundo que hace la cola normal y llegar casi primero al scanner (especialmente cuando tu avión está a punto de irse).

Rápidamente pasé por migraciones (un único oficial que te scanea el pasaporte) y por el control que incluyó sacarme las zapatillas y el cinturón, y acomodar la laptop en una bandeja exclusiva para pasar por el scanner. Una vez entregados todos los implementos se pasa a una cola conjunta donde la mayoría va a parar al clásico detector de metales, mientras que unos pocos (entre los que estuve yo, obviamente) son elegidos para experimentar el scanner de cuerpo completo: piernas y brazos abiertos y extendidos, y lista la radiografía. No obstante, luego del scanner de cuerpo completo la TSA me palpó las botamangas del pantalón, como para quedarse tranquilos de que no escondía nada en el dobladillo…

Copa en MIA

Un poco de spotting desde la terminal: B737NG de Copa Airlines rodando por plataforma de MIA.

Finalmente liberado de toda la burocracia aeroportuaria, corrí (literalmente) por la terminal J hasta llegar a la puerta J6 (prácticamente la última), en el mismo momento en que anuncian que el vuelo está retrasado 40 minutos, lo que me daba una media hora más antes de que comenzara el embarque. Si bien en el check in me dieron la invitación al VIP (que a diferencia de Ezeiza aquí era un documento aparte del boarding pass), con la corrida que había experimentado no me quedaban ganas de más apuros, así que preferí rondar la terminal cámara en mano spotteando un poco.

Finalmente pude subir al B767 y sentarme en la enorme butaca de Business, desde la que aproveché para tomar algunas fotografías del aeropuerto, y para filmar este video del despeque.

El servicio a bordo fue nuevamente muy bueno, aunque el kit personal del vuelo hasta Lima está varios niveles por debajo del que recibí yendo hacia Miami; es apenas una bolsa de tela que, aunque fina, no contiene la cantidad ni variedad de elementos que te entregan a la ida. En este sentido hay que tener en cuenta también que este vuelo era operado por Lan Perú, mientras que el Santiago – Miami era de Lan Chile, en rigor, dos empresas diferentes.  Me dormí mirando una película y al despertar ya habían entregado un snack del cual, el único rastro que tenía era la botellita de agua sobre la pantalla.

Pantallas Biz 777

Con el snack de desayuno las TCP te dejaban una botellita de agua mineral sobre la pantalla.

Para la conexión en Lima llegué más que ajustado debido al retraso del primer tramo, y para colmo no tenía boarding pass, por lo que paré en el mostrador de pasajeros en tránsito. Mientras la chica se disponía a imprimirmelo le comento que había hecho el check in on line por medio de la aplicación, y al mostrarle el boarding electrónico que  te queda grabado en el teléfono me indicó que ese mismo me servía para embarcar, y enseguida me indicó el gate al que tenía que ir YA, porque estaban por comenzar el embarque. Una vez más la aplicación de Lan resultó práctica y sumamente útil, así que vuelvo a recomendarla.

Pagofacileando en LIM

Pagofacileros en el aeropuerto de Lima, esperando para subir al micro que nos llevaría hasta el avión.

Otra vez corrí hasta el gate indicado, aunque ahora en un aeropuerto diferente, que por suerte estaba bien señalizado y no tardé en ubicarme. Al llegar me encontré con que recién estaba abordando la tripulación, lo que me dio tiempo a sentarme a observar a los por siempre presentes pagofacileros, que además, esperaban no para subir al avión, sino al micro que nos transportaría por plataforma.

Plataforma LIM

La versión nocturna de la plataforma de LIM incluía un B737 de Copa con livery diferente, y un Spirit.

El embarque fue un caos, con toda la gente arremolinandose alrededor del gate, así que esperé a que se despejara un poco el panorama y recién ahí me acerqué y pasé por el acceso preferencial. Una vez arriba del avión me encontré con el los pasajeros de Business ya estaban todos a bordo, pero aún así el asiento a mi lado estaba libre. Me puse a revisar los portaequipajes para dejar mi mochila, ya que el que me correspondía tenía un sticker de “NO EQUIPAJE” y estaba lleno de almohadas y mantas, por lo que se me acerca una TCP que con mala cara y bastante mal modo me pregunta mi asiento, abre el compartimiento que me correspondía y luego de tirar las mantas al suelo diciendo que “todo esto lo van a usar ustedes”, acomoda mi mochilla allí.

En el menú no había opciones, o quizá mi amiga TCP no me las quizo dar. Me consultó si iba a cenar y ante mi respuesta me prendió la luz individual indicándome que como la mayoría de los pasajeros habían optado por no comer, iban a apagar las luces para dejarlos dormir. No es el hecho de las luces, sino los modos lo que me lleva a decir que el servicio business de Lan Perú deja mucho que desear.

Menu LIM - EZE

La cena del vuelo de Lan Perú desde Lima hasta Buenos Aires, bajo la luz blanca de la lámpara individual.

Luego de la cena volví a dormirme en una señal que volar de noche con una escala intermedia es algo matador que en el futuro evitaré siempre que me sea posible, tanto más si les digo que otra vez me pasé de largo el desayuno. De esta forma aterricé en Ezeiza en el LA2427:

Eran las 6 de la mañana del domingo 25 de octubre. Ni en migraciones ni en aduana había nadie, y la única demora que tuve fue el recupero del equipaje: aún viajando en Business, mi valija fue la última en ser entregada, al punto que la tomé con la cinta ya frenada. En aduana, declaración en mano con el cálculo de mis compras ya hecho según el régimen de equipaje, pagué los aranceles del 50% con tarjeta de débito y salí del aeropuerto. Era hora de ir a votar.

Galería de Imágenes del Cañón del Atuel.

La recorrida por el impresionante Cañón del Atuel se inició en la localidad de El Nihuil, donde el asfalto desaparece y el ripio se interna en las montañas. Ese es un buen punto para apearse del auto y contemplar lo magnífico del paisaje. Claro que no es necesario irse tan al borde del precipicio, si desde donde estamos se ve bien, no?

Parejita en el abismo

A partir de allí comenzará un camino en el que predomina ampliamente la roca hasta donde uno llega a ver.

Cañon seco

Y el polvo en el camino propiamente dicho.

Camino entre las montañasPasados unos kilómetros veremos algo de agua.

Central electrica

Se trata del lecho que alimenta a la primera central hidroeléctrica del recorrido (sin contar por supuesto la del Nihuil).

Represa Hinisa

Pero es solo cuestión de tiempo para que el paisaje vuelva a convertirse en pura roca.

Pura roca

Un pequeño riacho a la vera del camino comienza a acompañarnos, y en una curva una cantidad de vehículos estacionados llama la atención. Hacemos nuestra parada también y nos adentramos en la montaña a pie.

Siguiendo el agua

Hasta encontrar la cascada.

Cascada

Para llegar hasta ese punto hubo que trepar varias rocas. Estamos casi literalmente rodeados por paredes de piedra.

Cielo encajonado

Habiéndonos refrescado en un día de intenso calor, volvemos al auto con la cabeza mojada y listos para seguir el recorrido, ahora sí, con algo más de azul líquido a nuestro alrededor.

Camino bordeando el lago

El lago propone una vista impresionante. Imposible no buscar dónde parar para contemplarlo tranquilo y disparar un par de fotos.

Aguas verdes

Lago y montañas

El lago

Finalmente se llega al dique Valle Grande, que en el momento de nuestra visita secaba literalmenet el río Atuel con sus compuertas cerradas.

El dique

El camino te lleva a pasar por sobre el dique.

Sobre el dique

Esta es la vista del lago, cuando te tomás un respiro a la sombra de los árboles.

Entre los arboles

Y esta otra es la perspectiva si te aventurás al rayo de sol sobre el dique.

lago desde el dique

Sin embargo, cuando cruzás y mirás hacia el otro lado del dique, el panorama es totalmente diferente.

El dique seca el rio

Como si no fuera real, uno trata de mirarlo con otras perspectivas para ver si se ve diferente. Pero el resultado no cambia, la emergencia hídrica hizo lo suyo y hubo que cerrar las compuertas. No hay agua para este tramo del Atuel, se lo mire desde donde se lo mire.

La ventanita

Este fue el recorrido fotográfico por el cañón. Lo que ves aca ni cerca está de la realidad que te presenta la naturaleza en San Rafael, así que aún cuando tenga poca agua, no te pierdas la oportunidad de hacerlo si estás de paseo por esa zona.

Y por supuesto no te pierdas el próximo post de Ahicito, la semana que viene. ¡Hasta entonces!

El Cañón del Atuel: un río escurriéndose entre diques y rocas.

Una de las maravillas más sobresalientes que presenta el paisaje mendocino es el Cañón del Atuel, una extensión de más de 30 kilómetros de montañas entre las cuales el río homónimo fue tallando su camino. Este es un recorrido que todo aquél que esté parando en San Rafael no puede perderse por nada del mundo.

Comienzo en Nihuil

En nuestro caso estábamos con el auto que habíamos alquilado en Mendoza, lo que facilitó en mucho el traslado. La gran ventaja del auto es que uno puede ir haciendo el recorrido a su tiempo, parando donde se le de la gana, y por el tiempo que uno quiera. La desventaja es por supuesto que falta la explicación del guía, que muchas veces suma mucho.

Al fondo Villa El Nihuil

Así es que sabemos que el agua y el viento accionaron por largos años sobre las rocas hasta ir tallando diferentes formaciones rocosas en la montaña, como ser el Museo de Cera, el Sillón de Rivadavia y Los Monjes, entre otros, y aún cuando uno divise el cartel sobre la ruta que identifica cada una, será difícil divisar la forma propuesta sin ayuda externa.

Camino de cornisa

Igualmente, esos terminan siendo detalles minúsculos, porque ya por la inmensidad del Cañón vale la pena la excursión. Con o sin guía, las imágenes serán impactantes, aún si sucede como a nosotros que fuimos durante un período de emergencia hídrica en la provincia, y por lo tanto al río se lo veía bastante seco.

Rio a la vera

Eran kilómetros y kilómetros de roca sin poder divisar dónde estaba el río que le daba nombre a todo ese paraje. Cuando finalmente se comenzaba a ver el agua azul-verdoso era señal de que nos estábamos acercando a alguna de las centrales del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, que generan unos 220 megavatios de electricidad.

Represa Hinisa

El Cañón puede recorrerse en un sentido o en el otro. Nuestra elección fue comenzar por El Nihuil para finalizar en la zona de Valle Grande, conocida por ser el centro de actividades de turismo aventura de San Rafael. Allí es donde se practica rafting, canopi y cuanta actividad se te ocurra que puede hacerse con el río como atractivo.

El lago

Todo esto en plena temporada, claro está. En marzo, como fuimos nosotros, no sólo pasa que la temporada amaina, sino que además, por encontrarse en emergencia hídrica la provincia, cada gota de agua es vital para pasar el invierno. Por ese motivo el dique de Valle Grande permanece abierto suministrando caudal de agua al río durante el verano, pero finalizado febrero, la compuerta se cierra para no malgastarla.

El dique

Yo hace muchos años atrás he ido a pasar unas vacaciones con amigos a esta zona de Mendoza y recuerdo los puestos a orillas del río repletos de gente dispuesta a hacer principalmente rafting (actividad que recomiendo hacer en el Río Atuel si vas con la familia porque es muy tranquilo, pero si querés un poco más de adrenalina claramente tenés que buscar hacerla en el Río Mendoza). En esta ocasión me embargó una profunda sensación de depresión al ver las estructuras vacías, sin kayacs, ni remos, ni clientes. Ni que hablar del lecho del río seco.

El dique seca el rio

En este punto corresponde hacer un paréntesis para habilitar una crítica a los trabajadores del turismo mendocino. Tengo una anécdota de un matrimonio con el que compartí la excursión a La Payunia en Malargüe, quejándose de cómo los estafaron en un hotel de San Rafael: cuando llegaron les ofrecieron cambiar su habitación por una con vista al río por (creo) $100 más, y obvio, la pareja aceptó. El problema estuvo en que cuando abrieron la ventana el río no existía: estaba seco obviamente. Esas avivadas por sacarle al turista unos mangos más y que hacen pasar a todo el mundo un mal momento (porque lógicamente se te van a ir a quejar) y determinan que nunca más vuelvan a tu establecimiento ni lo recomienden, la verdad es que son inentendibles. Por eso, el mensaje para la gente del turismo sanrafaelino es: #avivadasno!

Volviendo al paisaje del dique Valle Grande, el contraste es realmente elocuente, casi increíble. De un lado del paredón el río está totalmente seco, mientras que del otro lado el lago artificial muestra todo el esplendor del que este paisaje es capaz.

lago desde el dique

Más allá de estos sentimientos, y de que tenga mucha o poca agua, la recorrida por el Cañón del Atuel es un imperdible si estás en esta zona. Contártelo en palabras es imposible, y aunque las fotos van a quedar cortas y con gusto a poco, el jueves próximo se publica la galería de imágenes para que puedas darte una mejor idea de lo que impresionante del paisaje. Y por supuesto, para que si no lo conocés, por fin te decidas a ir.

¡Te espero por acá el jueves!