Archivos Mensuales: febrero 2018

Departamento en Polanco, Ciudad de México: Alojamiento por Airbnb.

Cuando finalmente llega el momento de planificar las vacaciones y buscar alojamiento en una ciudad que aún no conocemos son muchas las dudas que pueden presentarse, especialmente si consideramos la variada oferta que el viajero tiene a disposición hoy en día. En nuestro caso el primer período en CDMX (Ciudad de México) iba a ser relativamente largo, por lo que buscamos un lugar con privacidad y donde pudiéramos sentirnos (y manejarnos) como en casa. Así es que opté por buscar alojamiento por Airbnb por primera vez.

Con información previa de que Polanco es uno de los barrios más lindos de la ciudad (y menos afectados por el terrible terremoto del año pasado), filtramos la búsqueda con ese criterio y priorizamos los anfitriones con buena puntuación (basada en una considerable cantidad de comentarios de viajeros) y, especialmente, los “super hosts” que son aquellos identificados con una medalla en su perfil como prueba de que han cosechado cantidad de buenas experiencias entre los visitantes.

De esta forma llegamos a la publicación de Patty, que luego de algunas consultas a través de la web de Airbnb nos decidimos a reservar para cinco noches.

Se trata de un amplio departamento para dos personas con todas las comodidades que puedas necesitar. Excelentemente ubicado cerca de todo, dispone de una pequeña cocina muy bien equipada con vajilla y utensillos, donde no te va a faltar nada en caso de que quieras cocinarte algo. Si necesitás (y tenés ganas de) lavar ropa, la puerta en la cocina te lleva a un pequeño pero muy bien aprovechado lavadero, donde podés desquitarte a gusto con el jabón.

El baño es en suite, y aunque pequeño es lo suficientemente cómodo para manejarse sin andar golpeándose. También está equipado con shampoo, jabón líquido y varias toallas guardadas en el armario, así que tampoco de esto habrá que preocuparse.

Siendo que era mi primera vez en CDMX, con todo por conocer, no hice mucho uso de la televisión; pero quien quiera mirar su programa favorito podrá hacerlo siempre y cuando lo transmita una emisora local. El gran punto positivo en cuanto a comunicaciones está puesto en el wifi: la internet en el departamento de Patty vuela. Ojalá yo tuviera ese servicio en casa!!

Al living le dimos bastante uso porque Polanco está en la ruta de aproximación hacia el Aeropuerto de México, así que ver aviones volando bajo a través de la ventana es una constante en este departamento, dato no menor para los #avgeeks que, como yo, seguramente invertirán algunas horas de sus vacaciones en fotografiar cuanto avión pase cerca. Y si es tirado en el tremendo sillón blanco con una cerveza en la mano, mucho mejor!

Patty fue una gran anfitriona, que estuvo atenta desde el primer momento, consultándonos por whatsapp para que todo estuviera listo cuando llegáramos. De hecho, tal como le habíamos adelantado, estábamos llegando unas horas del checkin formal, y como no había nadie alojado la noche anterior pudimos ingresar anticipadamente sin ningún problema. Cuando llegamos, el portero del edificio tenía la llave lista para entregárnosla.

Hasta el detalle de la caja de té con varias opciones para elegir…

El barrio es excelente. Polanco es conocido como una de las colonias más lindas y seguras de todo CDMX, lo que podría equivaler quizá a nuestro Recoleta, como para darles una referencia. El edificio también es seguro. Aunque uno siempre lleva las llaves consigo, la puerta del hall solamente la abre desde adentro el portero, o en su defecto el personal de seguridad. Y lo mismo para salir. Por otro lado, desde aquí se puede llegar caminando hasta varios puntos de interés, como ser el Auditorio y los Museos Soumaya y de Antropología. Y en los alrededores hay supermecados y tiendas de todo tipo para abastecerse, o para salir a tomar o comer algo.

La primer experiencia en Airbnb ha sido más que placentera, así que seguramente reincidamos en alguna próxima oportunidad. Por supuesto que todo depende del alojamiento y, muy especialmente, del anfitrión que se elija. Si van a CDMX, este departamento de Patty es una excelente opción!

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La Segunda Guerra Mundial en miniatura: Galería de imágenes de Miniatur Wunderland.

Si bien a muchos les parece aburrida, para mi la historia es una materia fascinante, y en la vida adulta absolutamente necesaria. No se trata solamente de una linda y políticamente correcta frase cuando se escucha que “hay que saber de historia para no repetir los errores del pasado” o que “un pueblo que no sabe de dónde viene, no sabe para dónde va”. Estoy convencido de que estas frases reflejan una absoluta realidad, y en ese contexto celebro que Miniatur Wunderland tenga un área dedicada a contar la historia alemana a través de modelos a escala.

Como comenté en la publicación de hace unas semanas sobre esta imperdible y asombrosa muestra en Hamburgo (click acá para ir al post), no se si actualmente el área histórica sigue en exposición o no. En caso de que algún lector haya visitado este lugar recientemente agradezco que deje un comentario actualizando la información!

Como se ve en la foto, la muestra histórica está organizada por período de años y cuenta con auriculares por los que se puede escuchar el audio de los videos que se proyectan en cada una de las maquetas, explicándolas en detalle y poniéndolas en contexto histórico. Una parte más que importante (y traumática) de la historia alemana es la relativa a la Segunda Guerra, y Miniatur Wunderland no esquiva el bulto y muestra maquetas como esta.

Pasé una extensa cantidad de tiempo en esta sección de la exposición, pero aquí selecciono apenas algunas de las fotos que tomé para darles una idea general de lo que se ve.

Y por supuesto, si hablamos de la guerra más cruenta de la historia, vamos a ver destrucción.

Mucha destrucción…

Y los tanques y soldados abriéndose paso por tal destrucción.

O siendo trasladados hacia el frente en tren.

Dijimos que los alemanes no esquivan el bulto. No sólo te muestran los cuarteles nazis, sino que también te cuentan el principio de la historia através de un cartel que reza dos simples palabras: “Fuera Judíos!”

En esta área de la muestra los detalles #avgeeks están lógicamente a cargo de la Luftwaffe.

Pero así y todo queda de manifiesto que el poderío aéreo alemán no llegó a evitar los desastrosos resultados de los bombardeos aliados.

La guerra llega a su fin en 1945 pero la historia no termina allí, y por lo tanto tampoco podía hacerlo esta muestra. El período de postguerra también está contado en Miniatur Wunderland, y seleccioné “tres” fotos que considero clave para contarlo.

La Guerra Fría, con Alemania dividida en dos, reflejada en este paso de frontera que cada vez se haría más estricto e imposible.

Dependiendo de cómo enfoquemos el lente, estamos viendo la Bundesrepublik Deutschland (BRD) aliada, o la Deutsche Demokratische Republik (DDR) que, alineada con la URSS, de democrática no tenía nada…

Y como no podía ser de otra manera, el símbolo por excelencia del fin de la Guerra Fría: la caída del Muro de Berlín, momento en que el mundo entero cambió para siempre.

Localizada en la ciudad de Hamburgo, Miniatur Wunderland es una muestra asombrosa y me alegro mucho que hayan dedicado un área exclusiva para este costado cultural relevante no sólo para el pueblo alemán, sino para los visitantes de todos los rincones del mundo.

Un paseo altamente recomendable cuando visites Alemania. ¡No vayas a perdértelo!

Reporte del LA-622: Vuelo sobrevendido entre Santiago y México.

La escala en Santiago iba a ser en teoría de unas 3 horas, pero como el LA-532 se había demorado un poco se hizo algo más corta. Igualmente tuvimos tiempo para buscar dónde tomar algo y probar alguna de las amenidades del aeropuerto chileno, principalmente el wifi gratis que realmente funciona muy bien.

El Nuevo Pudahuel (como se lo denomina al aeropuerto) está muy bien preparado para cumplir sus funciones. Locales comerciales por todos lados que amenazan con destruir cuanta tarjeta de crédito pase por allí, pantallas táctiles de información, buena cantidad de asientos con puestos para recarga de celulares y laptops y hasta un espacio de juegos para los más chicos, con temática aeronáutica. Gran parte de la oferta gastronómica está concentrada en una especie de patio de comidas donde, inédito al menos para mi, los cocineros realizaron una coreografía al ritmo de las palmas de los pasajeros.

Ya sobre la hora de embarque nos acercamos al gate 15 donde se dió una situación inesperada, aunque bastante usual durante la temporada alta. Nuestro vuelo estaba sobrevendido, así que el personal de tierra de Latam buscaba voluntarios que quisieran quedarse a dormir en Santiago a cambio de una compensación económica. Un par de personas se acercaron al mostrador para llegar a un acuerdo, y el resto comenzamos el abordaje.

La aeronave que nos esperaba era el B787-9 matrícula CC-BGC que con menos de 3 años de antigüedad tiene un mayor espacio para las piernas que sus hermanas versión -8, al menos eso fue lo que surgió de comparar el avión del que recién me había bajado con este al que me subía ahora.

Mientras el resto de los pasajeros seguían abordando apareció taxeando por plataforma un B777 de Alitalia. Si bien no lo sabíamos a ciencia cierta, ante la fuerte probabilidad de que fuera la misma aeronave que hacía instantes había trasladado al Papa Francisco hasta Chile, salió foto a pesar de la noche, los reflectores del aeropuerto y el reflejo propio del interior del B787.

Ya despegados fue el turno de la cena, así que debuté con el nuevo menú para vuelos largos que implementó Latam hace poco. Producto de un buen trabajo de marketing, se lo muestra más que interesante, con una presentación muy cuidada y platos de estilo gourmet que buscan realzar la categoría, pero sinceramente mi opinión es que sólo es eso: un laburo de marketing bien hecho, ya que la comida en sí no estuvo ni cerca de satisfacerme.

La novedad es que ahora uno puede elegir. Entre las opciones había ravioles de queso con salsa de tomates y albahaca, salmón con risotto de cereales andinos, tomates cherry y espárragos, y por último pollo asado con bocados de quínua y habas. En mi caso elegí los primeros que resultaron imposibles de individualizar y separar: los ravioles venían convertidos en una masa uniforme de pasta que hubieran sido una vergüenza para cualquier cocinero que medianamente se precie de ello. Además, es eso que ves en la foto y punto, ni un pancito para empujar el último raviol te dan (si fueras capaz de hallarlo en el plato, claro). La cena resultó escasa y de mala calidad. La antigua y querida bandeja era más burda si se quiere, pero al menos uno no se quedaba con hambre…

Luego de comer me dispuse a investigar un poco el sistema de entretenimiento. Latam ofrece una amplia variedad de películas y series para ver en vuelo, incluyendo películas no demasiado viejas y con buenas críticas; mezcladas con opciones para el olvido. Así que hay de todo, y algo que te interese seguramente vas a encontrar. Para nuestra sorpresa hay varias comedias argentinas disponibles, que, claramente no fueron de mi elección. En cambio la música responde al sistema cada vez más de moda de evitar poner a disposición discos completos de los artistas, y se los reemplaza con playlists de diferentes temáticas que, en mi opinión, al buscar ser aptas para una gran diversidad de público no terminan de complacer a nadie.

Mientras sobrevolábamos el océano llegó el momento del desayuno cuyas opciones eran el clásico omelette con papas asadas (en serio eso califica como “desayuno”?), o crepés rellenos de manzana. Por descarte, ya que la segunda opción me resultaba odiosa, elegí el omelette, aunque no soy nada amigo de engullirme ese tipo de platillos a tan tempranas horas de la mañana. Se podía acompañar con yogurt o frutas frescas, y opté por estas últimas.

Casi no tengo fotos del arribo de madrugada a México porque el sistema de iluminación interna del B787 hace que ante la oscuridad de la noche en el exterior, en las fotos salga más el reflejo interno que las luces de la cuidad. Pero lo que sí dí en retratar con una foto fue el extraño sistema para dormir de nuestra vecina de asiento, que estimo equivale a cuando uno pone el cartelito de “no molestar” en la puerta del hotel…

Igualmente hay que decir que la “pasajera fantasma” se despertó a tiempo para tomar su desayuno, y acto seguido volvió al “mode ghost” ante la lamentable falta de antifaces para conciliar el sueño…

Ya estábamos aterrizando, así que con esta anécdota de color cierro el reporte del vuelo a México. Quedan por delante todos los posts de este increíble viaje por tierras aztecas, así que estate atento a las próximas publicaciones!

Pasamos una noche en las cabañas de La Vicuñita, en Rodeo, San Juan.

El último punto que tocamos durante nuestro viaje por San Juan y La Rioja, antes de volver a la capital sanjuanina, fue la localidad de Rodeo. Allí se nos complicó un poco conseguir alojamiento ya que si bien es un lugar turístico, fuera de temporada no hay mucho que permanezca abierto. Pero finalmente dimos con el complejo La Vicuñita donde alquilamos una hermosa cabaña.

El complejo es realmente enorme, tanto que para manejarse de forma rápida dentro de él es necesario hacerlo en vehículo. De hecho la encargada se acercó hasta la cabaña que teníamos asignada en moto, medio de transporte que utilizaba constantemente para desplazarse de un lugar a otro.

La Vicuñita cuenta con hotel, cabañas y unas habitaciones estilo bungalows, con lo cual tiene una gran capacidad de alojamiento. Durante la estadía uno tiene acceso al campo de deportes también, donde se encuentran canchas de fútbol y de paddle.

Nosotros nos alojamos una noche en una de las cabañas. La verdad que el precio nos pareció algo caro, pero cuando vimos lo que era reconsideramos esa evaluación. La cabaña era amplia y estaba muy bien equipada. Con capacidad para una familia de 4 personas, quedarnos una sola noche parecía un desperdicio ya que daba para una estadía más larga.

Sin ser enormes, las habitaciones son cómodas, tanto la matrimonial como la de los chicos, con dos camas individuales.

La cocina está bien equipada, así que no será problema cocinarse algo rico allí, o bien en la parrilla del patio.

El complejo cuenta con restaurante, pero fuera de temporada (la cual dura hasta Semana Santa) está cerrado. Por ese motivo no nos ofrecieron desayuno, aunque cuando contratamos por internet decía que estaba incluído en el precio de la estadía, siendo este el único punto en contra que encontramos. Seguro que quién vaya en temporada alta no tendrá este problema.

El antebaño es realmente un detalle de categoría. A tener en cuenta, el servicio incluye las toallas, pero no el jabón ni el shampoo, que habrá que proveérselo uno mismo.

Si bien había wifi, nunca pudimos conectarnos con la clave indicada. Seguramente un problema menor que se habría resuelto rápidamente contactando a la encargada, pero por una sola noche no valía la pena.

La Vicuñita es una gran opción para alojarse en Rodeo. Y si vas a estar varios días, considerá la opción de las cabañas, porque son grandes, cómodas y están alejadas del centro de recepción, así que estimo que aún con el complejo lleno mantendrán un aire de tranquilidad, a mi entender tan necesario en todas vacaciones.

El LA-532 de Ezeiza a Santiago: Reporte de un vuelo lleno de emociones.

Volar, al menos para mi, es un placer apasionante. Trabajando con aviones he aprendido a quererlos al punto que hoy les dedico también mi tiempo libre a través de uno de mis hobbies: el spotting. En general disfruto de cada instante del vuelo, pero hay que decirlo, aunque todos tienen lo suyo algunos son más especiales que otros, y este que me dispongo a contarles en esta nota es uno de esos.

El LA532 marcaba el comienzo de mis vacaciones veraniegas y comenzaba el día anterior, cuando hice el checkin online para subirme a bordo del hermoso B787 de Latam que me haría cruzar la cordillera. Seguía por supuesto en Ezeiza, donde a pesar de haber llegado con 3 horas de anticipación (como corresponde) me esperaba una larga cola para el despacho del equipaje.

Llevaba conmigo (dentro del equipaje de mano, por supuesto) mi cámara reflex Canon que, con sus correspondientes lentes, yo ya había declarado en el formulario de aduana al que se puede acceder en la web de AFIP. Papel completo y en mano, sólo faltaba validarlo con el guarda de aduana apostado a un lado de los mostradores de check in en la Terminal A.

En ese sentido yo siempre recomiendo ser precavido y llevar el formulario ya completo e impreso, por duplicado. Esto hará que el trámite en aduana sea más ágil y le ahorra tiempo y trabajo al guarda que se sentirá más propenso a firmar el papel, mientras que si lo tienen que hacer ellos de cero me ha pasado que no lo quieran firmar porque “no hace falta”. Nunca tuve problemas para volver a entrar al país con la cámara, pero una vuelta me pidieron el formulario de salida y, por supuesto, yo lo tenía listo y reluciente.

A un costado del puesto de aduana un cartel que “desinforma” a los viajeros al respecto de las franquicias, ya que no está actualizado con el último cambio de la del free shop que pasó a USD 500 tal como comentamos en este otro post.

Con tanta gente para hacer el check in nos demoramos más de una hora en completar esa fase, así que sin tener idea de cuánto íbamos a tardar adentro preferimos ingresar a la zona restringida sin perder tiempo. La precaución resultó no ser tan necesaria ya que tanto migraciones como seguridad fueron muy ágiles; sin embargo nunca está demás. Antes de entrar nos encontramos con el flamante local de Hard Rock Café en Ezeiza, inaugurado hacía muy poco.

Ya en zona de preembarque compramos unos jugos de naranja con medialunas a modo de desayuno, revisando por supuesto el precio previamente para no ser sorprendidos con una cuenta usurera. Mientras nos encaminábamos hacia el gate correspondiente me dediqué a sacarle fotos a los aviones en plataforma, y por supuesto la espléndida Reina de Lufthansa tuvo su retrato en la versión livery retro que tanto me gusta.

Ya sentado, mientras revisaba las fotos sacadas me llamaron la atención: “Qué es ese avión que viene allá? No reconozco los colores…” Se imaginarán que al levantar la vista no me daban las patas para correr hasta la ventana, setear la cámara y gatillar. Era el B737-800 de Norwegian que arribaba por primera vez al país, con el eximio Astor retratado en su estabilizador vertical. Lo “maté” a fotos desde la Terminal, y así lo comunicaba vía Twitter.

Y así salió la primer foto que le tomé a un avión de Norwegian Argentina:

Con semejante inicio el viaje se auguraba de la mejor forma. Tuve que dejar de fotear al “37” porque ya habían llamado a abordar. Así lo hicimos aunque el piloto informó por altoparlante que tendríamos una demora de media hora debido al intenso tránsito aéreo que había en Santiago de Chile. No era para menos, en ese preciso momento estaba llegando el avión del Papa Francisco al país vecino.

El despegue se realizó por pista 11 y enseguida los TCP comenzaron con el servicio de abordo que constaba de un sandwich de jamón y queso acompañado por un Bon o Bon “made in Chile” que tiene un sabor algo distinto al nuestro.

Ya saciada el hambre de los pasajeros (sin contar quizá a nuestra vecina de asiento oriental que le seguía dando a las mandarinas que se había llevado consigo), una de las tripulantes anunció que había un pasajero que quería decir unas palabras, y le cedió el intercomunicador. La propuesta de matrimonio a 30000 pies de altura sería entonces la segunda emoción del viaje.

Por supuesto que imaginando lo que se venía, hay video del momento clave donde incluso se ve que la novia abraza y besa a su amado, pero no atina a dar el “sí”. Sólo en los segundos finales nos sacamos la duda…

El capitán anunció el cruce de cordillera unos doce minutos antes de comenzarlo, para darle tiempo a todos de ir al baño y volver a sentarse con los cinturones abrochados. Por mi lado me dio tiempo de preparar el celular para captar uno de los más bellos paisajes que puedan ver los ojos humanos: los Andes nevados desde el cielo.

Les dejo otra más, porque sobrevolar las montañas con luz solar lo amerita!

Casi inmediatamente después de que los Andes quedaran atrás, el avión hace su circuito de aproximación para encarar la pista 17L por la que aterrizamos.

Así finalizaba la primer fase de este vuelo, ya que el destino final era México y aún nos faltaba el tramo más largo. Pero eso es cuestión que queda para el post del lunes que viene!