Archivos Mensuales: octubre 2015

Llega Halloween y Miami se viste de muerto.

La semana pasada estuve trabajando en Estados Unidos, más precisamente en Miami donde está basada la oficina regional. Siempre que es posible intento aprovechar estos viajes y hacerme de algún día libre para recorrer la sede de la reunión de turno con intención de conocerla un poco más, y ahora, por supuesto, de compartirlo en el blog. Así es como esta vuelta viajé para tener el fin de semana libre y hacer algo de turismo por Miami, sin darme cuenta de que se trataba de unas fechas muy especiales. Hasta que paseando tranquilamente vi esto, claro.

Halloween 1

El domingo agarré el Kia Soul que alquilé y me dirigí al Museo Vizcaya en el muy pintorezco barrio de Coconut Grove. Del museo ya habrá post aparte pero la ficha de lo que quiero mostrarles me cayó exactamente luego de salir del mismo, cuando estando en semejante barrio me dije que no podía dejar de recorrerlo, aún cuando eso significara retrasar un poco más el ya necesario almuerzo.

Calles Coconuts Grooves

Así es que empecé a desviarme de la calle principal en varias esquinas para contemplar las enormes casas con lujosos autos estacionados en la puerta, (cuando no un yate), y de repente vi una cuadra de casas decoradas con brujas, muertos y telas de araña.

Halloween 2

Por supuesto, se acercaba el 31 de octubre, día de Halloween, festividad que en Estados Unidos se festeja mucho y para la cual se preparan decorando las casas e incluso los negocios, acorde a la fecha. Lápidas, calaveras y esqueletos recuerdan el Día de Todos los Santos (y de todos los muertos), tradición de donde surge Halloween.

Halloween 4

Para esta foto no tenía la cámara a mano, y de noche con el celular no salió con la calidad que uno quisiera, pero la escena en un restaurante de Key Biscane me encantó y no podía dejar de incluirla en el blog.

Muertos en la mesa

Incluso en el Rail Coast Museum, que por supuesto también tendrá su post dedicado, el ambiente estaba preparado para la festividad.

Halloween en el tren

Ni siquiera el tren presidencial estaba exento del tema. Durante estos días, el guarda que lo vigila es un personaje llegado del más allá.

Halloween tren presidencial

Así se prepara Miami para conmemorar esta tradición originalmente celta, que luego se fusionara con el Día de Todos los Santos que los cristianos celebran el 1 de noviembre. La noche del 31 de octubre, “All Hallows Eve” (de donde viene el nombre actual de Halloween) se convirtió entonces en La Noche de Brujas que tantos preparativos amerita.

Calavera tren

Así que ya sabés, si estás en Estados Unidos en estos días, tené cuidado, porque los muertos caminan entre los vivos.

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Una parada blanca en medio de la ruta: Las Salinas del Diamante.

Cuando uno viaja por la ruta nacional 144 entre Malargüe y San Rafael, en la provincia de Mendoza, en un momento al costado de la ruta nota una gran mancha de color medio azulado sobre la superficie. Al instante uno piensa que se trata de alguna laguna perdida por ahí, pero al mirar con detenimiento el mapa descubre que no, no se trata de una laguna común y corriente sino que en realidad se está en presencia de las Salinas del Diamante.

Instalaciones desde la montaña

Las instalaciones de las salinas, vistas desde lo alto de la montaña de sal.

La historia del lugar es vasta: ya los aborígenes utilizaban la sal para comerciar a través del método del trueque, y luego de que en 1886 estas tierras fueran vendidas por el cacique Juan Goico la familia Remaggi Maturana desarrolló la explotación comercial de las salinas logrando incluso grandes avances tecnológicos para la zona, como ser la construcción de la actual RN 144 que pasa por la puerta del establecimiento, o la construcción de un ramal ferroviario que se utilizaba para transportar el producto final desde la estación Salinas del Diamante.

Orilla

Uno puede caminar sobre la laguna mojándose apenas los pies.

Lo interesante de esto es que, si bien las salinas son propiedad privada, desde el verano pasado la familia Remaggi, que aún administra el establecimiento desde 1916, decidió abrir las puertas al público y organizar un centro para visitantes que, además de fotos que reflejan el paso de la historia por aquellos pagos, incluyen un museo de sal, donde uno puede ver y comparar las diferentes texturas y colores de las sales, dependiendo de su origen.

Diferentes sales

Muestras de sal de los diferentes salares del continente, en el mini museo de la sal.

Por ahora, la visita es muy simple. Es con entrada gratuita y uno se presenta en el centro de visitantes donde recibe las indicaciones para recorrer el predio, que no son muchas. A partir de allí uno puede acercarse a la laguna, caminar por ella (es apenas una capa de agua sobre el suelo de sal), sacarse fotos en la montaña de sal y quedarse un rato a ver el trabajo de los empleados. Luego, cumpliendo con el compromiso asumido con nuestro anfitrión, volvemos al centro de visitantes donde muy predispuesto nos cuenta detalles sobre la extracción de la sal, y responde todas las preguntas que tengamos.

Laguna de sal

Al fondo se reflejan las montañas. En la orilla se aprecia la sal sobre la superficie del terreno.

Así uno se entera de que la sal es un recurso natural inagotable. Debajo de la superficie hay una “capa madre” que produce sal cuando caen las lluvias e inundan el terreno deprimido. Cuando el agua se evapora, la sal queda a la vista, y eso es lo que los obreros recogen. Es un proceso sin fin, siempre y cuando se respete y no se toque la “capa madre”. Caso contrario, el terreno dejará de producir sal y el negocio se termina de un momento a otro.

Trabajando

Los trabajadores se valen de palas mecánicas para tamizar sal en grandes cantidades.

Por supuesto que ahí mismo están en exposición las diferentes variedades de sal que la empresa comercializa, y uno puede comprar una o varias de ellas y traérselas a casa para condimentar el próximo asado. Así estaban las cosas cuando las visitamos en marzo pasado, y se notaba que recién se estaban organizando y que, además, estaban en temporada baja. Seguramente si vos las visitás en el futuro se hayan organizado muchas más cosas para los turistas.

Los productos

Los productos de las Salinas están a la venta ahí mismo.

Salvo que seas un fanático de los salares (y te aviso que si conocés, éstas no se comparan con las impresionantes Salinas Grandes de Jujuy), ésta seguramente no sea una excursión por la que vayas a organizar un viaje o decidir un destino. Pero si tenés curiosidad y estás de paso por la ruta o en alguna de las localidades cercanas, como El Nihuil, es una buena alternativa para conocer algo distinto.

Montaña de sal

La enorme montaña de sal es una de las atracciones de las salinas.

De la misma forma, visitar Ahicito Nomás es una muy buena alternativa para la próxima vez que te conectes a internet. Te espero la semana que viene con un nuevo post. ¡Hasta entonces!

Galería Fotográfica: Visita en imágenes al Buque Museo ARA Irigoyen, en San Pedro.

Durante la visita a bordo del buque museo ARA General Irigoyen sacamos cualquier cantidad de fotos. En el post de  hoy te ofrecemos una selección para que puedas recorrer el barco en imágenes desde tu casa, casi como lo hizo Ahicito en San Pedro.

Al abordar el buque, así se ve la popa, con pabellón nacional al viento y el Paraná que se extiende por detrás.

Popa

Luego de haber pagado la entrada, el salvavidas te cierra el paso y te marca para qué lado comienza la recorrida.

Salvavidas entrada

Por el pasillo lo primero que se encuentra es la cocina, y luego se llega a la sala de audiovisuales. Por todas las paredes pueden verse fotos y diferentes textos y cuadros.

Cocina

Sala Audiovisuales

Uno de los cuadros nombra a los miembros de la última tripulación que navegó este navío.

Ultimos tripulantes

En la pantalla de la sala de audiovisuales, el momento #avgeek de la excursión: un documental sobre la aviación naval argentina.

Pantalla

Y si miramos por la ventana, volvemos a la realidad de San Pedro en el exterior, aunque un tanto sucia…

Vista exterior

El primer camarote del buque, casi apenas ingresando, está dedicado a la Virgen Stella Maris, la patrona de los navegantes.

Virgen

Si seguimos introduciéndonos en el barco encontramos una escalera de esas que estamos acostumbrados a ver en las películas. Angostita como es, habrá que treparla con cuidado.

Al 1er piso

Y así llegamos a uno de los puntos importantes del buque: la sala de oficiales.

Sala de Oficiales

Que por supuesto tiene su respectivo bar, el cual, suponemos, en momentos de navegación estaría bien aprovisionado.

Bar de oficiales

Las siguientes salas son temáticas, y están dedicadas una a la Guerra de Malvinas, y la otra a las expediciones antárticas.

Operacion Rosario

Sector Antartida

La siguiente puerta nos da acceso a otro de los puntos importantes del buque…

Comandante

El camarote del capitán además de ser mucho más amplio que el resto, está equipado con catre, escritorio y baño privado. (Nótese el detalle de la cortina de ducha con pescaditos, que no sabemos a qué capitán perteneció).

Camarote Comandante

Ducha capitan

Además está decorado con el retrato de Don Matías de Irigoyen y de Quintana (en honor de quién el buque fue nombrado), y cuenta con la lista de tripulantes para tomarles el presente de una forma un tanto anticuada, pero seguramente efectiva.

cuadro camarote capitan

La siguiente sala es por demás interesante: se trata de la de comunicaciones, con todo el equipamiento que se utilizaba en actividad.

Sala Comunicaciones

Y como en todos los órdenes de la vida, en el buque también hay prioridades…

Prioridad 2

Avanzando hacia la proa del buque (es decir su parte delantera) llegamos a la sala de navegación, donde los pizarrones indican los detalles del clima, y donde seguramente se utilizaban las cartas de navegación para decidir el itinerario a seguir.

Navegacion

Cartas Nauticas

Hacia el otro lado, un momento clave: el puente de mando desde donde se guía el destino del ARA Irigoyen, y la gran pregunta: ¿Cómo harían los marineros para ver por esas ventanitas diminutas en un mar tormentoso?

Timon

El timon

El instrumental es algo interesantísimo y como tal merece fotos aparte…

Instrumental

En particular, el “acelerador”…

Caja de velocidades

Y desde el puente de mando se tiene acceso a la cubierta exterior, en la que hay que manejarse con cuidado, y bajando las escaleras siempre de frente.

De frente

Desde allí se puede contemplar la artillería antiaérea con la que los norteamericanos combatieron a los aviones japoneses hace más de medio siglo atrás.

Cañon

Ametralladora

Y uno se puede subir a jugar, y a apuntar (en mi caso, con la cámara, por supuesto).

La mira

Intentando apuntarle a la luna, pero el giro del cañón no daba para tanto…

Apuntanto la luna

En cubierta, además, están bien preparados para el caso de que el fuego enemigo impacte en la estructura del buque. Estas mangueras, como cualquier otras, es mejor no tener que usarlas.

Mangueras en cubierta

Ya en la cola del buque, así se ve el paisaje por el hueco del ancla.

Ancla de popa

Y volviendo hacia la proa, así se ve la costa a través de la polea.

San Pedro allá

De esta forma llegamos al final de la travesía. Es hora ya de levantar las amarras y seguir viaje hacia otro destino.

Las amarras

Te espero el martes que viene, con un nuevo post de Ahicito. ¡No faltes!

En San Pedro visitamos el Buque Museo ARA Gral Irigoyen

Hace varias semanas atrás nos escapamos hasta San Pedro para pasar un relajado fin de semana lejos del ruido de la ciudad. Es un excelente lugar con unos hermosos paisajes a la vera del Río Paraná, y que además, cuenta con un pedazo de historia argentina amarrado a su costa. Se trata del ARA Comandante General Irigoyen, que en el 2010 se convirtió en el tercer buque museo del país, luego de la Fragata Sarmiento y de la corbeta Uruguay.

Pasillo interior

Ya en el primer pasillo interior se puede ver algunas de las misiones del Irigoyen. En este caso en Ushuaia.

Este buque fue comprado por la Argentina a Estados Unidos en 1961 luego de que sirviera a la Armada de este último país desde que fue botado en 1944, habiendo cumplido tareas de entrenamiento en un principio y de combate después, cuando fué incorporada al Frente del Pacífico y le tocó luchar con los aviones japoneses, e incluso ser parte de las fuerzas de ocupación de Nagasaki.

Sala Comunicaciones

La Sala de Comunicaciones está equipada como si el buque estuviera pronto a zarpar. ¡Favor no tocar!

Ya bajo pabellón nacional, estaba en reparaciones cuando estalló la Guerra de Malvinas pero lograron alistarlo a tiempo para que participara de varias misiones, entre las que se incluye el rescate de un helicóptero Westland Lynx HAS.23 perteneciente al destructor ARA Hércules, que el 22 de mayo de 1982 cayó al mar. En tiempos de paz también cumplió misiones en la Antártida.

Operacion Rosario

Esquema de la Operación Rosario con la que las FFAA tomaron las Malvinas y nos llevaron a la guerra.

Todo esto puede verse en la recorrida por el museo que incluye una sala de audiovisuales donde se proyectan documentales constantemente, y durante la cual se puede acceder a diferentes áreas del buque, como ser la sala de oficiales, la de comunicaciones, el camarote del capitán, y por supuesto, el puente de mando.

Sala Audiovisuales

En la Sala de Audiovisuales se pasan videos documentales en forma constante.

Además hay diferentes camarotes que se han dispuesto como salas del museo, cada una con una temática diferente, como ser la Guerra de Malvinas y las campañas antárticas, por ejemplo.

Sector Antartida

Una de las salas del museo está dedicada a la Antártida.

Hasta aquí la parte histórica y cultural. Entonces llega el momento de salir a cubierta desde el puente de mandos, luego de haber pasado un rato obligado jugando con el timón, para caminar por el exterior del buque y contemplar el armamento con el que estaba equipado. Y este es EL MOMENTO de los chicos (de los que son realmente chicos y de los que nos convertimos de repente en niños de nuevo) al descubrir que uno puede subir a los cañones de defensa antiaérea y ubicarse cual soldado en puesto de combate. ¡Ni hablar cuando accionás la manija y el cañon se mueve! Todas las películas de guerra naval se te vienen a la mente.

Cañones desde abajo

Vista de los cañones antiaéreos del Irigoyen, desde la parte inferior de la cubierta.

Los barcos, así como los aviones, son algo que en general atrae a grandes y a chicos, así que esta es una excursión más que recomendada. Se puede recordar la historia, aprender cosas nuevas, imaginar cómo sería la vida en altamar, jugar al combate antiaéreo con cañones de verdad y, por supuesto, pasarte horas sacando fotos.

Timon

El puente de mando del buque con todo su instrumental, visto desde atrás del timón.

Y fue así literalmente. Como no había mucha gente pudimos recorrer el buque con toda tranquilidad y gatillar la cámara cuantas veces quisimos. Así que salieron demasiadas fotos como para un solo post, por lo que el jueves que viene te invito a recorrer el Buque Museo en fotos. ¡No te lo pierdas!

Galería fotográfica del Volcán Malacara.

Al sur de Malargüe podés visiar el Volcán Malacara, que debe su nombre al caballo homónimo que tiene la cara manchada de dos colores, y caminar por las coladas de lava hasta su interior, lo que lo convierte en una experiencia única en el mundo.

En este post tenés todas las fotos de esa caminata.

Por la colada

Mónica nos guiaba, aunque no nos dijo si  hay fotomulta para que el dobla en dirección equivocada…

Direccion Obligatoria

De a poco nos vamos metiendo entre paredes, y finalmente, al volcán directamente.

Entrada al volcan

Si mirás para atrás notás claramente la frontera entre “adentro” y “afuera”.

De adentro para afuera

En el recorrido se presentan formas extrañas…

Formas en la montaña

Hay huecos por dónde meterse…

Huecos del volcan

Y hasta un puente de roca, por el que lamentablemente no se puede cruzar.

Puenta de Roca

Por momentos las paredes parecen tener rostros que te miran.

rostros en la pared

Bien adentro del volcán, las paredes son realmente altas.

Paredes altas

Y finalmente cuando mirás hacia arriba ves por dónde entra la luz del sol: el cráter.

El crater

Para llegar hasta allí, habrá que hacer algo de esfuerzo físico.

Trepando dentro del volcan

Para salir habrá que hacerse chiquito también….

Saliendo de las entrañas

Y finalmente luego de sortear rocas y más rocas, se llega nuevamente al exterior.

Saliendo del volcan

¡Ahora te quiero ver, porque la cosa empieza hacia arriba! Desde la cima se llega a ver la Salinidad de Llancanelo.

Salinidad al fondo

Pero por las dudas, mejor no te asomes mucho….

Riesgo de Caida

Con tranquilidad, emprendemos el regreso.

En bajada

Así pasó la galería fotográfica del Volcán Malacara, una excursión que tenés que hacer si pasás por Malargüe, y cuyos detalles ya te conté en este post de acá. Ahora sí, es hora de seguir viaje, y contártelo en el próximo post de Ahicito.

Sombras

¡Nos vemos la semana que viene!