Archivos Mensuales: enero 2017

Links para organizar anticipadamente la visita a Barcelona y no perderse nada.

Una de las paradas que no podían faltar por mi viaje a Europa era la ciudad de Barcelona. Llegué hasta allí desde Madrid con el tren de alta velocidad Renfe AVE, como te conté en este post, y apenas me acomodé en el alojamiento salí a caminar.

caminando-barcelona

En mi opinión, caminar una ciudad es la mejor forma de conocerla. Antiguamente lo hacía con un mapa en la mano pero hoy en día es más simple: se lo puede hacer mirando el celular para saber dónde está uno. Sin embargo esto implica un poco “caminar a ciegas”, es decir sin saber qué es, o qué pasó por donde uno está yendo, cuestión por la que recomiendo hacer un walking tour como primera actividad al llegar a un lugar nuevo, o simplemente ir hasta una oficina de turismo para averiguar qué se puede hacer o visitar.

pasaje-peatonal

En el caso de Barcelona yo ya tenía alguna idea de lo que quería conocer, y mucho tenía que ver con la obra de Gaudí, pero aún así me faltaba el cómo: tickets, horarios, cómo llegar, etcétera. Así que mi primer caminata por la ciudad estuvo enfocada a ubicar una oficina de turismo, que finalmente encontré frente a la rambla.

caminando-en-subida

Allí averigué las cuestiones que me interesaban y me encontré con una no tan grata sorpresa: prácticamente todo en Barcelona es arancelado, y con cupos. Esto no representa un gran problema si uno tiene un presupuesto abultado y varios días para quedarse en la ciudad; pero de no ser así habrá que elegir. Y la simple elección no es suficiente, sino que hay que elegir bien, y eso implica planificar correctamente.

mal-estacionado

El primer paso será decidir cuáles son los imperdibles, aquellos lugares que uno quiere visitar sí o sí porque para ello es que viajó hasta Barcelona. Cuando los tiempos apremian será importante comprar los tickets por internet: esto nos ahorra las esperas en las boleterías del lugar y, por sobre todo nos garantiza la reserva de nuestro cupo. Nada peor que llegar a un lugar y que se hayan terminado las entradas para el día. Además por internet las entradas suelen ser algo más económicas que en la boletería, aunque igualmente en la mayoría de los casos me siguiendo pareciendo demasiado caras, al menos para el bolsillo argentino. Pero ANTES de comprar nada será aconsejable revisar las webs de todos los lugares que queremos visitar obligatoriamente para constatar horarios, costos y si hay cupos para el día y hora que queremos.

escalera-mecanica

El tema de los cupos puede llegar a convertirse en un problema, así que será aconsejable consultar en la oficina de turismo que tan estricto es en cada lugar. Por ejemplo en mi caso la Sagrada Familia esa un punto obligado, y subir a sus torres también. Pero allí tanto los tickets como los horarios son realmente restringidos y a mi, acostumbrado a que en Argentina visitar una iglesia no es tan complejo, me generó un contratiempo ya que tuve que cambiar el día que pensaba ir. Por el contrario, me estaba haciendo mucho problema porque no aparecía disponibilidad para visitar el Castillo de Montjuic, otro imperdible en mi agenda, y resultó ser que allí los cupos eran solamente referenciales.

panoramica-bcn

En fin, estando allí saltando de web en web caí en la cuenta de lo bueno que hubiera sido tener este ejercicio previamente hecho desde Buenos Aires, así uno no se desilusiona tanto cuando ve algunos precios y además ya se viaja con una idea más acabada de cómo organizar los días en la ciudad. Algo que aplica a cualquier ciudad del mundo, pero que en Barcelona parece indispensable. Así es que les dejo a continuación una lista con los links a los lugares que visité (o intenté visitar) para que puedan chequear horarios y precios por anticipado:

En caso de que se quiera visitar más de un lugar por día habrá que considerar el tiempo de traslado para llegar a tiempo, y en ese sentido el Metro es una buena opción para ahorrar tiempos; pero de eso hablaremos en un próximo post.

Anuncios

La tradicional Feria El Rastro de Madrid.

Durante mi estadía en Madrid me alojé en el OK Madrid Hostel, en pleno barrio La Latina, donde además tiene lugar un acontecimiento tan tradicional como centenario: el mercado callejero El Rastro.

chapitas

Ya me lo había adelantado la gente del hostel cuando me dieron el primer panorama sobre la ciudad y los puntos a recorrer: las mañanas de los domingos (y los feriados) hasta las 15 horas, lo importante sucedía en la esquina del hostel. En esa calle se instalaban los puestos ambulantes de la antigua feria madrileña,  y uno no se lo puede perder. ¡Y puedo decir que tenían razón!

posters-a-la-venta

Ya en el siglo XV los ropavejeros se apostaron en esa zona de la ciudad para sus actividades de comercio. A ellos se sumaban los mataderos de la zona, que se supone que le dan nombre al lugar y a su mercado, basado en “el rastro de sangre que dejaban allí los animales sacrificados”. Luego los mataderos fueron trasladados a otra zona de la ciudad y hoy en día sólo queda el nombre de la feria para recordarlos.

todos-los-juguetes

El Rastro es un mercado por demás multitudinario que abarca largas cuadras de puestos ambulantes, donde tanto locales como turistas pueden buscar, revolver y comprar cualquier tipo de artículos. Incluso se sabe que en el pasado hasta se podían encontrar allí objetos robados, que se vendían a cualquiera que pasara por la calle.

te-gusta-este

La ropa y las artesanías son por supuesto un clásico, pero también se pueden encontrar puestos que ofrecen juguetes, posters, cuadros, sombreros y hasta máscaras exóticas para adornar las paredes del living. Yo particularmente antes de salir de Buenos Aires olvidé meter en la valija un gorro, así que terminé comprando una boina, no tanto para estar a la onda española sino para burlar un poco al tremendo sol del verano madrileño.

mascaras-por-doquier

Incluso, en un costado, detrás de las tiendas montadas en plena calle, hasta uno puede encontrarse con un simpático grupo haciendo música. Ubicarlos no es nada difícil, ya que la música se escucha desde alguna distancia, pero lo que sí es difícil es irse antes del final, porque son simplemente geniales. En su momento transmití en vivo por Periscope, y aquí te dejo un video de lo que hacen estos cuatro muchachos.

Mientras algunos disfrutan del show musical y le dejan sus merecidas propinas a los chicos, otros buscan a ver si encuentran algún disco que valga la pena.

eligiendo-el-vinilo

La gente mira, busca y se prueba una y otra vez lo que le gusta, antes de hacer la compra.

el-blanco-o-el-azul

Total, todo está a 2 pesos…. ah, no, pará! Allá es todo a 5 euros!

todo-a-eur-5

E incluso si venías paseando el domingo por la mañana y te topaste de imprevisto con la feria, y sin efectivo en el bolsillo, no tenés de qué preocuparte, porque aceptamos tarjetas!

con-tarjeta-tambien

El que no se si acepta plástico es el Joven Manos de Tijeras que anda por ahí haciendo algunos cortes de pelo. Mejor preguntale antes de que empiece con la faena…

corte-de-pelo-callejero

En definitiva, y como te contaba, la feria El Rastro es un evento que, si estás el domingo en Madrid, no te podés perder. Se realiza en el barrio La Latina, y para llegar podés tomarte el metro: con la línea 5 llegás hasta la estación del mismo nombre del barrio, y hasta Puerta de Toledo. Entre ambas se desarrolla la feria.

musica-en-el-rastro

Si no te molestan los amontonamientos de gente y el día está lindo, vas a pasar un buen momento viendo artistas callejeros y revisando precios para ver qué te podés llevar de recuerdo. Y de paso conocés algo bien tradicional de Madrid.

iconos

Eso sí, por mi parte, no me podía despedir de la feria con otra cosa que no fuera un detalle #avgeek, como corresponde!

avion

¡Hasta la próxima!

Parada en el Fortín Picheuta, construído por orden de San Martín.

La corrida a toda velocidad que nos mandamos por las cerradas curvas de la Ruta Provincial 54 en Villavicencio para alcanzar al contingente que por un error administrativo nos había dejado plantados en el hostel te la conté en el post que podés leer clickeando acá. Allí también te conté que supuestamente la camioneta nos esperaba en Uspallata, pero como se nos habían adelantado tanto y ya hacía rato que no tenían nada más para hacer, la guía decidió agregar una parada fuera de programa a la excursión de Alta Montaña y esperarnos en el Fortín de Picheuta.

esperandonos

El contingente de turistas nos esperaba disfrutando de refrescarse en el agua del arroyo.

En realidad no hay mucho para ver, es un puente de arco construido con cantos rodados sobre el arroyo Picheuta por los españoles que cruzaban a Chile por ese lugar, llevándose con ellos lo que saqueaban a su paso, y evitando así perder sus botines en la corriente del arroyo; pero es esa clase de lugares que a mi me fascinan, porque allí mismo estuvo la historia.

En ese mismo lugar, en 1814 San Martín había mandado a construir una fortificación, que a lo lejos y separada por una tranquera cerrada aún se llega a ver (supongo yo que esa construcción que está ahí hoy en día es la misma que ordeno levantar el general). Allí una patrulla de soldados patriotas quedó apostada en enero de 1817, y fue atacada por una avanzada realista enviada desde Chile para investigar los movimientos del Ejército Libertador. En medio del combate, en plena inferioridad numérica, el sargento mayor Marqueli ordenó a dos hombres que fugaran hacia Uspallata para avisarle al General Las Heras, mientras el resto del grupo les cubría la retirada.

el-refugio

El fortín, mandado a construir por San Martín sabiendo que los españoles intentarían descubrir sus movimientos.

En la batalla 7 patriotas fueron apresados, mientras que otros 5 pudieron escaparse, también hacia Uspallata. Enterado de lo sucedido, el General Las Heras avanzó con sus fuerzas sobre Potrerillos, donde los enemigos se habían concentrado, y los venció, dejando libre el camino para el cruce de los Andes.

el-puente

No estuvimos mucho tiempo en el lugar, apenas lo necesario para bajar del auto, despedir a Rubén y sumarnos al contingente de la camioneta, pero la historia del lugar me encantó, y bien hubiera disfrutado mucho de quedarme un rato allí, con los pies dentro del agua y comiendo un buen sandwich de jamón y queso. ¡Ni hablar de cruzar la tranquera y entrar en el fortín, que no se si estará habilitado para visitas! La próxima, seguramente será!

España bajo el suelo: viajando en los metros de Madrid y Barcelona.

En mi visita a España descubrí que desplazarme por debajo del suelo es una muy buena opción tanto en Madrid como en Barcelona. De hecho fue una de las primeras cosas que descubrí, porque apenas aterrizado en el Aeropuerto Internacional de Barajas, en su hall principal encontré una oficina de turismo que me vino al pelo para consultar cómo llegar hasta el OK Hostel Madrid donde tenía la reserva.

ingreso-al-metro-en-barajas

El acceso al metro del Aeropuerto Barajas de Madrid. Una estación muy concurrida.

Si uno va a andar por el centro de Madrid mi recomendación es hacerlo casi exclusivamente a pie ya que son distancias relativamente cortas. Ahora bien si uno tiene que cruzar la ciudad y llegar a horario, o bien si se está o se va al aeropuerto, el metro será una opción estupenda. Por el contrario, si uno está en Barcelona el metro resultará casi obligatorio, ya que las atracciones principales están bastante más alejadas unas de otras, y además suelen ser entradas con horarios determinados, por lo que desplazarse ágilmente es fundamental.

maquinas-expendedoras

La compra de tickets se agiliza con las máquinas expendedoras, aunque se puede complicar.

En ambas ciudades el servicio que da el metro es muy bueno, nada que ver a lo que nos tienen acostumbrados Metrovías y los metrodelegados en Buenos Aires. El punto más destacable seguramente sea la puntualidad y previsibilidad: en cada andén un cartel electrónico indica cuánto falta para que llegue el próximo tren, algo que en general se repetiría con trenes y subterráneos en todos los puntos de Europa que toqué. No sólo está disponible la información en tiempo real, sino que además se cumple al pié de la letra.

anden

Previsibilidad. Uno puede constatar fácilmente cuándo llegará el próximo tren.

Pero lo que se advierte a simple vista desde el primer instante es la calidad y cantidad de la señalización. Es algo que me encantó en ambas ciudades porque resulta prácticamente imposible perderse por debajo del suelo, o siquiera dudar si estamos yendo en la dirección correcta o no. Algo difícil de imaginar cuando uno ve la red de subterráneos en el plano y la forma en que se cruzan unas líneas con las otras, lo que lo hace pensar “aca termino en cualquier lado”. Pero nada más alejado de la realidad porque en cada estación se indica el recorrido completo de la línea respectiva, en qué punto del mismo se está, e incluso se identifica con colores diferentes el trayecto ya recorrido y el pendiente, como se puede ver en la foto de portada de este post.

senalizacion-combinaciones

Señalización clara y completa: La lista completa de estaciones restantes y combinaciones.

Lo mismo sucede en las estaciones, donde la cartelería indica muy claramente la totalidad de las estaciones que toca el tren al que nos vamos a subir. No hace falta saberte cuál es la cabecera hacia la que te tenés que dirigir, como aca en Buenos Aires, sino que con sólo saber la estación en la que tenés que bajar será suficiente: sólo tenés que buscarla en la cartelería para decidir hacia qué lado tomar el metro. Ya dentro del vagón un tablero electrónico te indica en qué estación estás, mientras que sobre los extremos la cartelería te avisa de la próxima estación, mensaje que es reforzado también por altoparlante. Aunque estos avances ya llegaron también a nuestro país, como pude comprobar viajando en la línea San Martín.

indicador-luminoso-en-vagon

Dónde estoy cuando viajo en el metro, y dónde están las combinaciones con las otras líneas.

El otro punto interesante, y también muy difundido en todo Europa, son las máquinas expendedoras de boletos. Es una ventaja porque en general están en gran cantidad en las estaciones y uno ahorra bastante tiempo, aunque sacar el ticket correcto en el Aeropuerto de Barajas puede ser algo engorroso: hay que marcar la última línea que se tomará, y la estación de destino, y con eso la máquina expide el boleto; pero resulta ser que para un recién llegado (especialmente si es tu primera vez en Madrid) saber esos datos es casi imposible. Quizá por eso al ingreso del metro haya una oficina de información para el turista. El ticket se puede abonar con varios medios de pago, principalmente tarjeta de crédito, y en mi caso algún problema que desconozco me impidió hacerlo con la VISA, por lo que tuve que optar por la MASTER sin más. Por suerte tenía dos tarjetas encima, porque sino se me habría complicado.

t-10

T-10: la opción económica para viajar en el metro de Barcelona, con 10 viajes por casi EUR 10.

El tema acá es que el metro es bastante caro, lo cual aún después de los últimos aumentos, es un punto positivo en nuestro país. En Madrid el precio del ticket era de EUR 5, o sea casi ARS 90, lo cual es carísimo para un viaje en subte pero muy barato si uno lo compara con lo que sale viajar hasta el Aeropuerto de Ezeiza. En Barcelona por su lado el precio del viaje estaba en EUR 2,25 y como dijimos es una ciudad donde seguramente se vaya a usar el metro más asiduamente. Algo a evaluar será entonces la opción del T-10, que es un boleto válido por diez viajes a un costo total de EUR 9,95, es decir casi EUR 1 cada tramo. Un descuento más que importante que tiene sentido si uno va a hacer más de cuatro viajes en metro, lo cual ya es probable viajando sólo. Si viajás acompañado no hay mucho que pensar, es seguro que vas a aprovechar a full el T-10.

Como dije, una excelente opción para moverte por las ciudades españolas, aunque por debajo. Espero que te sirva el dato, y tenelo en cuenta para los traslados hacia y desde los aeropuertos, porque con la red de metros se llega a cualquier lado rápidamente y es mucho más barato que tomarse un taxi.

Una rápida recorrida por los caracoles de la Reserva Natural Villavicencio, en Mendoza.

Cuando estuve en Mendoza hace unos años atrás, uno de los imperdibles a realizar era la excursión de Alta Montaña, cuyo punto cumbre es la visita al Cristo Redentor. Sin embargo, averiguando y buscando precios y opciones, apareció la alternativa de combinarla con una pasada por la Reserva Natural Villavicencio. Era una excursión larga y algo más cara, pero bien que valía la pena, así que la tomamos y bien temprano por la mañana estábamos firmes en la puerta del hostel esperando la camioneta que nos llevaría.

Pero como decía Tusam, “puede fallar”. Y falló nomás.

guanacos

En la Reserva Natural los guanacos están protegidos de los cazadores que los pusieron al borde de la extinción.

La camioneta nunca pasó. Eran las 8 de la mañana y ya llevábamos un retraso considerable, pero los llamados a la agencia de turismo fueron infructuosos hasta pasadas las 9 en que comenzaban a trabajar. Recién ahí, después de varios idas y vueltas, nos blanquearon que el transporte había registrado mal la reserva y nos habían dejado de garpe. Imagínense la calentura mia, hasta que llegó Rubén para sacar las papas del fuego.

Rubén era un remisero al que llamaron de apuro para que nos pasara a buscar urgente y nos llevara a la ruta hasta alcanzar la camioneta con el resto del contingente. La misión: hacer el mismo camino que hubiéramos hecho en condiciones normales, aunque más rápido para alcanzar al resto, y por las 365 curvas de un camino que no es joda, con tramos donde sólo pasa un coche por vez.

camino-con-curvas

Los caracoles de Villavicencio, llamado también Camino de las 365 curvas. Aunque dicen que en realidad son menos.

La verdad es que no era lo mismo, pero Rubén se las arregló muy bien para suplantar a la guía, ya que por muchos años había sido chofer de las camionetas que hacían la excursión, por lo que no sólo conocía el terreno a la perfección, sino que además se sabía la mayor parte de las explicaciones de tanto escucharlas. Y además, estaba trabajando en su día libre, que para colmo era el cumpleaños de su hija, para arreglar la metida de pata que se habían mandado en un escritorio.

zorro

Una onda tremenda la de Rubén entonces, que nos contó que fue Joseph Villavicencio quién se asentó en aquél paraje, descubrió la vertiente de agua y comenzó a comercializarla, dando comienzo así a la conocida empresa de bebidas que hoy todos conocemos. Ya con Danone como dueños del emprendimiento, se establece la reserva natural privada para cuidar la naturaleza, y así se le pone un freno a los cazadores de guanacos, que estaban en peligro de extinción.

division-ejercito

Cuando nos fuimos acercando a unas paredes blancas que flanqueaban la ruta a cada lado Rubén tiró uno de esos datos históricos que a mi me fascinan, y en este caso, uno muy poco conocido. En ese punto de la Ruta Provincial 54 fue donde el General San Martín separó las fuerzas del Ejército Libertador, dejando un grupo de 700 hombres al mando del General Las Heras, quien cruzaría la coordillera a la altura de Mendoza. Lejos de lo que normalmente se cree, San Martín, con un grupo de 2500 hombres hizo lo propio, pero no por Mendoza, sino por San Juan, en una movida estratégica que tomaría al enemigo por sorpresa. Fue en la actual localidad chilena de Los Andes donde ambas columnas se unieron y libraron batallas famosas por la independencia chilena, como ser la de Chacabuco, Maipú y Cancha Rayada. Las dos paredes, una por cada columna del ejército, están allí para recordarnos lo que muy pocos saben.

la-ruta-desde-el-auto

La RP54 flanqueada por dos paredes blancas, en el punto donde San Martín separó el ejército para cruzar Los Andes.

También pasaríamos cerca del Hotel Villavicencio, que en la década del 40 fuera un centro turístico de renombre, con la característica particular de tener aguas termales. Hoy la construcción está abandonada y en tal estado que no se puede ingresar a su interior; sólo se puede entrar a conocer sus jardines, pero para eso hay que pagar entrada y según Rubén no vale la pena. Además, estábamos cortos de tiempo, así que sacamos foto del hotel a lo lejos y seguimos viaje.

hotel-detras-de-la-vegetacion

Atrás de la espesa vegetación el Hotel Termal Villavicencio. Hoy en día sólo se pueden visitar sus jardines.

La verdad es que íbamos a toda velocidad, tomando las curvas con precaución pero sin pausa, y en algún momento debo confesar que hasta tuve alguna sensación de mareo. Y pensar que antes de que se construyera la Ruta 7, ese era el camino obligado si uno quería cruzar a Chile, o viceversa. Inviable para los camiones de gran porte que tenemos hoy en día.

a-toda-velocidad

No solo militares célebres hicieron su paso por estos parajes, sino que también hubo gran cantidad de naturistas que estudiaron esta zona del oeste argentino, entre ellos el mismísimo Charles Darwin, que hasta descubrió un bosque de araucarias fosilizadas.

hacia-el-mirador

Hacia el final del recorrido los caracoles se terminan y el terreno se pone más llano.

Siguiendo con el recorrido se llega finalmente a la Cruz de los Paramillos, el punto más alto de la reserva, y cercano a ella está el mirador del Aconcagua, desde donde uno puede apreciar el imponente cerro, el más alto del continente, y la segunda montaña más alta del mundo luego del Monte Everest.

mirador-del-aconcagua

Ya era el tramo final por la Reserva Villavicencio y en ese punto el terreno se vuelve más llano y plano. Algunos kilómetros más adelante está el hermoso pueblo de Uspallata, donde se suponía que la camioneta nos estaba esperando (aunque finalmente no fue así), y del que con el apuro por alcanzar al contingente no pude sacar fotos, pero estuve en otra oportunidad haciendo noche en el camping del lugar y puedo decirte que despertarte y salir de la carpa rodeado de montañas es una experiencia impagable. Si tenés la oportunidad, no la dejes pasar!

nubes-bajas

Así finalizó nuestra rápida pasada por la Reserva Villavicencio, un lugar que hay que conocer, pero que es aconsejable recorrer con cierta calma, para disfrutar del paisaje, y no sufrir sus curvas pronunciadas!