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Cómo viajar en el transporte público de Berlín

Berlín es una ciudad enorme y para conocerla como se debe (y sin gastar tanto) habrá que aprender a utilizar el transporte público. La red de trenes metropolitanos (S-Bahn), subterráneos (U-Bahn) y colectivos está unificada en lo que a la comercialización de tickets respecta, lo cual es una ventaja para el usuario; pero no por eso viajar será simple. Todo lo contrario, utilizar el sistema de transporte público alemán correctamente (es decir, de la forma más conveniente) es bastante complicado y requiere de un conocimiento previo que nos permita planificar qué ticket comprar.

Bus 2 pisos

En primer lugar hay que tener en cuenta que la ciudad está divida en 3 zonas tarifarias que se van expandiendo en forma de anillos. La Zona A comprende el centro de la ciudad y toma como frontera externa el circuito del S-Bahn. Es que a diferencia de los trazados que conocemos en Argentina, el Stadtschnellbahn (o tren rápido de la ciudad) tiene justamente un circuito casi circular, como esas pistas de autos a control remoto que teníamos cuando éramos chicos. La Zona B comienza en ese punto y se extiende hasta la frontera de la ciudad. La Zona C está ya más allá de la ciudad, y se extiende aproximadamente hasta unos 15 km. desde el límite de esta, e incluye por ejemplo la cercana, bella e importantísima Potsdam.

Zonas Tarifarias Berlin

Teniendo esto en mente habrá que ubicar geográficamente los puntos entre los que uno se va a mover, para saber qué ticket comprar. Eso como base.

Así, desde el punto de vista estrictamente geográfico, existen 3 tipos de pasajes diferentes. Están los tickets AB para aquellos que se mueven dentro de la ciudad y los tickets BC para los que no ingresan al centro. Por último, para los pasajeros que se mueven indiscriminadamente por las 3 áreas, están los tickets ABC. Cada tipo de pasaje, por supuesto, tiene su precio diferencial.

Fahrkarten

Pero saber esto y tener el mapa de Berlín en la cabeza (o en el celular) para identificar en qué zona(s) vamos a estar moviéndonos, no es suficiente para decidir correctamente qué pasaje comprar. Es que si uno tiene en claro cuánto va a viajar puede generar ahorros comprando el ticket más acorde de acuerdo al uso que se le va a dar. Así, también existen diferentes tipos de pasajes, que no dependen (únicamente) de la zona geográfica. No voy a poder explicarlos todos en un post, pero veamos los más relevantes para los que vayan a visitar Berlin como turistas.

Validacion

Pero antes de eso, tenemos que hablar de otra particularidad, porque los pasajes no son válidos tal como se los compra, sino que la validez comienza en el momento en que se los “valida”. Esto es hace ingresando el ticket en las máquinas de validación (unas cajas amarillas o rojas que están ubicadas al lado de las máquinas de expendio o en los andenes) que los marcará indicando fecha y hora. Sin ese proceso, el ticket no es válido, y si bien no hay molinetes ni controles visibles en las estaciones, mejor que no se te ocurra subir sin haber validado tu boleto porque los inspectores van de incógnito (no tiene uniforme y se confunden con cualquier pasajero normal) y de la multa no se zafa.

Ticket Simple (Einzelfahrschein)

Es el pasaje tal y como lo conocemos en Argentina, válido por un viaje puntual. Puede ser un ticket AB, BC, o ABC, dependiendo de las zonas tarifarias en las que sea válido. Asimismo, la validez dura 120 minutos desde su validación.

Tramo Corto (Kurzstrecke)

Sirve para viajar durante 3 estaciones en el S-Bahn y el U-Bahn; y 6 paradas en los colectivos.

Ticket de 4 Viajes (4-Fahrten-Karte)

Cualquiera de los dos anteriores puede comprarse bajo esta modalidad, por la que se obtienen 4 tickets diferentes, pero que al ser expendidos en el mismo momento cuestan menos que comprarlos individualmente.

Ticket por el Día (Tageskarte)

Este es el pasaje ideal para un día a puro turismo en el que vas a ir de acá para allá utilizando el transporte público. Es válido desde el momento en que lo validás hasta las 3 am del día siguiente y durante ese plazo podés viajar con el mismo ticket todo lo que quieras, sin más restricción que las zonas que hayas comprado. Puede ser AB, BC o ABC.

Ticket por el Día para Grupos Pequeños (Kleingruppen-Tageskarte)

Funciona exactamente igual que el anterior pero es válido para grupos de hasta 5 personas. Ideal si estás en un día a pleno turismo urbano con tu grupo familiar o de amigos. Haciendo una cuenta rápida, conviene cuando haya como mínimo 3 personas. Parejas, mejor compren el Tageskarte individual.

Tageskarte

Tarjetas para Turistas.

Más allá de los pasajes que sirven pura y exclusivamente para viajar, la ciudad de Berlin tiene dos tarjetas que además de servir como pasaje, tienen beneficios turísticos como descuentos de hasta el 50% en atracciones turísticas y comercios asociados. Son la Berlin Welcome Card y la Berlin City Tour Card y ambas tienen versiones AB y ABC.

Haltestelle

Si bien, como dijimos al comienzo, viajar en Berlin con transporte público no es tan fácil, la intención de este post es que sirva de guía para quién visita la ciudad. Recomiendo planificar el itinerario previamente, así se podrán aprovechar los diferentes tickets y combinarlos de la forma correcta para la recorrida sea lo más económica posible.

Taxi MB

Claro que siempre estará la opción del taxi, que en el caso de Berlin son flamantes Mercedes-Benz. Recorrer la ciudad de esta forma será toda una inversión, pero en definitiva, lo importante es disfrutarlo!

El Palacio Cecilienhof: El lugar donde se decidió el futuro de Alemania.

Ubicada en el extremo norte del Neuer Garten (Nuevo Jardín) en la hermosa ciudad de Potsdam, una pintoresca construcción de estilo inglés se destaca por sobre el verde del enorme parque que la rodea. Se trata del Palacio Cecilienhof, mandado a construir en 1914 por el emperador alemán Guillermo II como residencia del príncipe heredero y su mujer, la princesa Cecilia de quien el edificio toma su nombre.

Sin embargo no es su status de residencia real lo que hace famoso a este palacio, sino que su ingreso a la historia radica en haber sido la sede de una de las reuniones más relevantes del siglo XX. Finalizada la Segunda Guerra Mundial en Europa, en mayo de 1945, las tres potencias aliadas debían reunirse para definir el futuro de la Alemania derrotada. Simbólicamente tenía mucha importancia que tal reunión tuviera lugar en la capital del Reich, pero luego de buscar por la devastada Berlín los soviéticos no pudieron encontrar un solo lugar apto para albergar el evento. Absolutamente toda la ciudad había quedado en ruinas.

Así es como se decidió mudar la reunión unos kilómetros hacia el sudoeste, a la mansión donde hasta hacía unas semanas antes aún residía la princesa Cecilia. Con sus coloridos jardines, Potsdam no había sufrido tanto las bombas aliadas durante el final de la guerra, y la ubicación del Cecilienhof rodeado de un amplio parque y a metros de un enorme lago, lo convertían en el lugar ideal incluso desde el punto de vista de la seguridad.

Hoy en día en la planta alta funciona un hotel, pero la planta baja está convertida en un museo de visita obligada para todo aquél interesado en la historia. Si bien todo está armado en torno a la Conferencia de Potsdam, en la recorrida por las salas por las que estuvieron los tres líderes aliados se entremezclan historias de la Segunda Guerra con detalles de la historia y vida de sus antiguos moradores: ni más ni menos que los herederos al trono alemán.

Entre ellas destaca la sala con ambientación de barco, ideada especialmente por Guillermo, quién era un fanático entusiasta de la navegación. Esa era la sala que utilizaba para el desayuno, y por la escalera subía directamente a sus aposentos privados.

Sin embargo, no hay duda de que la sala más importante de la muestra es la habitación en la que se desarrollaron las reuniones entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945. La enorme mesa redonda con las banderas de Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética aparece imponente en el centro de la sala donde Truman, Churchill (reemplazado por Attlee en medio de la conferencia luego de haberle ganado las elecciones a su antecesor), y Stalin decidieron el futuro de Alemania y así, sentaron las bases para el del mundo en las décadas siguientes.

Cada mandatario ingresaba a la sala por una puerta diferente y tenía un despacho exclusivo contiguo a la misma, de forma que no era necesario que se cruzaran entre sí por los pasillos del palacio. Al haber liberado Berlín, y estando Potsdam dentro de lo que iba a convertirse en la zona de ocupación soviética, Stalin fue el encargado de ambientar la residencia y preparar la logística. Así, el Ejército Rojo se afanó para equipar el edificio con muebles acordes a los mandatarios, pero en pos de la propaganda comunista el dictador soviético decidió que su sala debía ser lo más austera posible, por lo que sus muebles debieron ser cambiados por otros más normales. Otra inequívoca señal de que fueron los soviéticos los encargados de la organización se ve claramente aún hoy en el jardín de entrada, con su enorme e inconfundible estrella roja de flores.

Los tickets para visitar el Palacio Cecilienhof pueden comprarse en el lugar mismo, y en mi opinión es muy conveniente adquirir también la audioguía que, disponible en varios idiomas incluyendo el español, les permitirá adentrarse tanto en los detalles de la Conferencia de Potsdam como así también en los de la vida de la familia real alemana. Quienes quieran tomar fotos deberán además comprar un permiso especial. Todos los detalles para llevar adelante esta visita los podrán encontrar en la web de los museos de Berlín (en español), o directamente en la página del palacio en sí, aunque ésta únicamente en alemán o inglés.