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Galería de Imágenes de la Península Valdés.

Hace algunos días atrás les mostraba la excursión que realizamos a Península Valdés, donde tuvimos la oportunidad de avistar buena cantidad y variedad de fauna patagónica, incluyendo las temibles orcas que hicieron una aparición sorpresiva, tal como les conté en este post que pueden ver haciendo click aquí.

Fueron muchas las fotos que tomamos en ese paseo; tantas que no entraron en un sólo post, y por eso les presento esta recorrida en imágenes por la Península, que por supuesto comienza en el Centro de Visitantes, y como no podía ser de otra forma, con la maqueta del terreno a recorrer.

Claro que por más bien hecho que esté, un pedazo de plástico no tiene punto de comparación con ver la realidad con tus propios ojos. Por eso no nos demoramos mucho ahí adentro y enseguida subimos al mirador para observar lo que el camino nos deparaba.

Habría que sortear la rotonda para seguir camino rumbo a alguna de las dos opciones: por un lado, la Isla de los Pájaros.

O sino seguir camino hacia lo más profundo de la península, donde nos cruzaríamos con algún que otro choique (o quizá el se nos cruce a nosotros).

Ni se molesta, así que luego de la sesión de fotos, lo dejamos atrás y seguimos camino.

En medio de la inmensidad, la soledad de esta casa aislada del resto del mundo.

Será quizá el hogar de alguno de estos?

De estos no creo. Para qué iban a ir a encerrarse entre cuatro paredes si se ve que en la playa la pasan bastante bien?

La primer parada fue la pingüinera, y se ve que tienen régimen militar porque hasta montan guardia…

Obvio, como en todos lados, siempre hay algún perezoso que sólo se rasca…

A lo lejos se ve que hay otros especímenes que descansan de verdad.

Pero les convendría estar atentos, porque quizá pronto reciban visitas inesperadas…

Por suerte para ellos estas cuatro orcas vienen tranquilas, y hasta se anuncian!

Más adelante encontramos un sendero que nos acerca a la playa.

La vista desde allí es fenomenal.

La familia orca, en un casi primer plano.

Y también en primer plano los optimistas de siempre que no le dan bola…

Así pasamos por la hermosa y enorme Península Valdés. Es hora ya de comenzar a emprender el regreso.

¡Los espero en el próximo post de Ahicito Nomás!

Postales y Personajes de Barcelona.

Barcelona es una ciudad grande, hermosa y muy fotogénica. Así lo son también sus gentes, que le dan un aire muy particular, difícil de encontrar en otros lugares. En posts pasados le dedicamos muchas líneas y fotos, pero aún así hay muchas que quedaron afuera de aquellas publicaciones. Por eso les propongo esta recorrida en imágenes que comienza caminando por sus angostas calles.

Metros sobre la superficie, algunos aprovechan para observar a los paseantes desde el balcón de sus casas.

Mientras que otros miran por la ventana, pero hacia el famoso Park Güell.

La Casa Museo perteneció en algún momento a Gaudí, diseñador del parque.

Desde allí se tiene una excelente vista de las escalinatas.

Y si se pudiera hacer suficiente zoom, del dragón sobre ellas que es uno de los símbolos más conocidos del parque.

Las columnas que Gaudí diseñó son un tanto extrañas, siempre van inclinadas.

Aquí una imagen bien de cerca, de otro punto del parque, donde parecen árboles.

Imposible decir si son las columnas con sus formas tan particulares, pero la gente aquí parece ser feliz, y baila…

Aunque quizá los personajes más llamativos del Park Güell sean estos novios abocados a su sesión de fotos.

Los espiamos un rato, como espía esta foto al parque mismo.

No somos los únicos. Esta chica espía a la ciudad entera, desde una loma del parque que da la panorámica perfecta.

Volvemos al centro de la ciudad, y a su plaza principal.

Palomas por doquier, y la gente, feliz entre ellas.

Están incluso quienes las alimentan.

Las mujeres con túnicas tapándoles las cabezas, una postal constante de Barcelona.

La del “hacedor de burbujas” no es tan constante, pero queda linda y vale la pena.

Especialmente cuando sus burbujas levantan vuelo y viajan alto en el cielo…

…como parece que quería hacer esta chica, de la mano de sus amigos.

Estamos ahora en el Parque de la Ciudadela, donde no sólo se vuela, sino que también se baila…

…y se rema!

Otro punto clave de la ciudad, es el Castillo de Montjuic.

Las vistas desde allí son realmente fabulosas.

Antaño se lo utilizaba para reprimir al pueblo bombardeando la ciudad, y sus fosos eran punto de fusilamiento de los adversarios. Hoy allí se respira espíritu deportivo, con arco y flecha.

Hay que tomar posición, tensar el arco, apuntar y…

En el blanco!

Pero como en otros puntos de la ciudad de Barcelona, en la terraza del castillo también se baila!

Quienes no tienen dotes para el arte escénico (entre los que me incluyo), o simplemente no se animan por vergüenza, prefieren sacarse la foto con la ciudad de fondo. O como en este caso, una foto de la ciudad, con alguien al frente.

Desde aquí no se ve, pero allá abajo, en algún lado, está el Arco del Triunfo, otro símbolo de Barcelona.

Se termina el día, y con él, las fotos. Cae la tarde y es hora de despedirnos de esta hermosa metrópoli española, hasta la próxima visita.

Todos los artículos sobre Barcelona los encontrás en este link. Espero que los disfrutes. Y te veo en el próximo post de Ahicito Nomás.

Galería de Imágenes: El Castillo de Montjuïc en fotos.

La semana pasada les conté sobre el Castillo de Montjuïc en el post que pueden ver haciendo click aquí, sobre su historia y cómo se utilizó la fortaleza durante años para reprimir salvajemente las protestas del pueblo de Barcelona. Hoy los invito a recorrer el castillo en fotos, conocer su interior y sus vistas, y así entender también la importancia estratégica del punto donde está emplazado.

Ya dando un rodeo por el exterior del castillo podremos notar el armamento con el que, en teoría, defendía la ciudad.

Hoy en día el castillo funciona como museo y es visitado por miles de turistas que pasean por Barcelona.

Desde el exterior se puede apreciar lo hermoso y cuidado de los jardines que se alzan en el foso que lo rodea.

Y lentamente vamos enfilando hacia el puente de ingreso para cruzar el foso perimetral.

Al entrar, el camino se bifurca y habrá que elegir hacia dónde ir.

En el patio central uno se siente seguro, rodeado por las murallas, y cuidado desde la torre del vigía que se alza en la terraza.

Desde allí se tiene acceso a las salas del museo donde se pueden observar muestras temporales, o cuestiones relacionadas con el castillo y su historia, como esta maqueta.

Subiendo por una especie de túnel se accede a la terraza.

Muy amplia, la terraza ofrece vistas hacia los cuatro flancos.

La vista de la ciudad de Barcelona desde el castillo es impresionante.

Desde allí incluso puede observarse claramente el símbolo por excelencia de la ciudad: la Sagrada Familia, que ya visitamos en este post que pueden ver haciendo click aquí.

Hacia el otro lado, la vista no es menos espectacular. En lugar de la ciudad, se divisa claramente el Mar Mediterráneo.

Por supuesto, importantísimo a nivel estratégico, desde el castillo se puede controlar perfectamente el movimiento del puerto.

O bombardearlo, de ser necesario…

La artillería está diseminada por toda la terraza del castillo.

Y sí, agachate que disparo!

Incluso hay cañones que son un poquito más grandes, aunque este está emplazado abajo, en el exterior.

Por suerte, hoy en día son puro adorno (creo) y aunque apunten hacia el puerto, los turistas que llegan en los cruceros no tienen por qué temer.

Tampoco los dueños de estos lujosos yates que pueden verse desde el castillo.

Pero la verdad que ya nos estamos dedicando demasiado al agua, cuando en realidad nuestra pasión está mirando hacia arriba, hacia el cielo.

Es habitual ver pasar aviones a baja altura muy cerca del castillo. Es que muy cerca del mismo se encuentra el Aeropuerto Internacional de Barcelona, y las aeronaves pasan por allí en final corta para aterrizar. Un poco de zoom, y así vemos las pistas desde la terraza del Montjuïc.

Claro que los pájaros de metal no son las únicas aves que pasan por allí…

Así como observa esta gaviota, en otras épocas el vigía controlaría todos los movimientos en los alrededores desde la torre del castillo.

La torre fue reconstruída según la nueva configuración del castillo durante la década de 1770, lo que provocò que dejara de ser ideal para el cálculo de la hora solar. Por eso se decidió dotarla de dos relojes solares: uno que daba la hora de la mañana, y otro de la tarde.

Un dato muy interesante es que esta torre fue utilizada por el astrónomo francés Pierre Méchain para marcar las coordenadas geográficas de Barcelona entre 1792 y 1793, y con esto ayudó a medir el arco del meridiano de Dunkerque, cuyas dimensiones servirían luego de base para calcular la medida del metro, sobre el que se basa el actual sistema métrico decimal.

Emprendiendo ya el regreso, luego de haber recorrido la fortaleza de Barcelona, vamos buscando el túnel de salida.

Nos disponemos a atravesar en enorme portón de acceso para volver al exterior.

Pero antes de hacerlo volvemos la mirada hacia atrás.

Ya afuera, recorremos los alrededores del castillo para ver de cerca la operación de carga y descarga del buque Ro-Ro de Grimaldi.

Y así, finalmente nos alejamos del castillo, como este buque que navega tranquilamente por el Mediterráneo.

El Castillo de Montjuïc es una excelente opción para visitar cuando estén por Barcelona. Plenamente recomendable. Espero que puedan ir en algún momento, y que les fascine tanto como a mi.

El B777 Orange Pride de KLM despega de Ezeiza. Secuencia de fotos.

Hace unos meses atrás hubo una eventualidad por la que el Boeing 747 de Conviasa tuvo una demora importante y quedó reprogramado para despegar desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza en horario diurno. Como se trataba de una oportunidad única para fotearlo (ya que normalmente opera durante la noche), hubo varios spotters que se acercaron al principal aeródromo del país cámara en mano, yo incluido entre ellos.

La acción estaba transcurriendo en la cabecera 35, desde la que pudimos verlo despegar sobre nuestras cabezas, hasta que momentos después el viento cambió y la torre de control invirtió la pista en uso, habilitando la cabecera opuesta. Por lo tanto, ahora con la 35 activa, desde donde estábamos sólo podíamos ver la maniobra de rodaje y ocupación de cabecera, mientras que los aviones en vuelo nos quedaban en la otra punta del aeropuerto.

En el instante en que comenzaba a pensar en volverme a casa, divisé esta silueta a lo lejos, distorsionada por el calor de enero.

No había lugar a dudas: se trataba del B777-300 de KLM, matriculado PH-BVA y con el hermoso livery bicolor conocido como “Orange Pride”. Una figurita que tenía pendiente hasta entonces, y a la que le tenía muchas ganas, así que terminó siendo la más importante de esa tarde, incluso más que el 747 que había ido a buscar originalmente.

El “Orange Pride” ya rodaba por la pista principal hacia la cabecera 35 en la que yo me encontraba, gatillando la Canon a discreción.

Al acercarse, se podía ver claramente el aire caliente que sale por el escape de los motores y distorsiona las imágenes del fondo.

Así se lo veía de cuerpo entero.

Y posando con las luces de final de pista.

Comenzó su giro de 180º para ocupar cabecera, dejándonos apreciar su particular esquema.

De lateral se lo admira mejor, y uno se da cuenta de lo largo que es el 777-300.

La parte trasera celeste corresponde al livery tradicional de KLM, y la parte naranja surge de una campaña en redes sociales donde el público sugirió este color. ¡Y qué lindo les quedó!

El 777 pareció hacerlo a propósito para que los spotters apostados sobre la autopista pudiéramos retratarlo de todos los flancos, porque se pasó de largo en su giro 180 y quedó un momento esperando, como posando para nosotros.

Y finalmente se alineó con la pista.

Y con motores a pleno comenzó su carrera de despegue.

V1. Rotate.

Ganó altura rápidamente, y se despidió de nosotros.

Ahora sí me podía volver tranquilo a casa con la satisfacción de haber invertido muy bien mi domingo. Como los holandeses que regresaban a bordo del PH-BVA.

Sorpresas que te da el aeropuerto. Una gran satisfacción haber podido capturar este registro. Ahora sólo me falta volarlo!

Las Cuevas: Casi un pueblo fantasma al borde de Los Andes.

Si alguno de los lectores es oriundo o vive en el pueblo de Las Cuevas, en Mendoza, posiblemente al leer este post me putee. Es que quizá el mote de “pueblo fantasma” suene mal, a sitio abandonado, sin población estable ni mucho menos servicio alguno, y en este caso eso no se da del todo; pero el primer acercamiento que tuve (incluso antes de viajar) fue el comentario de un amigo “y está el pueblo fantasma justo antes de cruzar la frontera”, y estando allí no pude evitar recordar esas palabras.

Se trata de un muy pequeño pueblo ubicado sobre la Ruta 7, y es justamente el último asentamiento del lado argentino antes de cruzar la frontera hacia Chile por el túnel internacional. Desde allí, además, parte el camino que sube hasta el Cristo Redentor, desde el cual se tiene esta espectacular vista aérea de Las Cuevas.

Este sitio es parte de la excursión de alta montaña con la cual lo visité, ya que es el punto donde, luego de descender del Cristo, paramos a almorzar en un restaurant. Es decir que el pueblo no es tan fantasma, hay lugares donde parar a comer y hasta para pasar la noche, como no podía ser de otra forma si consideramos su ubicación estratégica y los paisajes espectaculares a su alrededor que lo hacen atractivo también para el turismo.

Pero revelde como soy turísticamente hablando, yo no participé del almuerzo en el restaurant, sino que apuré una vianda que me había llevado por mi lado y salí a recorrer el pueblo cámara en mano.

Si bien no encontré datos del censo del 2010 (se cambió la metodología y no pude desglosarlos por localidad), en el censo del 2001 se habían registrado en Las Cuevas apenas 7 habitantes. Enorme diferencia si consideramos que durante el censo anterior, en 1991, el INDEC había contabilizado 56. En el medio, pasó el tren (o mejor dicho, dejó de pasar).

Las Cuevas funcionó como una estación del ferrocarril que cruzaba a Chile hasta el año 1984, y en los datos de los censos se ve claramente cómo las posibilidades dentro del pueblo, una vez cortados los servicios ferroviaros, comenzaron a mermar. Seguramente antes de esa fecha la población era incluso mucho mayor, pero no encontré datos lamentablemente. La migración no sólo se ve en las estadísticas del INDEC, sino que además está patente en los galpones ferroviarios totalmente abandonados, cuyas fotos ilustran este post.

Y este tipo de cosas es algo que a mi me fascina, así que me pasé toda la hora de almuerzo metiéndome en los galpones buscando ángulos para gatillar la cámara.

El abandono se ve no sólo en la infraestructura ferroviaria en desuso, sino que también se lo nota si intentamos cargar combustible en el auto…

O si nos metemos en lo que eran las antiguas viviendas de los pobladores, la mayoría de las cuales están totalmente destruídas…

…mientras que otros edificios, si bien no están habitables, aún conservan la forma, aunque sea…

Pero ya lo he dicho, en Las Cuevas aún hay establecimientos que funcionan y la verdad que debe ser toda una experiencia pasar la noche en uno de ellos y poder disfrutar del cielo coordillerano y sus estrellas. ¡Ojalá en algún momento pueda hacerlo!

Así finaliza nuestra rápida recorrida por el pueblo de Las Cuevas. Cuando hagas la excursión de alta montaña tendrás la oportunidad de conocerlo vos mismo, y si te gusta (y te dan los tiempos en caso de que hayas almorzado en el restaurant), te recomiendo aprovechar para caminar un poco y tratar de imaginarte cómo se vivía allí cuando todo eso funcionaba a pleno.

Todos los posts del recorrido de Alta Montaña en Mendoza los encontrás en este link.

¡Hasta la próxima!