Archivos Mensuales: diciembre 2018

Gracias 2018! Bienvenido 2019!

Faltan escasas horas para que, una vez más, demos el salto hacia un nuevo año. Momento en que uno se toma un tiempo para parar la pelota unos minutos, mirar hacia atrás y ver qué pasó durante los últimos doce meses, para dónde queríamos ir y dónde efectivamente terminamos.

Para Ahicito Nomás el 2018 ha sido un año más que importante. Dimos un gran salto, logrando duplicar la cantidad de visitas recibidas el año anterior, mientras que en términos de visitantes fuimos más allá y crecimos un 220%. Cifras que realmente eran impensadas al comienzo del año, y que debo enteramente a cada uno de ustedes que cada semana pasan por el blog, leen, “megustean” y comentan.

Sinceramente ver cómo el blog crece me da una satisfacción enorme. Por mi lado demanda organización, tiempo y esfuerzo para preparar y escribir cada uno de los posts, especialmente considerando que no vivo de esto ni nada que esté relacionado, por lo que cada una de las publicaciones surgen en mi tiempo libre, especialmente invertido en este proyecto, pero con mucho gusto y pasión, porque este blog es mi cable a tierra, mi forma de relajarme y desenchufarme de los problemas para recargar energía y encararlos con más fuerza, y principalmente porque es algo que disfruto mucho hacer y no hay nada mejor que compartir con los demás algo que a uno lo apasiona. Y si eso que comparto le gusta a ustedes, muchísimo mejor!

Aunque no sea mi sustento de vida, la verdad que me lo tomo con mucha responsabilidad y seriedad. El proyecto empezó allá por 2014 con publicaciones semanales y desde ya hace rato elevé la apuesta para publicar dos veces por semana. Desde que tomé esa decisión, la frecuencia de publicaciones se ha mantenido, y aunque con esfuerzo, cada semana han estado esos dos posts. Así cierro el 2019 con igual número de publicaciones que en 2018, pero con el doble de visitas, lo cual me pone inmensamente feliz.

Muchas gracias a todos ustedes por pasar regularmente, leer, comentar y hacer que el blog se mantenga cada vez más vivo, con más fuerza. Son ustedes los que me dan la energía necesaria para llevarlo adelante.

El 2019 será un año especial para Ahicito Nomás. Aunque las publicaciones en el actual host WordPress comenzaron en noviembre de 2014 con el post “Ahicito Nomás se mudó”, esta aventura comenzó el 4 de mayo de aquél año, por lo que el próximo 4 de mayo el blog cumplirá 5 años de publicaciones ininterrumpidas.

Un nuevo año, un nuevo desafío. Y muchas cosas nuevas por venir y por publicar. A ustedes sólo les pido que sigan acompañando y participando con sus comentarios. No me queda más que desearles a todos un muy feliz comienzo de año, que el 2019 traiga paz, salud y prosperidad, y que coleccionen una enorme cantidad de gratos momentos con aquellos que más aman, porque de eso está hecha la vida, de momentos, y hay que disfrutarlos al máximo.

Desde acá, les dejo un fuerte abrazo, un GRACIAS ENORME, y nos vemos (o mejor dicho nos leemos) el año que viene!

 

Un té en La Casa de Piedra de Colonia San Miguel, en Olavarría.

Salir a la ruta y recorrer las colonias alemanas del partido de Olavarría, como te contamos en el post que podés leer haciendo click aquí, puede dar hambre. Por eso, lo mejor es acercarse a Colonia San Miguel a la hora de la merienda, y buscar su famosa “Casa de Piedra”.

Así lo hicimos nosotros y con ayuda de Google Maps no fue difícil llegar al destino. Como su nombre lo indica, Casa de Piedra es una antigua construcción, de la época fundacional de la colonia, levantada literalmente con piedras. Su fisonomía le da un aspecto muy particular que hace pensar en lo acertados que estuvieron sus dueños al bautizar el lugar con aquél nombre.

Casa de Piedra es una casa de té de tradición netamente alemana, donde se puede degustar gastronomía de aquella zona del viejo continente. Según se indica, la especialidad del lugar es la torta rusa, pero nosotros no nos limitamos a probar esa únicamente, y nos inclinamos por un té acompañado por una buena variedad exquisitas tortas.

El interior del lugar es tan particular como su aspecto exterior. En la decoración destacan tanto las artesanías como las antigüedades, mezcladas de ese modo especial que quedan agradables a la vista y crean un lindo ambiente donde pasar un buen rato.

Casi obligadamente, mientras esperaba que llegara el té con las tortas pasé un rato caminando alrededor del salón admirando los detalles de la decoración.

Los carteles, no tienen desperdicio. Algunos de ellos merecieron su respectiva foto.

Más allá de la ironía, los precios son acordes a lo que te sirven. No porque no tengan grandes promociones donde comen 10 y paga 1 es un lugar caro. La calidad de los productos, muy buena. Un lugar de esos que hay que conocer, y donde hay que degustar cosas ricas porque no nos va a defraudar.

 

Como suele suceder en estas casas de té, la vajilla en la que te sirven es un capítulo aparte. En un rincón, una alacena era un buen resumen de lo que les digo.

En el exterior hay espacio también al aire libre, que de hecho cuando fuimos era donde estaba concentrada toda la gente. Se veía que habían estado almorzando algunas de las delicias que allí se sirven, seguramente algo de tradición alemana.

Casa de Piedra es un buen lugar donde hacer un alto en la excursión cuando estés por Colonia San Miguel. Para tenerlo en cuenta, cuando estés por los alrededores de Azul o de Olavarría.

¡Feliz Navidad! AFIP volvió a actualizar el régimen de equipajes y lleva la franquicia a USD 500

Esta noche llega Papá Noel con su trineo cargado de regalos y repartirá alegría para grandes y chicos, contagiándonos a todos con el espíritu de la Navidad. Este año, quizá haciéndose eco de ese espíritu navideño, la AFIP se adelantó y le regaló a todos los viajeros una nueva norma: Con la Resolución General 4361/2018 publicada en el Boletín Oficial el lunes pasado se modificó el régimen de equipajes, y los cambios ya están vigentes desde el 18/12/18.

Fueron varias las que se introdujeron, pero la modificación más importante (y la que nos interesa a todos) es la que les anuncié en el título de este post. La franquicia para el ingreso de bienes comprados en el exterior se incrementó a USD 500 por viajero (para arribos por vía aérea o marítima), y a USD 300 (para ingresos por vía terrestre, la cual incluye también la fluvial). Anteriormente estos valores estaban en USD 300 y USD 150, respectivamente. En caso de menores de 16 años la franquicia disponible se reduce a la mitad, y si varias personas conformaran un grupo familiar las franquicias individuales pueden sumarse, incluso para aplicarse sobre un mismo producto.

Estos beneficios se suman a los que se establecieron recientemente en la Resolución de la que ya hemos hablado (link al post), por la cual se permite el ingreso de una laptop o tablet sin necesidad de ser declarada ante la aduana, y por tanto sin pagar aranceles por ella.

El funcionamiento básico de las franquicias y el pago de los excedentes ya fueron explicados en un post anterior donde tocamos el tema, y al que podés acceder haciendo click aquí. Por supuesto que hay que tener en cuenta que ahora esos cálculos deben realizarse con los valores actualizados, tal como indicado en el párrafo anterior. Sobre el excedente de la franquicia, el arancel único que se paga sigue siendo el 50%.

La resolución deja claro también el proceder de la inspección en el punto de arribo donde en caso de no tener bienes comprados en el exterior, o bien que los mismos no excedan la franquicia, el pasajero podrá pasar por los canales indicados como “nada para declarar”. También deja clara la sanción para quienes porten bienes que deberían haberse declarado y no lo hayan hecho: se labra el acta, se secuestran los artículos en infracción y se denuncia al pasajero en el ámbito aduanero.

Otro cambio que establece la norma, que aunque sea menos marketinero también merece la pena ser nombrado, es el hecho de que a partir de ahora sólo es necesario declarar ante la aduana en caso de exceder las franquicias establecidas, de transportar artículos que requieran la intervención del SENASA, o de estar ingresando al país dinero en efectivo por más de USD 10.000 o su equivalente en otra divisa. Esta declaración debe realizarse a través de un nuevo formulario, en formato digital, disponible en la web de AFIP, en la aplicación para celulares o en las terminales de autogestión. En caso de no poder realizarlo en formato digital, se preveé la posibilidad de poder hacerlo manualmente con los formularios impresos.

En resumen, finalmente AFIP terminó de actualizar el régimen de equipajes, devolviéndole el sentido para el que fue pensado, y liberando al personal aduanero para que pueda enfocarse en cuestiones de mayor importancia y no en los electrónicos que escondés en los bolsillos para ahorrarte los impuestos. Algo largamente esperado por los viajeros, e incluso necesario, pero que como ya dijimos en posts anteriores, llega con mal timing. En definitiva, la medida es correcta, pero en un contexto de recesión económica y dolar por las nubes donde sólo un puñado de privilegiados pueden afrontar unas vacaciones en el exterior, parece una norma dictada para beneficio de los más ricos, y efectivamente por el momento solamente beneficiará a una muy pequeña porción de la población.

Así que, si sos parte de ese pequeño porcentaje, o si tenés la suerte de viajar por trabajo con el pasaje y hotel pagos por la empresa, y además encontrás algún artículo que al valor actual del dólar valga la pena comprar en el exterior, felicitaciones. ¡Feliz Navidad! ¡Y a disfrutar los beneficios extras dispuestos por el gobierno en vísperas de las Fiestas!

 

 

Visita a la Bodega San Pedro de Yacochuya en Cafayate, Salta.

Más que formar parte de la Ruta del Vino del Noroeste Argentino, la ciudad de Cafayate es el corazón de la misma. Gran cantidad de bodegas se concentran en esta localidad y sus alrededores. Justamente, saliendo de la misma hacia el lado de La Banda, y desviándose hacia la izquierda de la mítica RN 40 hacia La Banda de Arriba y El Molino, el camino sube hasta desembocar en una de las más destacadas bodegas de la región: San Pedro de Yacochuya.

Ubicada a 7 kilómetros de la ciudad, en lo alto de la cuesta, esta bodega es propiedad de la reconocida familia Echart, quienes vendieron todo lo que tenían (la famosa marca incluída, que ya no les pertenece) para dedicarse a elaborar vino en mucho menor cantidad, pero de la más alta calidad.

Los viñedos de Yacochuya están distribuidos por la zona, a más de 2000 m.s.n.m., siendo una de las bodegas más altas del mundo. En las plantaciones se cosechan diversos tipos de uva, como Malbec, Cabernet Sauvignon, Tannat y un clásico salteño, Torrontés. Dependiendo de su ubicación, el riego se hace por goteo, o bien por aproximación a los canales.

En el proceso de elaboración de vinos, como ya hemos visto también en otros posts, Yacochuya utiliza los tanques de acero inoxidable donde se fermenta la uva. Sin embargo algo que destacó con respecto a otras visitas que hicimos, fue la explicación de que cuando se requiere acelerar el proceso de fermentación, lo que se hace es tomar una parte de mosto  y mezclarla con levadura a fin de provocar que fermente. Luego eso se devuelve al tanque para que el proceso se extienda a todo su contenido.

Luego el ollejo de la uva se desprende y va a parar a una prensa que termina de sacar hasta el último vestigio de vino que queda. Ese producto tendrá por destino un nuevo tanque, o bien, si el enólogo así lo decide, se puede llegar a mezclar con otras uvas para generar un vino diferente. Para añejar sus vinos Yacochuya utiliza barricas de roble que se llenan hasta un máximo de cuatro veces. Pasado ese número se considera que la madera ya no tiene los taninos necesarios para nutrir al vino.

Igualmente, aquí se producen diferentes clases de vino, y los de más baja escala hasta pueden conseguirse en supermercados. En cambio los mejores sólo se distribuyen a través de vinerías, o incluso se exportan a mercados como el norteamericano o el brasileño. Entre los vinos de más nivel destaca el que lleva en la etiqueta la firma del famoso enólogo francés Michel Rolland que lo creó, y cuyo precio no es apto para un bolsillo común y corriente.

La degustación también es costosa, pero aunque no la hagas, si te llegaste hasta aquí (algo que personalmente recomiendo) no podés no llevarte alguno de estos vinos. Será cuestión de elegir el que mejor se adapte a tu presupuesto, y la cepa que más te guste.

Alojado en el Hotel Hilton Miami Airport: Ideal para spotters.

Si uno viaja a Miami y quiere alojarse en las cercanías del aeropuerto (no dentro de él donde también hay un hotel), son muchas las opciones de calidad con las que cuenta. Una de ellas es el Hilton Miami Aiport Hotel, ubicado literalmente en la Blue Lagoon: El hotel está emplazado en una especie de península en el lago que está justo frente al aeropuerto, con lo cual la vista de los aviones (algunos de ellos pasan prácticamente por arriba de tu cabeza) es genial. Si te vas a alojar aquí, y te gustan los pájaros de metal, no te olvides la cámara con el tele.

 

La ubicación del hotel en sí, alejado del resto del mundo, puede llegar a resultar un tanto incómoda porque se necesitará auto o contratar un Uber para trasladarse; pero esto es algo habitual en todo Miami en verdad. Sin embargo este punto en contra está más que compensado por la calidad del alojamiento y sus servicios (incluyendo el estacionamiento donde podés dejar el auto alquilado por un fee adicional).

Las habitaciones son enormes. Super amplias y cómodas, te pueden tocar con vista al lago, o al aeropuerto (adivinen cuál elegí yo). Están equipadas con TV y wifi (la internet funcionó excelente, aunque había que renovar el login de forma diaria) y tienen también frigobar bien completo, incluyendo distinto tipos de bebidas (con y sin alcohol) y snacks.

Eso sí, está prohibido usarlo para enfriar otra cosa. Si uno quiere traer algo de afuera y mantenerlo a temperatura el hotel da la opción de pedir un refrigerador adicional (claro que está sujeto a disponibilidad al momento del pedido).

Aunque por su ubicación podría esperarse que se trata de un hotel de paso, el Hilton Miami Airport está preparado para que tengas una estancia cómoda en caso de que te quedes varios días. Así, para organizarte, hay cantidad de cajones para guardado de ropa, y un armario dentro del cual se encuentran la tabla y la plancha (por si alguna camisa se te arrugó en el viaje). También está allí la caja fuerte, pero es algo incómoda,  ya que empotrada en la pared interior del armario tiene forma vertical y entonces resulta complicada para guardar la laptop, a la que hay que poner a su vez en vertical, cuidando que no se caiga ni golpee.

Cargar las baterías puede ser un tanto complicado ya que los toma corrientes están ubicados en la base de las lámparas del escritorio, cuyo forma de gota hace que un adaptador internacional grande no pueda conectarse. La solución fue llevar la lampara hasta el mismo borde del escritorio para que el adaptador tuviera espacio disponible hacia abajo, sin que el escritorio estorbara.

El baño, amplio también, es muy cómodo y cuenta con todos los amenities que corresponden, incluyendo por supuesto el jabón en pan tanto para la ducha como para el lavabo. La limpieza es, simplemente, excelente.

El bar y el comedor del hotel donde se sirve el desayuno están contiguos y son amplios, tienen una buena capacidad de gente. Allí también se puede almorzar o cenar, para lo cual recomiendo que se lleven un sweater o camperita porque, por más calor que haga afuera, allí el aire acondicionado funciona a full y el ambiente se pone helado.

El desayuno me gustó mucho. Es muy variado y no se cierra al típico desayuno americano que vemos en las películas con huevos revueltos, panceta y salchichas. También cuenta con panificados entre los que encontré unos sacramentos que me hicieron sentir como en casa. Pan para tostar (o no), frutas y yogurt son también de la partida.

Pero quizá lo más atractivo del hotel esté en el exterior. Separado del aeropuerto por el lago y la autopista detrás, el edificio está rodeado por un camino que muchos usan para salir a correr temprano a la mañana (aunque también hay gimnasio cerrado), y de mucho verde.

Un patio amplio tiene varias reposeras con vista al aeropuerto, y a un costado está la piscina y junto a ella, un bar al aire libre ideal para degustar una cerveza bien fría. Más allá, donde parece que el hotel termina, hay una puerta de acceso a un camino que se adentra en el lago. La cartelería indica que se puede observar fauna y flora autóctona, y a juzgar por las iguanas con las que me crucé, seguramente sea verdad. El camino finaliza en un mirador estratégicamente ubicado en el extremo de la península, el punto más adentrado en el agua, y casi en línea con una de las pistas del aeropuerto. En cuanto haya un despegue por allí, el avión pasará casi encima tuyo.

Atentos spotters de todas las edades: se pueden pasar horas y horas en este lugar.

En todo sentido, tanto por instalaciones, servicio y limpieza, el Hilton Miami Airport es una buena opción para alojarse. Si es con un teleobjetivo en la mano, mucho mejor!