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El Hotel Del Bono en San Juan capital.

Las últimas vacaciones tuvieron dos fases en la ciudad de San Juan en la que hicimos base para el transporte aéreo desde y hacia Buenos Aires; y en la primera de ellas nos alojamos en el Hotel Del Bono, ubicado en pleno centro, a metros de la plaza principal.

Se trata de una muy buena opción para alojarse, no sólo por su ubicación privilegiada, sino también por las comodidades del hotel y su servicio. Las amplias habitaciones, impecablemente limpias, cuentan incluso con cocina eléctrica y microondas donde, si bien uno no puede hacerse el asado del domingo, sí puede preparar algo simple para comer.

El baño es amplio y muy cómodo; además por supuesto de lo limpio que lo mantienen constantemente. Lo único a hacer notar en este aspecto es que no todas las mañanas reponen los jabones, aún cuando los anteriores ya están en uso.

El punto más destacado a mejorar en el hotel es sin lugar a dudas el wifi. Si bien el servicio está incluído en la tarifa por noche, la realidad es que funciona bastante mal y cuesta conectarse al servidor que corresponda, el cual varía de acuerdo a la ubicación en que se esté dentro del hotel. Quizá sea por eso que al momento del checkin no nos dieron la clave y luego tuve que reclamarla yo expresamente, o quizá es que simplemente la recepcionista se olvidó al estar atendiendo a más de un huesped a la vez. Igualmente, hay que decir que el tema del wifi no es un problema exclusivo del hotel, en toda la provincia de San Juan las conecciones a internet fueron francamente malas, por lo que es evidente que falta infraestructura.

Por el otro lado, el desayuno es un punto a destacar. Con un horario extendido de 6:30 a 11 am, es muy completo e incluye facturas, budines, cereales con yogurth, pan que se puede tostar y hasta huevos revueltos.

Del Bono es un hotel apto tanto para ir a vacacionar como para cuando uno viaja por trabajo y necesita pasar una noche en la capital sanjuanina. Por supuesto que de seguro se encontrarán opciones más económicas, pero la relación precio – beneficio del servicio brindado por este hotel es realmente buena, y si se quiere pasar una buena noche, de forma cómoda para descansar bien, este será una muy buena opción.

 

Visita a la Celda histórica de San Martín en el Convento de Santo Domingo de San Juan

Quizá en un principio sorprenda encontrarse con vestigios del General San Martín cuando uno visita la ciudad de San Juan pero la realidad es que, como ya les conté en el post de Villa Vicencio, el Libertador pasó por estos pagos en su marcha para lograr la independencia de Chile primero, y Perú después.

San Martín no sólo estuvo de paso, sino que se alojó en la capital sanjuanina cuando la visitó con motivo de prevenir un posible ataque español desde tierras chilenas. Así es que en 1815, en su rol de gobernador de Cuyo don José llega hasta San Juan para organizar las medidas de defensa con las autoridades locales, y rechazando el ofrecimiento oficial de una casa dónde alojarse, lo hace en el Convento de Santo Domingo. Allí, el Prior de los dominicios le cedería su celda (o habitación) para que descansara durante su estadía en la ciudad.

Si bien parte del convento fue severamente afectada por el terrible terremoto de 1944, la celda donde San Martín durmiera salió ilesa de la catástrofe y hoy en día se la puede visitar ingresando por el colegio sito en la dirección Laprida 57 Oeste. El ingreso es guiado y se debe pagar un bono de $20. En nuestro caso estuvimos esperando a la guía por un largo rato, hasta que llegó con 20 minutos de demora durante los cuales muchos turistas que pensaban hacer la visita desistieron y se fueron. Nosotros, en cambio, decidimos que poder ingresar a un lugar con la historia que este presentaba valía la espera.

Así nos enteramos que este mismo convento funcionó además como asiento del cuartel general de la División Cabot del Ejército de los Andes que en 1816 cruzara la Coordillera de los Andes.

La primer visión que se tiene al entrar es la de la antigua galería y de las “Campanas de la Libertad” que fueran construidas en el mismo año en que nació el Libertador, y que doblaran cuando  el Ejército de los Andes triunfó en Chacabuco y ante la declaración de la independencia.

También se ve el algarrobo histórico debajo del cual descansó San Martín en su paso por el convento.

Ingresando a la celda en sí puede verse algún escueto y escaso mobiliario que fuera utilizado por el General en aquellos momentos, y una placa con las firmas agigantadas de varios personajes ilustres, entre las cuales por supuesto destaca la del mismísimo San Martín.

La habitación contigua es la Sala Capitular donde San Martín mantuvo las reuniones necesarias para organizar la defensa de la ciudad ante un probable ataque realista.

Es realmente poco lo que se puede ver hoy en día ya que a modo de museo el lugar resulta demasiado escueto: no hay ninguna gran exhibición de objetos ni muebles de la época, pero pisar el lugar exacto donde la historia tuvo lugar es una experiencia que a mi personalmente me apasiona en sí misma. Así que aún cuando no haya mucho material para observar, a quienes les interese les recomiendo darse una vuelta por el convento, porque lo importante no será ver, sino estar y enterarse de lo que allí aconteció.

Espero que te guste cuando vayas, y te espero en el próximo post de Ahicito!

Visitamos el Museo de la Casa Natal de Sarmiento, en San Juan.

Cuando uno llega a la ciudad de San Juan sabe (o debería saber) que está en la cuna del presidente argentino que más hizo por desarrollar la educación y cultura del país. Domingo Faustino Sarmiento nació en la casa que hoy en día se puede visitar pagando un bono de apenas $20 para conocer el museo que profundiza en detalles de su vida.

El edificio es realmente histórico y data del año 1801 en el que Doña Paula de Albarracín, madre del prócer, decidió aún siendo soltera comenzar con la construcción de su morada. Así es que se basó en el solar heredado de sus padres, en el cual se encontraba una higuera bajo la que instaló el telar que le servía de sustento. Tan sólo con ese instrumento Doña Paula producía los hilados cuya venta le proveían el dinero para pagar semanalmente los materiales y el trabajo de los obreros, a los que vigilaba atentamente mientras levantaban su hogar alrededor del árbol.

La higuera histórica tiene peso en sí, ya que fue testigo de la vida familiar desde tiempos muy tempranos, y en particular porque Doña Paula le tenía un afecto muy especial. Tal es así que cuando la familia se agrandó las hijas mayores quisieron remodelar la casa, para lo cual era necesario sacar el árbol. Por mucho tiempo esto fue denegado, y cuando finalmente se avanzó con la obra, el decaimiento de la madre hizo que las hijas dejaran florecer un retoño que había quedado, y que hoy podemos ver bien crecido en el centro del patio principal de la vivienda.

Claro que la casa no es histórica únicamente por antigua y por su higuera. Aquí fue donde nació el prócer argentino, y además se convirtió en sede de la gobernación cuando Sarmiento fue electo gobernador de la provincia de San Juan, para lo cual se realizaron algunas ampliaciones. Por último, podemos decir que es histórica por tratarse de uno de los pocos edificios de la ciudad que quedaron en pie luego del terrible terremoto de 1944 que arrasó literalmente con todo San Juan. Así, las paredes son originales, aunque el ala norte, la que fue utilizada por Sarmiento para sus funciones ejecutivas, sufrió daños severos por lo que fue necesario reconstruirla.

Hoy en día se puede ingresar y visitar el edificio de estilo colonial, donde la muestra que detalla la vida de Sarmiento se divide en dos: por un lado una zona de la casa habla del “hombre de familia” y da detalles de la vida de los Sarmiento como tales; y por el otro lado está la zona más enfocada al “hombre público” y lo realizado por Domingo Faustino en el ejercicio de los cargos públicos que ostentó durante su vida.

En algún punto es inevitable que ambas se mezclen y que la división pierda algo de sentido, pero al menos la recorrida resulta ordenada para el visitante. Eso sí, habrá que ir con ganas de leer porque hay mucha cartelería con gran cantidad de información. En este punto se podría pensar en hacer algo más interactivo, especialmente para interesar a los más chicos.

Lo que me gustó mucho fue la línea del tiempo, que cuenta la historia del prócer argentino poniéndola en contexto con lo que sucedía en cada uno de esos momentos, tanto en el país como en el exterior.

La casa es grande y sufrió algunas modificaciones según lo dictaran las necesidades familiares. Algo que se entiende bastante cuando uno se entera que los padres de Sarmiento tuvieron nada más y nada menos que 15 hijos, aunque fueron sólo cinco los que alcanzaron la edad adulta. Sin embargo, por más que sea grande, la muestra se recorre bastante rápido, dependiendo por supuesto de cuánto quiera uno detenerse a leer, y el ritmo que le imprima.

La casa natal no es sólo museo, sino que funciona también como biblioteca (nada más atinado, verdad?).

Un dato de color es que la casa fue declarada como Monumento Histórico Nacional por el gobierno nacional en 1910, constituyéndose en el primer edificio en ostentar este título. Un año más tarde comenzaría a funcionar aquí el museo biblioteca.

El museo es una opción obligada para todo aquél que pase por San Juan y está abierto todo el año, de 9 a 20:30 hs. durante la semana, y entre las 10:30 y las 16 hs. los sábados y domingos. Para sacarle mayor provecho se tiene la opción de participar en las visitas guiadas, que tienen horarios establecidos, los cuales se puede consultar en la página web.

Y por último, al salir (o quizá antes de entrar), infaltable la foto sentado junto al prócer que te enseña a diferenciar entre “vaca” y “burro”.

Hay mucho más material sobre el viaje por la provincia de San Juan, así que espero verte por acá disfrutando de los próximos posts.

¡Hasta entonces!