Archivos Mensuales: diciembre 2017

Un bar a la vera de la pista de aterrizaje del Aeropuerto de Hamburgo.

En cualquier lugar del mundo, los spotters (aquellos que amamos los aviones y adoramos tomarles fotografías) estamos en constante búsqueda de aquellos puntos que nos permitan la mejor toma. Cuanto más cerca estemos del aeropuerto y de los aviones, mejor.

No tengo idea de si el dueño de Coffe to Fly en Hamburgo es spotter o si simplemente entendió el concepto (y vio la veta económica), pero lo cierto es que sito en Holtkoppel 100, justo a la vera del aeropuerto, con excelente vista a la pista principal y casi al alcance de la mano de la calle de rodaje, este bar es un excelente spotter point donde, además de poder sacar buenas fotos, se puede degustar al mismo tiempo una rica y bien fría cerveza, o lo que gustes. Y atención spotters argentinos: SIN REJAS!!!

Para que se den una mejor idea de lo que les digo, aca una captura de pantalla de la ubicación en Google Maps. ¡Casi que está dentro del aeropuerto!

Como es sabido, igualmente, los aviones no sólo atraen a fotógrafos profesionales y amateurs, sino que son un imán para mucha gente, que gusta de simplemente verlos despegar y aterrizar. Algunos hasta aprovechan para hacer un alto en su bicicleteada en este punto.

Incluso cuenta con una especie de balcón que sobresale hacia el aeropuerto y parece acercarte un poco más a los aviones.

Desde allí, se tiene esta vista del Aeropuerto Internacional de Hamburgo.

Tan cerca de la pista, se puede capturar lindas tomas, incluso con lentes de no tan largo alcance, como este raro bicho alargado que nos pasó casi por al lado.

Como el Canadian Regional Jet, en Hamburgo hay cantidad de aviones y esquemas que no estamos acostumbrados a ver por Buenos Aires, así que se hace muy difícil dejar de gatillar.

Y por supuesto nos encontramos también con viejos conocidos, como el magestuoso B777 árabe.

Eso sí, desde allí llega a divisarse la plataforma, pero queda bastante lejos, y las construcciones en medio obstruyen mucho la visión.

Coffee to Fly Hamburgo es una excelente alternativa para quien quiera apreciar los aviones de cerca y tomarle buenas fotografías. Si te da hambre o sed, ambas necesidades quedarán resueltas con algunos euros. Eso sí, a no olvidarse de cargar la batería y llevar las tarjetas de memoria vacías. En breve, un post bien spotter con las fotos que tomamos en este lugar.

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Los Videos Navideños de las líneas aéreas.

El 25 de diciembre es sin lugar a dudas una de las fechas más importantes del año. Motivo de encuentros y alegrías (en la mayoría de los casos) la Navidad se festeja prácticamente alrededor de todo el globo, convirtiéndola en un evento especial, que inspira películas, canciones y toda clase de mensajes de paz alusivos. La industria aérea no queda al margen de esta ola, y todos los años las aerolíneas se preparan de modo particular, ya se con sorpresas especiales para quienes vuelan en estas fechas, como con mensajes navideños de promoción.

Hoy es una buena fecha para hacer un recorrido por algunos de los videos que las diferentes líneas aéreas prepararon este año.

Al momento de buscar un buen video, por supuesto hay que navegar por el canal de YouTube de Air New Zealand, quién hizo gala de su particular pronunciación del inglés, y de cómo esto le puede complicar la vida a Papá Noel.

Por su parte, sus vecinos de Virgin Australia armaron un video con cifras que impresionan: piensan transportar por los feriados de Navidad unos 2 millones de pasajeros en 14000 vuelos.

American Airlines apeló a mostrar cómo trabajan para llevar la gente a casa, donde quiera que casa esté, todo desde la visión de una de sus TCP que también llega al hogar a tiempo para festejar la Navidad.

Copa se decidió por promocionar su Hub de las Américas en Panamá con un recurso por demás tradicional: trasladar a Santa a cada rincón del continente para que pueda cumplir su cometido.

La historia más linda la encontré de parte de EVA Air.

Y la super producción del año estuvo a cargo de la dupla Virgin Atlantic – Delta Air Lines, quienes se encargaron de resaltar las bondades de su unión a través del slogan “Together, we make togetherness”.

Pero todos estos no son más que mensajes publicitarios, pensados y realizados por empresas. Y como a las empresas las hace la gente, no podía faltar en este post un video espontáneo que me llamó la atención en Twitter estos días, donde una de las chicas del staff de tierra de Virgin Australia se encarga de transmitir cómo vive el clima navideño el personal aeronaútico, que por otro lado no deja de trabajar durante estas fechas especiales.

Desde aquí, aprovecho para desearles a todos los lectores de Ahicito Nomás una muy feliz Navidad, y que la disfruten en paz, con sus familias, amigos y seres queridos.

¡Feliz Navidad!

Caminata por el Cañón Arco Iris hasta la Ciudad Perdida, en Talampaya.

El Parque Nacional Talampaya es enorme y existen varias opciones para conocerlo, aunque sea por partes. Si bien el zafari en camión 4×4 por el Cañón del Talampaya sea quizá la excursión más conocida del parque (link al post), el trekking por el Cañón Arco Iris fue la que más nos gustó, tanto por los increíbles paisajes que visitamos, como por la sensación de autóctono y su simpleza.

Se trata de una excursión combinada en la que se realiza una caminata de aproximadamente 2 horas de duración, que finaliza en la fabulosa Ciudad Perdida, un paisaje digno de ser visitado. Para hacer esta excursión es necesario contratar guías que conocen el terreno y evitarán que uno se pierda en el enorme parque, y que en abril de 2017 tenía un costo de $250 más la entrada al parque, que si ya la abonaste para alguna otra excursión sigue siendo válida.

Una vez realizados los trámites en el puesto ubicado sobre la ruta 76 cerca de la entrada al parque cuando uno viene desde Villa San Agustín, los visitantes abordan la camioneta que se internará en la inmensidad a campo traviesa, por lo que largos siglos atrás fuera un enorme lago. Así se llega al lecho de un río seco (que sólo tiene agua cuando llueve, pocas veces al año, momentos en los que la excursión queda suspendida) y devenido en camino para las camionetas de la cooperativa.

Durante el trayecto motorizado ya se podrán contemplar las paredes de piedra elevadas en ángulos casi rectos, producto del movimiento de placas tectónicas que serán una constante durante toda la excursión.

Al llegar al Cañón propiamente dicho, la camioneta estaciona y comienza la caminata, internándonos en las formaciones rocosas donde se pueden ver estratos tanto horizontales como verticales en ángulos de 45°. A medida que se avanza hacia el interior del cañon, uno retrocede en el tiempo, caminando por estructuras que tienen millones de años y que en esta zona del planeta han quedado al descubierto por acción de algún terremoto o suceso parecido que las ha desenterrado en algún momento de la historia.

Los diversos colores que se aprecian hacen que el paseo sea muy vistoso y entretenido, y dan nombre por supuesto al cañon. En general, los colores, que van desde rojos fuertes q hasta tonos verdes e incluso algún blanco, delatan la antigüedad de cada estrato.

La caminata llega a su fin cuando se divisan las enormes formaciones rocosas que simulan un conjunto de altos edificios que parecieran estar abandonados y percudidos por el paso de los años. Se trata de la Ciudad Perdida, el punto de destino de la excursión y el paisaje más impresionante que vi en el Parque Talampaya.

Si el grupo tiene ganas de seguir caminando, el guía podrá proponer internarse en las formaciones y recorrer sus laberintos, aunque por supuesto tendrá que conocerlos realmente porque sino será muy factible perderse. Caminar por dentro de aquellas paredes de colores rojizos dará al visitante una visión diferente del lugar, además de imprimirle un poco de aventura al paseo, al explorar esos recovecos fabricados por las aguas del río cuando corren con fuerza y cambian el paisaje año a año.

Luego habrá que volver hasta la camioneta, en una caminata relajada aunque más rápida, ya que se regresa exactamente por el mismo camino. Como las salidas desde el puesto son bien temprano hay que ir abrigado, pero luego en el cañón el calor comienza a hacerse sentir. Las cosas que sobren podrán quedar en la camioneta, o bien, si uno no está seguro, pueden ir quedando en el camino, para ser recogidas luego a la vuelta. Como en todo trekking será fundamental llevar agua para hidratarse, gorro para el sol y cámara de fotos con la tarjeta vacía.

En mi opinión, la cara más linda del Parque Nacional Talampaya. Si van a visitarlo, más que recomendado hacer este paseo, salvo que vayan con chicos que puedan aburrirse o no aguantar tanto caminar bajo el sol. Como sobran las fotos y no puedo incluirlas todas en un sólo post, en breve saldrá publicada la galería de fotos. Si les gusta el Arco Iris, los invito a verla!

Un fin de semana en la localidad más antigua de Buenos Aires: Baradero

Fundada en el año 1615, la población más antigua de la Provincia de Buenos Aires nació como una reducción de indígenas al mando de los franciscanos, bajo el nombre de Santiago  de Varadero, aduciendo a Santiago Apóstol y al hecho de que en esa zona del río se varaban las naves sin peligro de avería, según reza la web oficial del municipio.

En algún punto de la historia difícil de determinar, la “V” se convirtió en “B”, y hoy a menos de dos horas de viaje desde la Capital Federal, Baradero es una excelente opción para tomarse un fin de semana largo de descanso, con aire de campo. A orillas del río homónimo, que no es ni más ni menos que un brazo del Paraná, la ciudad presenta buenas alternativas tanto para la vida de camping como para salir de pesca.

En su casco histórico se destaca la Plaza Mitre, en cuyo centro se alza una pirámide que representa la Revolución de Mayo, sobre la cual un cóndor de bronce homenajea al Ejército de los Andes comandado por el General San Martín. Por supuesto, el Libertador tiene también su propia estatua a pocos metros de distancia.

Frente a la plaza, en una esquina, la iglesia Santiago Apóstol data de la época de la reducción, aunque el actual edificio se construyó entre 1857 y 1912, cuando finalmente se lo terminó. Los edificios de alrededor mantienen el estilo y le dan un aire homogéneo al casco histórico, aún cuando se trate de modernos locales de marcas de actualidad, o la clásica escuela del pueblo.

Además de la oportunidad de descanso que presenta, Baradero tiene una amplia oferta turística, destacándose por supuesto sus eventos musicales más importantes: el de Música Popular focalizado en nuestro tradicional folklore, y el Baradero Rock. Pero además de la faceta musical también destacan sus museos, dentro de los cuales encontramos el Histórico Municipal (que tendrá su post exclusivo), el Museo de los Alpes a las Pampas (que hace referencia a la formación de la primera colonia agrícola del país), y el pintoresco Museo de Autos Antiguos y Clásicos.

Quienes gustan del turismo religioso, por otro lado, pueden llegarse hasta el Paseo del Cristo, que es nada más y nada menos que un vía crucis que desemboca en una cruz instalada en lo alto de una loma que hace las veces de mirador y regala buenas vistas aéreas del río y la ciudad.

Y las notas tristes, pero no por eso menos interesantes, son la estación de tren de Baradero, en total estado de abandono luego de que fuera arrasada por un incendio, y la pulpería El Torito, de la que se cuentan muchas cosas pero a la que no pudimos entrar por haberla encontrado cerrada.

Desde la Ciudad de Buenos Aires se llega por autopista Panamericana, Ramal Escobar Ruta 9, en un viaje tan tranquilo como rápido. Con una variada oferta de alojamientos, Baradero es una excelente opción para tomarse unas mini vacaciones.

Vuelta de Obligado: El Museo de la Batalla

“(…) esta contienda (…) es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España”

Así se refería el General Don José de San Martín el enfrentamiento que se había iniciado con el sitio de Montevideo y el bloqueo del puerto de Buenos Aires, en una carta que le escribiera al Restaurador de las leyes Juan Manuel de Rosas en enero de 1846. Entre esos sucesos se encuentra lo que se conoce como Batalla de Vuelta de Obligado, cuyo museo de sitio visitamos hace poco.

En una muy pequeña construcción emplazada casi a la entrada del Parque Histórico Vuelta de Obligado (cuyo post podés leer haciendo click aquí), una interesante muestra de objetos y piezas históricas intentan explicar con mayor detalle lo que pasó en ese mismo lugar en noviembre de 1845. Y lo logran.

En un ambiente cálido, con luz tenue, los visitantes suelen tomarse unos minutos frente al televisor para ver un corto y muy claro documental sobre la batalla. Una excelente forma de enterarte, entender con mayor profundidad, o simplemente recordar cómo el ejército al mando de Lucio Mansilla le hizo frente a la poderosa flota anglofrancesa que navegaba el Río Paraná sin autorización.

Ese día, tres líneas de cadenas de 600 metros de longitud y de 1 – 1/8 de pulgadas de grosor atravesaron el río apoyadas sobre 24 lanchones dispuestos a lo ancho, de forma tal que la navegación por ese sitio quedara bloqueada. Las tres baterías de cañones dispuestas en las barrancas, más una cuarta en la playa sobre el nivel del río, alimentadas por un ejército de 2300 hombres entre los que hasta se contaban vecinos de la zona, le hicieron frente a los once buques de guerra que escoltaban una importante flota mercante.

Con la particularidad de que muchos de los objetos fueron encontrados en el sitio por vecinos del lugar, quienes luego los donaron el museo para ser exhibidos, allí se puede apreciar balas de cañón de diferentes calibres, distintos elementos (o partes de los mismos) utilizados por los soldados en la contienda, y hasta retazos de las cadenas originales, que estuvieran dispuestas en el río para bloquear el paso a los extranjeros.

Pero el museo no sólo cuenta con objetos, sino que también exhibe una serie de cartas firmadas por el General Mansilla y sus comandantes, entre otros protagonistas de la gesta, donde se indican detalles de la organización previa al combate, como ser la colaboración de los indígenas, la participación de niños y jóvenes que se dedicaron a animar a la tropa y ciertas discrepancias que se dieron con las autoridades de la zona. Particularmente me llamó la atención el compromiso escrito en restituir a los vecinos los elementos solicitados por el ejército.

La entrada al museo tiene un costo ínfimo de $15, que bien lo vale por lo bien mantenido y puesto que está. Imposible no visitarlo cuando se llega a Vuelta de Obligado; como así también es imposible para todo argentino que se  interese por la historia del país no visitar este paraje cuando descansa en San Pedro. Una excursión más que recomendada, no te la pierdas!