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El Parque Independencia de Tandil.

Uno de los clásicos atractivos de toda ciudad serrana son las vistas panorámicas. En el caso de Tandil, una de las panorámicas por excelencia es la que se obtiene desde lo alto del Parque Independencia.

Inaugurado en 1923 para el centenario de la fundación de la ciudad, el Parque Independiencia está ubicado hacia el sur de la ciudad, muy cerca del Lago del Fuerte, y en su ingreso cuenta con un pórtico donado por la comunidad italiana que no pasa desapercibido y es uno de los monumentos icónicos de la ciudad.

El parque en sí es un área de recreo al aire libre, de acceso público y gratuito, frecuentada tanto por locales como por turistas. En él se destaca el Anfiteatro Municipal que tiene capacidad para unos 5000 espectadores. Sin embargo, lo más llamativo del parque está en la cumbre del cerro que lo alberga.

El Castillo Morisco es un atractivo turístico en sí mismo. Se trata de una construcción donada por la comunidad española que alberga un restaurante. Desde allí, la vista de Tandil es excelente, pero aún se puede mejorar. En la torre del castillo hay una escalera que conduce a la terraza del castillo desde la cual las fotos son inmejorables. Un clásico del turismo tandilense es acercarse al castillo a diferentes horas del día, para apreciar la vista con diferentes tonalidades de luz.

Saliendo hacia atrás de la terraza del castillo se llega hasta el monumento al General Martín Rodríguez, el fundador de la ciudad. En lo alto también, pero mirando hacia el estacionamiento, se podrán observar los antiguos cañones que supieron estar emplazados en el Fuerte Independencia, que luego daría origen a Tandil como ciudad.

Hasta el castillo se puede subir tanto en vehículo como a pie. Como sea, el pasar por aquí es uno de los paseos obligados cuando se visita Tandil. Y por supuesto, a no olvidarse de cargar el celular, o la batería de la cámara fotográfica.

El Cristo de las Sierras, en Tandil.

La ciudad de Tandil es quizá el destino religioso por excelencia de la provincia de Buenos Aires, especialmente durante Semana Santa cuando miles de fieles y turistas se aprestan a visitar el Monte Calvario. Pero su Via Crucis no es la única atracción ligada a la religión en Tandil: desde el año 2014 en que fue inaugurado, el visitante también encuentra el Cristo de las Sierras.

Se trata de un monumento de 10 metros de alto que representa a Jesús con una mano extendida hacia el cielo, y la otra en horizontal, en un gesto de bendición hacia la ciudad que se levanta a lo lejos. Es obra del artista Fernando «Tirso» Pavolini.

Subir hasta el Cristo es una de las tantas actividades que se pueden realizar durante la estadía en Tandil. El ascenso se realiza a pie, por una calle de ripio por momentos bastante empinada, que requiere un pequeño esfuerzo pero que no se puede decir que sea difícil. Subir demandará entre 15 y 20 minutos, a menos que uno se detenga a descansar en alguno de los bancos distribuidos a lo largo del recorrido, o bien a contemplar el paisaje y sacar fotos.

La parada para observar los alrededores y gatillar la cámara fotográfica es, ciertamente, muy recomendable. Es que el Cristo está en lo alto y presenta una vista panorámica única, tanto de la ciudad como del paisaje circundante. Algo parecido en diferentes puntos a medida que se va subiendo, por lo que amerita hacer algunas pausas y levantar la vista del suelo.

En el «Valle de los Ciervos» una bandera argentina que flamea con fuerza llama a sacar la foto. Allí mismo hay un banco estratégicamente ubicado, mirando hacia el paisaje, pero vaya uno a saber por qué, ya no se accede a él para poder tomar un respiro y disfrutar del viento. Un alambrado nos separa, pero es evidente que eso es nuevo y que antes el visitante podía sentarse allí a contemplar la inmensidad.

Desde el Cristo puede apreciarse una vista panorámica de Tandil, incluido el Lago del Fuerte donde destaca «el geiser» disparando agua hacia el cielo.

Un detalle a tener en cuenta es que en todo el recorrido no hay una gota de sombra. Entonces no olvidar gorro y lentes de sol, llevar ropa liviana y clara (si vas un día de calor) y calzado cómodo. Y por supuesto, mejor hacer el paseo en horarios donde el sol no pegue tan fuerte.

Para llegar hasta el Cristo de las Sierras desde Tandil se debe tomar la Av. Don Bosco alejándose de la ciudad, hasta llegar a la intersección con la calle Papa Francisco, donde se dobla a la derecha. Allí se recorren unas cuadras hasta desembocar en el estacionamiento contiguo al punto de acceso. El horario habilitado es de 8:00 a 19:00 según el cartel de la entrada, pero esto es probable que cambie durante el año.

Lógicamente, el acceso es únicamente peatonal. Las personas con movilidad reducida pueden acceder desde la Reserva Natural Sierra del Tigre.

Si conocés Tandil y subiste al Cristo, contame qué te pareció. Y si aún no lo hiciste, podés agendarlo para cuando visites la ciudad. ¿Te animás al ascenso?