Archivos Mensuales: mayo 2015

El Parque General San Martín y el Cerro de la Gloria.

Uno de los paseos obligados de la ciudad de Mendoza es el del Parque General San Martín, un enorme espacio verde ubicado en el lado oeste de la ciudad cordillerana. En mi caso hice la visita aprovechando el ticket del Citi Tour hop on – hop off, aunque por supuesto también podés llegarte caminando o en colectivo y disfrutar del parque a pie, aunque según los consejos de algunos locales siempre hay que ir de día y mantenerse en las calles importantes. El parque está lleno también de callejuelas que en otras épocas eran aprovechadas por los jóvenes para intimar con sus chicas en el auto, pero ahora son una mera fuente de delitos y malos momentos, así que es mejor evitarlas.

Portones parque

Los magníficos portones hoy tienen el color original, pero por muchos años fueron verdes.

El ingreso al parque está delimitado por unos gigantescos portones de hierro emplazados en ese lugar en 1907, luego de ser traídos desde Glasgow, Escocia. A esa obra de arte importada se le agregaron localmente los escudos de la provincia de Mendoza y un cóndor con sus alas desplegadas colocado sobre la puerta principal, como un símbolo típico de la provincia.

Caballo parque

Los caballos son dos, uno de cada lado de la avenida, y cada uno tiene su domador.

Ya dentro del parque uno se encuentra en primera instancia con los Caballitos de Marly, una réplica de la obra de arte que adornó en su tiempo los jardines del palacio de Marly y que ahora se encuentran en el Museo del Louvre, en París.

Fuente

Cuatro atlantes sostienen la 2da pileta, sobre la que cuatro niños sostienen la 3ra.

Un poco más allá está la Fuente de los Continentes, traida de Francia, donde 4 niños (2 mujeres y 2 varones) sostienen la tercer pileta parados sobre una base cuadrada que lleva inscripta en cada uno de sus lados el nombre de uno de los 4 continentes: América, Asia, Europa y África. Es que en el 1910, cuando la fuente fue adquirida, Oceanía no constituía un continente en sí mismo, sino que era considerada parte de Asia.

Fuente primer plano

Todo se basa sobre cuatro figuras, porque en esa época los continentes eran cuatro.

El parque no solo tiene arte para ver, sino que además cuenta con atracciones como ser el zoológico de la ciudad, un club hípico, un lago ubicado por detrás de la Fuente de los Continentes, el estadio provincial Malvinas Argentinas (sede de algunos partidos en el Mundial Argentina 78) y por supuesto, el Teatro Griego Frank Romero Day, célebre por ser el lugar central donde se desarrolla la Fiesta de la Vendimia, la más importante de la provincia.

Anfiteatro

Para el cierre de la Vendimia y sus repeticiones, en el Frank Romero Day no cabe un alfiler.

Sin embargo, el símbolo máximo del parque vuelve a ser una obra de arte. Se trata nada más y nada menos que del Cerro de la Gloria, lugar donde en 1912 se emplazó el Monumento al Ejército de los Andes, aunque en ese momento se llamaba Cerro del Pilar. El monumento es realmente una obra colosal, a la que se accede subiendo una primer escalinata que lleva hasta lo que vendría a ser la cima del cerro.

Ingreso al Monumento II

La escalinata de acceso al Cerro de la Gloria está flanqueada por placas conmemorativas.

Para llegar hasta la base del monumento habrá que subir por allí entonces, donde uno puede apreciar una incontable cantidad de placas de todos los tamaños en homenaje a la gesta del Ejército de los Andes. Algunas placas son verdaderas obras de arte en sí mismas y destacan por sobre el resto.

Placas Cerro de la Gloria

Hay relieves que son impresionantes y constituyen una obra de arte en sí mismos.

Y finalmente, cuando uno termina de subir las escaleras, se divisa allá a la distancia la explanada y  el imponente monumento, obra del escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari.

Monumento

El monumento es una conjunción de las 2 maquetas preliminares, bajo consejo de Moreno.

Al frente del monumento se ve la estatua de San Martín montado en su caballo y flanqueado por sus Granaderos, mientras que sobre ellos y de un grupo de soldados sobresale la Libertad alada con las cadenas rotas en sus manos. También al frente y sobre la base del monumento se ve el escudo de la República Argentina.

Monumento desde abajo

El libertador de América, General don José de San Martín, es un símbolo en Mendoza.

Los costados y la parte trasera del monumento no se quedan atrás tampoco. Del lado este, escudo de Perú de por medio, se representan los trabajos preparativos del Ejército de los Andes, mientras que del lado oeste, donde se divisa el escudo de Chile, se observa la partida de las tropas en enero de 1816.  En la cara sur quedó inmortalizado el sacrificio de las damas mendocinas de la época que entregaron sus joyas en colaboración con el financiamiento del ejército libertador.

Monumento de costado

La partida del Ejército de los Andes ayudados por bueyes y caballos está representada.

Ahora sí, habiendo dado la vuelta entera al monumento y siendo ya horas del mediodía era momento de sacar los sandwiches de la mochila y sentarse a comer. El Parque General San Martín había agotado todo lo que tenía para darme, así que por la tarde tomaría otro rumbo del que ya te vas a enterar por este mismo canal.

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Recorrido Fotográfico por la Caverna de las Brujas.

Este post en la continuación fotográfica del anterior, donde te cuento los detalles de la Caverna y cómo llegar. Si te gustan estas fotos y querés ver estos lugares con tus propios ojos, no dudes en cliquear aca y pasar por el post para enterarte.

Lo que se viene ahora es una recorrida de la Caverna por fotos.

Los guardaparques nos recibieron en su puesto de control.

Guardaparque

 

Allí pagamos la entrada y nos dieron los cascos.

Los cascos

 

La caverna está en lo alto, por lo que hay que subir una especie de escalera en la ladera.

Caverna

 

Desde la entrada, el paisaje alrededor y el puesto de guardaparques se ve así.

Vista desde la entrada

Nos pusimos los abrigos, y finalmente entramos a la caverna.

Ingresando

 

A la Sala de la Virgen aún llega la luz del exterior y el ojo humano puede acostumbrarse y ver.

Oscuridad

 

Más allá habrá que prender las linternas, con sus luces blancas y rojas.

Formas en las paredes

 

Comenzamos a adentrarnos en la montaña y pronto hay que ir hacia abajo.

Hacia abajo

 

Con las luces rojas prendidas y los chistes sobre brujas, la excursión se pone divertida.

Todos de rojo

 

Las paredes aparecen pobladas de formas extrañas y pintorescas.

Cavidad con velos

 

En algún momento tenemos que pasar de costado por el muy estrecho “Paso de la Monja”.

Paso de la Monja

Y llegamos al Chancho.

Chancho

 

Las formaciones minerales están por todos lados, incluso pegadas a las rocas del techo.

Rocas del Techo

Y llegamos a la gran atracción: la estalagmita gigante, que da lugar a comentarios de todo tipo.

Foto Estalagmita Gigante

 

Pasados los chistes de rigor alguien pide que miremos hacia arriba…

Allá Arriba

 

Las estalactitas que cuelgan del techo son impresionantes. La altura del techo también.

El techo

La siguiente prueba es “cargar” una estalagmita con la luz de la linterna. Aquí con flash:

Linterna con flash

 

Pero en realidad con las luces apagadas si estabas ahí lo veías así:

Linterna sin flash

 

Las formas en las paredes y techos son impresionantes. Hay que tener cuidado de no tocarlas para evitar arruinarlas con las secreciones propias de nuestra piel.

Las paredes

Mas formas en las paredes

 

Estalactitas amarillas

Los velos son formaciones especiales. Con ellos podés hacer música al tocarlos, por ejemplo, con una birome.

Velos refulgentes

Hay recovecos que dan ganas de meterse a explorar. Uno no tiene idea de a dónde van.

Por alla sigue

 

 

Esas cavidades suelen estar llenas de formaciones que parecen coral, cual fondo del mar.

Cavidades

Para emprender el regreso hay que ir con cuidado.

Bajando

 

Hasta ver la luz del sol reflejándose allá a lo lejos, que te marca que ya casi estás, y que la bruja no te comió.

Saliendo

 

Y entonces sí, sabés que la excelente excursión se terminó.

 

La Caverna de las Brujas: Visita a las entrañas de la montaña.

Mi estancia en la ciudad de Malargüe la aproveché realmente al máximo, tanto que tuve que agregarle un día más a los 3 planificados porque sino visitar todo lo que quería iba a ser imposible. Una de las mejores excursiones es la visita a la Caverna de las Brujas, donde te metés literalmente dentro de la montaña, una aventura de esas que pocas veces tenés oportunidad de experimentar, y donde te encontrás con extrañas y hermosas formaciones naturales.

Guardaparque

En el puesto de guardaparque se paga la guiada y te proveen los cascos y linternas.

La Caverna es una cavidad natural formada en la montaña hace miles de años por acción del agua que, en tiempos donde esta zona del planeta estaba bajo el océano, diseñó profundas y largas galerías subterráneas, a algunas de las cuales hoy se puede acceder. Dentro del lugar, que en total es enorme y del que sólo se recorre una pequeñísima parte, uno puede apreciar distintas formas en las piedras, destacándose especialmente las estalactitas, estalagmitas y los velos, todos formados por el depósito de diversos minerales transportados por el agua y que han quedado en estos lugares. Si bien a simple vista así parece, ninguno de ellos está hecho de hielo. También pueden verse formaciones que parecen corales.

Estalactitas

Las estalactitas están por todos lados y generan figuras raras en las paredes y techos.

Diferenciar estas formaciones minerales es relativamente fácil aunque uno no seas ningún experto en geología. Las estalactitas son aquellas que “cuelgan” desde el techo y se extienden hacia el suelo como queriendo alcanzarlo. Las estalagmitas son exactamente lo contrario, aquellas que crecen desde el suelo  y parecen querer tocar el cielo. En ocasiones, ambas formaciones se unen, y pasan a ser una “columna”. Por su parte, los velos no requieren mayor explicación, con solo verlos en la foto ya te das cuenta de cuáles son.

Corales

Otra cosa que se pueda apreciar dentro de la caverna son las formaciones coralinas.

La Caverna debe su nombre a una leyenda que le atribuye haber sido uno de los lugares de encuentro elegidos por las brujas para realizar sus rituales. Según cuentan, los pobladores de los alrededores solían notar luces y sonidos extraños; y estos se debían a las reuniones que se daban en su interior, donde las brujas prendían fuego y danzaban a su alrededor. Estos encuentros solían durar 4 o 5 días y en ocasiones no se las veía salir de la cueva durante todo ese tiempo. Incluso, algunos pueblerinos decían haber escuchado el llanto de un bebé proveniente del interior, en plena noche. No se qué tan cierta será la historia, pero lo que sí puedo asegurarles es que la máscara que usaba la bruja principal quedó gravada en la piedra de la caverna.

Máscara de la bruja

Al centro de la foto, gravada en la piedra, se ve la máscara de la bruja de la leyenda.

En realidad son 3 los corredores que se internan en la montaña, pero el del medio es el que está habilitado para el turismo. Unos 20 metros por encima de este se encuentra el nivel alto, y desde el corredor principal parten también algunas cavidades que se dirigen hacia abajo, conformando el tercer nivel. Ni el de arriba ni el de abajo pueden visitarse ya que son demasiado peligrosos para transitarlos: una caída en plena oscuridad desde 20 metros no es joda. Y cuando te digo “plena oscuridad”, creéme que es plena.

Luz de los cascos

Pasada la primer sala, la de la Virgen, la luz exterior no llega y la oscuridad es absoluta.

Originalmente la caverna se encontraba dentro de una propiedad privada cuyo administrador notó la gran afluencia de gente que la iba descubriendo, y vio el negocio. Así es que logró que los dueños se la concesionaran y comenzó a explotar comercialmente el turismo. En esa época cada guía preparaba su recorrido y se visitaban hasta 12 salas, dependiendo del estado físico de cada contingente. Pero luego debido a la gran cantidad de visitantes los dueños decidieron acotar el circuito a 6 de ellas. Por común acuerdo de los guías se definió que se llegaría hasta la Sala de las Flores.

Descanso en oscuridad

La Sala del Encuentro es la última habilitada para visitas desde la expropiación.

Lamentablemente como de costumbre con los lugares donde el ser humano empieza a pasar con frecuencia, pronto comenzaron los desmanes. Muchos inadaptados comenzaron a romper formaciones para llevárselas de recuerdo a sus hogares (donde sin las condiciones de humedad y temperatura de la caverna seguramente no les duraron nada). Incluso cuando se decidió ponerle rejas, al no haber presencia de cuidadores luego de las 20 hs. se llegó al extremo de que dinamitaran el candado para seguir robando por la noche. Una de las piezas destruidas fue por ejemplo una estalagmita de la primer sala y que le dio el paradógico nombre de Sala de la Virgen, por parecerse a esa imagen. Si bien se la restauró, los expertos dudaron que el material moderno no surtiera efectos nocivos para el resto de la estructura, motivo por el cual nunca se instaló la restauración dentro de la cueva. Hoy la Sala de la Virgen no tiene virgen…

Entrada

Con la reja se intentó detener los saqueos, sin éxito hasta la instalación del puesto de control.

Finalmente el estado expropió el lugar y se hizo cargo del tema, conformando una Reserva protegida por ley y con presencia de guardaparques todo el tiempo en el puesto al pie de la montaña. Por razones de seguridad también se decidió limitar las visitas hasta la Sala del Encuentro, la última de las 4 que hoy se pueden conocer en una excursión que lleva unas 2 horas caminando dentro de la montaña. Quedó afuera la Sala de la Música, la cual está llena de velos que tienen la particularidad de tener diferentes sonidos. Según nos dijo la guía, en esta sala los velos recrean cada una de las notas musicales, al punto que hace varios años atrás, cuando aún se la visitaba, uno de los turistas tocó los acordes de una canción con ellos.

Velos en el techo

Los velos son muy pintorescos y cada uno hace un sonido particular y diferente al resto.

No todo es sonido igualmente dentro de la caverna; muy por el contrario a pesar de la oscuridad, las linternas que llevamos en los cascos hacen que las imágenes sean protagonistas de la excursión. Las luces dan diferentes colores, tonalidades y hasta formas en las rocas, e incluso en alguna estalagmita la luz de la linterna se concentra y, luego de algunos segundos de “carga”, al apagar la linterna la formación sigue brillando con un color fluorescente medio tenebroso, como para que te acuerdes que ahí mismo es donde bailaban las brujas.

Linterna sin flash

La linterna cargando la estalagmita. Al apagarla, esta última seguiría brillando por segundos.

Para visitar la Caverna de las Brujas tenés que sacar un turno en el centro de información turística que está a la entrada de la ciudad de Malargüe, ya que la única forma de entrar es con un guía y estos llevan un cierto cupo de turistas por vez. Si contratás la excursión en una agencia de turismo evitás realizar este trámite por vos mismo, pero el precio del paseo en estas condiciones, a marzo 2015 te costaba $550 por persona. En cambio, si estás en auto (algo que en Mendoza resulta práctico y económicamente conveniente) pagás $130 por el turno en turismo (menores de 12 años no pagan) y luego $50  $60 más por la guiada en el lugar (valor actualizado a julio 2015 según información del Diario Uno de Mendoza), es decir un ahorro importante. Llegar con el auto es muy fácil: saliendo de la ciudad hacia el sur por la RN 40 recorrés casi 70 km hasta llegar a las cercanías de Bardas Blancas, donde cruzando el puente del río está la señalización para desviarte a la derecha y recorrer los restantes 8 km de ripio hasta la reserva.

Los interiores

Desde el principal se abren corredores que por seguridad no se pueden recorrer.

Ahora ya sabés qué es la Caverna de las Brujas y cómo llegar. Si te gusta la aventura e internarte en lugares inhóspitos no podés dejar de ir, ni tampoco de llevar un abrigo (si vas en verano) porque en el interior hacen unos 10°C constantes. Un detalle importante a tener en cuenta es que sólo pueden ingresar mayores de 4 años, y los menores de 6 visitan únicamente la primer sala. La visita tiene cierta dificultad, especialmente por caminar entre rocas alumbrándote únicamente con la linterna que llevás en la cabeza, tener que pasar por pasadizos estrechos como El Paso de la Monja o por túneles donde hay que agacharse, pero no se necesita tener una condición física en especial. Igualmente, un buen calzado con el que pises firme te va a venir muy bien.

Saliendo

Las figuras se ven recortadas contra la luz del sol al ir encarando la salida al exterior.

Si bien la escasa o nula luz que hay hizo que me de cuenta qué tan amateur soy como fotógrafo, de tanto disparar salieron muchas fotos potables, más de las que puedo poner en un post, por lo que el viernes sale otro dedicado íntegramente a las fotos de este lugar espectacular. ¡Si te gustó este no te olvides de pasar!

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ACTUALIZACIÓN JULIO 2015: NUEVO SENDERO EN LA CAVERNA DE LAS BRUJAS

Según publicó Diario Uno de Mendoza recientemente, los guardaparques de la Caverna de las Brujas están trabajando para habilitar un nuevo sendero que busca mostrar la flora del lugar y que incluirá un sector paleontológico, además de un mirador para observar cóndores (con lo cual, ni se te ocurra olvidarte la cámara de fotos ese día!!).

Si bien el sendero estará listo en breve, su apertura formal se realizará durante el verando 2016, plena temporada alta de turismo.

Ahora ya tenés un motivo más para visitar la caverna. Y en caso de que ya la conozcas, una buena razón para volver!

De Mendoza a Malargüe por RP101, pasando por el embalse Agua del Toro.

Como ya te comenté en un post anterior, en estas vacaciones por la provincia de Mendoza alquilé un auto y esto me permitió una movilidad más que interesante, evitando así depender de los itinerarios de micros y agencias de turismo. No sólo significó libertad de poder elegir los horarios para una travesía dada, sino que también representó elegir lo que quería visitar, y por dónde ir.

Dique a lo lejos

Así se divisa el dique a lo lejos desde la ruta cuando uno se va acercando.

Para viajar desde la ciudad de Mendoza hasta Malargüe lo habitual es tomar la ruta 143 hasta San Rafael para luego empalmar con la 144. Ambas son asfaltadas y están en muy buen estado, por lo que el tránsito suele ser ágil, pero tienen dos contras. La primera es la distancia, ya que eso representa abrirse como si hiciéramos una elipse entre ambos puntos. La segunda desventaja es que yendo por ahí uno se pierde de unos hermosos paisajes en medio de la nada, y de conocer el dique Agua del Toro.

Panoramica

Los colores que regala el paisaje son imponentes y bien valen la travesía.

La otra alternativa es el ripio de la ruta 101, que inicia en la localidad de Pareditas (a la que habrá que llegar por la 143) y la une con El Sosneado, desembocando justo en las Salinas del Diamante, de las cuales ya hablaremos más adelante. En general, el comentario es que este camino está en muy mal estado pero yo tenía la ventaja de contar con asesoramiento de amigos mendocinos que ya me habían indicado que la ruta era transitable, siempre y cuando se la recorra con luz de día. Igualmente, siempre es conveniente chequear el estado del camino antes de arrancar la travesía, y para eso en la Dirección de Turismo me facilitaron el teléfono del puesto de Gendarmería en Malargüe, quienes me confirmaron que podía ir tranquilo. Si te interesa hacer este recorrido anotá el teléfono 0260-447063 porque te va a ser muy útil.

El Dique

El dique es el más alto de la Argentina, y el embalse es el segundo de Mendoza por tamaño.

Eso sí, a no confundirse. En Pareditas hay que desviarse del asfalto y tomar la ruta 101, que incluso tiene un tramo de varios kilómetros de asfalto. En ella están trabajando, no se si con el tiempo el asfalto la cubrirá de punta a punta, pero de seguro será un trayecto mayor al que yo hice en marzo. La confusión viene porque la actual 101 es la ex ruta nacional 40, que ahora con su nueva traza va en paralelo algunos kilómetros hacia la derecha. La actual 40, según me dijeron, sí está destruida, así que atentos y a evitarla.

60 km

La velocidad legal en la ruta 101 es de 60 km/h. ¡Mucho ojo con las cámaras!

Si bien el ripio de la 101 está en buen estado habrá que manejar con cuidado. Al tener muy poco tránsito en algunos tramos el viento forma serruchos algo molestos que obligarán a bajar la velocidad. Además hay que considerar que por ahí pasa muy poca gente y que la señal del celular es nula, así que si llegáramos a romper algo del auto estaríamos frente a un problema. Luego de recorrer unos 70 kilómetros aproximadamente se llega al dique Agua del Toro, que pareciera ser un paraje casi desolado si no fuera por las casas flotantes que pueden verse en las aguas del embalse.

Vista Embalse

Vista del embalse desde lo alto del dique, con algunas casillas flotantes distribuidas.

Las obras de construcción del dique se iniciaron en 1966 y finalizaron ocho años después, en 1974, aunque recién fue inaugurado en 1984. Con 118,5 metros se trata del dique más alto del país y cuando uno mira hacia abajo se lo nota realmente empinado. Además de contener las aguas para el riego se lo utiliza para la generación de energía y funciona como sede para la práctica de deportes acuáticos y de la pesca.

Agua del Toro

Instalaciones del embalse e ingreso al puente sobre el dique para cruzar al otro lado.

Al pasar por el dique se atraviesa la montaña por un túnel y luego quedarán unos 40 kilómetros más de ripio, hasta llegar al empalme con la ruta 144 a una altura cercana a El Sosneado. A partir de allí ya te podés relajar y andar lo que te resta hasta Malargüe sabiendo que convertiste un aburrido traslado entre lugares vacacionales en una travesía de turismo aventura.

Ingreso al tunes

El cruce no estará completo hasta atravesar el túnel. Más allá, sigue la ruta 101.

En los próximos posts seguiremos recorriendo la provincia de Mendoza, que realmente tiene lugares maravillosos para ofrecer. ¡No te los pierdas!

En Mendoza visitamos el Memorial de la Bandera del Ejército de los Andes.

“La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje.”  

General Don José de San Martín, Orden General del 27 de julio de 1819.

Así instaba San Martín a su ejército a ir a la guerra contra los realistas hace casi 200 años atrás. Así lo podés leer vos hoy inscripto en las paredes del Memorial de la Bandera del Ejército de los Andes, un lugar imperdible para todo aquél que le apasione la historia, y en particular la gesta sanmartiniana y el cruce de los Andes; y en un aspecto más amplio, un lugar que ningún peurano, chileno o argentino que pase por Mendoza debería dejar de visitar.

Memorial

Aunque las salas están en el subsuelo, el Memorial es fácilmente identificable.

El Memorial fue inaugurado el 17 de agosto de 2012 y se encuentra en el Centro Cívico, justo frente a la Casa de Gobierno de la provincia de Mendoza. Consta de una explanada con columnas lumínicas flanqueada por una enorme fuente adornada con la escultura de una especie de ángel de metal, pero nada de eso interesa. Lo importante está adentro, bajando por esa rampa de acceso.

Ingreso al Memorial

El ingreso a las salas se realiza a través de una rampa que nos dirige hacia el subsuelo.

Allí abajo el Memorial se divide en dos salas, una de las cuales alberga dos banderas españolas que rezan “Por el rey y por la patria”, las cuales fueron tomadas como trofeos por el Ejército de los Andes tras una de sus victorias. Luego de la contienda San Martín se las ofreció al pueblo mendocino, principal protagonista de su ejército, en agradecimiento por su sacrificio. En la otra sala, la más solemne y emotiva, se encuentra la bandera original que se utilizara en la campaña de los Andes.

Casa de Gobierno detras de la fuente

El Memorial está ubicado justo frente a la Casa de Gobierno de la provincia de Mendoza.

Lamentablemente dentro de las salas las fotos no están permitidas, por lo que el post está ilustrado por fotos del exterior únicamente, pero estando allí la verdad es que se entiende y hasta se agradece, porque ahí abajo se respira un aire diferente y el silencio es intenso pero no molesto. Es ese tipo de silencios que inspira respeto y admiración. La sala de la bandera está custodiada por un granadero, que además hace las veces de guía y te contesta todas las preguntas que se te puedan ocurrir.

Blindex Entrada

Dentro de las salas está prohibido tomar fotografías.

Así por ejemplo me enteré que la bandera original tenía piedras preciosas, pero fue decisión del libertador quitárselas e intercambiarlas en Chile por armas y uniformes a fin de dotar al ejército que luego liberaría Perú. La bandera también está cargada de simbolismo. Muestra los colores invertidos: el azul de abajo simbolizando la nieve de las montañas y el blanco arriba por el cielo y sus nubes. Otro símbolo es el de las manos entrelazadas, destacando la hermandad entre los argentinos y chilenos.

Fuente Memorial

La fuente y el ángel de metal nos indican dónde está el Memorial.

La bandera está flanqueada por dos gorros utilizados por el ejército, de diferentes colores. El azul y bordó correspondía a la caballería, mientras que el celeste era el destinado para los oficiales de la infantería. Por su lado, los soldados rasos y los suboficiales de esta última fuerza portaban el verde en sus cabezas. Esta diferenciación no es por capricho ni estética, mucho menos por elitismo, nos explicó el granadero de guardia, sino que se explica por la necesidad de identificar a cada quién en un ejército donde muchos de sus integrantes no sabían leer.

Parque del Memorial

En los alrededores hay mucho verde para disfrutar de un día de sol a puro mate.

La visita al Memorial es libre y gratuita, y se puede realizar de martes a viernes entre las 9 y las 18 hs, o los fines de semana de 11 a 18 hs. Ojo los lunes, porque está cerrado. Ya sabés, es un lugar donde se respira historia y las sensaciones y emociones son muy especiales, así que cuando visites Mendoza, no podés dejar de ir.