Archivos Mensuales: junio 2015

Visita guiada y degustación en la Bodega López: Aprendiendo cómo se hace el vino.

Entre otras, el visitar alguna bodega y degustar sus vinos es una de las actividades obligatorias cuando uno pasa por Mendoza. Para eso se puede contratar la excursión en alguna agencia de viajes o también uno puede ir por sus propios medios, incluida la opción de alquilar una bicicleta para recorrer varias bodegas en una tarde sin violar la ley de tránsito (claro que igualmente la vuelta en dos ruedas puede llegar a ser algo complicado).

Bodegas Lopez

La Bodega López funciona desde 1898, siendo siempre regenteada por la familia.

Así es que una tarde me tomé el Metrotranvía hasta la Estación Gutierrez (la última del recorrido) en el Departamento de Maipú, donde se encuentran varias bodegas, entre ellas la Bodega López que quería conocer. Saliendo de la estación hay un cartel que indica hacia dónde queda y desde ahí uno ya no puede perderse.

Maqueta

En uno de los pasillos la maqueta ilustra el proceso de producción de los vinos.

Al llegar tuve la suerte de que la última visita guiada estuviera dando comienzo, así que me sumé al grupo para recorrer la bodega y aprender un poco sobre cómo se elaboran los vinos. Importante es destacar que la visita es gratuita e incluye la degustación, y se puede hacer los días de semana entre 9 y las 17 hs., o los fines de semana y feriados de 9.30 a 12.30 hs.

Museo

Dentro de la bodega hay también una zona destinada a museo donde se puede ver esto.

Lo primero que visitamos fue una sala donde el vino se añeja en cubas de madera, que están dispuestas en posición vertical y tienen una capacidad de 20.000 litros cada una. Al ingresar ahí, apenas se abren las puertas, uno ya siente claramente el aroma a vino. En esa sala nuestra guía nos habló sobre la bodega en sí, haciendo un poco de historia sobre la empresa que fue siempre dirigida por la familia López, cuya cuarta generación, luego de más de 100 años de historia, sigue a cargo de la conducción.

Cubas

Las cubas tienen posición vertical y contienen 20.000 litros de vino cada una.

Luego pasamos a la planta para ver con nuestros propios ojos el proceso de elaboración de los vinos. Por supuesto, este comienza con la llegada de la uva al lagar, donde un mecanismo llamado “tornillo sin fin” la lleva hasta el “despalillador”, que no es ni más ni menos que una máquina que separa el grano de uva del escobajo (los palitos que la unen al racimo).

Llegan las uvas

La llegada de los camiones desde los viñedos es el primer paso en el proceso de elaboración.

Luego los granos pasan a unos tanques de acero inoxidable que es donde se produce la fermentación. El gas que hay en estos tanques hace que la piel y las semillas se separen del grano de uva y suban hasta el techo y allí quedará varios días, dependiendo del tipo de vino que se esté buscando.

Lagard

El tornillo sin fin del lagar arrastra la uva.

En sí todos los vinos pasan la misma cantidad de días en estos tanques, pero lo que hace la diferencia es la cantidad de tiempo que conviven allí con la piel de la uva. Así, los blancos y rosados quedan únicamente 24 horas y luego se los pasa a otros tanques limpios, lo que les dará un tono diferente a los vinos tintos que permanecen siete días con la piel de la uva. Luego, en los tanques limpios, los vinos quedan hasta fermentar logrando el porcentaje de alcohol requerido.

Toneles

Los toneles tienen más de 100 años dándole a los 35.000 litros de vino un sabor especial.

Una vez fermentados pasan a añejarse en las cubas o toneles de roble. A diferencia de las primeras que ya expliqué, los toneles están dispuestos en posición horizontal y son mucho más grandes, conteniendo 35.000 litros cada uno. Allí, dependiendo del tipo de vino del que se trate, quedarán entre 6 meses y 6 años, para luego pasar finalmente a las piletas subterráneas desde las cuales se los envasa.

canilla tonel

La única entrada al tones es esa puerta, por la que una persona debe entrar a limpiar.

La Bodega López es de producción industrial, es decir que preparan vinos en grandes cantidades para ser distribuidos en el mercado, y esto se nota especialmente cuando uno ve el proceso de embotellado. Totalmente mecanizado, tiene una velocidad asombrosa donde las botellas van vacías y vuelven llenas por un lado, y por el otro corren las cajas por las cintas para ser completadas con 6 botellas cada una por una máquina que lo hace todo a la vez.

Envasado

El proceso de embotellado está totalmente macanizado y se da a una velocidad vertiginosa.

Es difícil graficarlo con una fotografía estática, así que para que lo puedan entender mejor les dejo este video que muestra cómo se aplican los corchos a las botellas ya llenas, a toda velocidad.

Finalmente, una vez que ya nos enteramos de todo el proceso completo, llega la parte más esperada de la visita: la degustación.

Degustacion

La visita finaliza con la degustación de varios vinos e intentando encontrar las diferencias.

Pero eso no te lo puedo contar ni en palabras ni en imágenes, así que lo mejor es que cuando vayas a Mendoza te des una vuelta por la bodega y te des el gusto de probarlos vos mismo. Y por supuesto, cuando vuelvas a conectarte a internet, date una vuelta por Ahicito!

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Equipaje Acompañado: ¿Cuándo y cuánto pagás por compras en el exterior?

En el post de la semana pasada hablamos sobre lo que la Aduana considera equipaje y lo que no; y sobre la importancia de aplicar el régimen correctamente. Hoy les voy a detallar cómo funciona el régimen en la práctica con aquella mercadería que efectivamente constituye equipaje y que uno se trae consigo en el mismo medio transportador en que viajó.

Es importante destacar que las importaciones al país están gravadas con aranceles de aduana e impuestos, pero el régimen de equipaje tiene la particularidad de eximir del pago de tributos a a las ropas, objetos de uso personal, libros y periódicos (siempre y cuando entren en el régimen, como ya vimos).

También no vas a pagar nada por aquellos artículos que te hayas llevado del país cuando te fuiste, siempre y cuando los hayas declarado ante aduana, algo escencial para los electrónicos. Hoy en día se puede acelerar el trámite adelantando trabajo en internet a través de  la web de la AFIP donde declarás el detalle del viaje, la aduana por la que salís, y la lista de electrónicos que te estás llevando, incluyendo marca, modelo y número de serie. Luego tendrás que pasar por el mostrador de Aduana en el punto de embarque con documento en mano (el que te sirva para salir del país en el viaje que estás emprendiendo, ya sea DNI o pasaporte), el formulario impreso y todos los artículos que declaraste, cuyos datos serán corroborados por el guarda de aduana quién firmará y sellará la declaración. Al regreso, presentando ese formulario los artículos detallados ahí no pagan, por lo cual es importantísimo no perder ese papelito.

Decla Equipaje Aduana EZE

Mostrador de Declaración de Equipaje en el hall de la Terminal A del Aeropuerto de Ezeiza.

Algo que te puede llegar a pasar es que si se nota a simple vista que es un artículo usado no te lo quieran declarar. Yo particularmente sugiero declararlo igual, porque nunca se sabe si el guarda que te toque al regreso va a compartir el mismo criterio que el que te despacha, pero en principio, si por ejemplo la laptop tiene marcas de golpes, pintura saltada o rayones, no deberías tener problemas en ingresarlos sin el formulario firmado. Otra mercadería que no necesita ser declarada a la salida es aquella que cuenta con la estampilla AFIP de importación, como pueden ser por ejemplo los relojes. Lo importante al regreso será que la estampilla esté y se haya conservado en buen estado.

En cuanto a las compras que hayas hecho en el exterior tenés una franquicia de USD 300 por persona adulta para el caso de ingresos por vía aérea y marítima, y de USD 150 para llegadas por vía terrestre y fluvial. Mercaderías hasta ese valor los podés entrar al país sin pagar un peso. En caso de menores de 16 años no emancipados esos beneficios se reducen en 50%. Si bien las franquicias son individuales y no acumulables, para el caso de grupo familiar (cónyugues e hijos menores de 16 años) esta regla no aplica y las podés juntar todas, incluso para declarar un mismo artículo. Es decir que si te vas con tu señora y un hijo podés traerte una cámara reflex de USD 750 y no pagar impuestos.

Además, hay una franquicia similar para las compras en el free shop de llegada, es decir, el de Ezeiza, no el de Miami (cuyas compras se calculan dentro de la franquicia de compras en el exterior). El funcionamiento es exactamente igual, pero aplica a los chocolates que vas a comprarme en agradecimiento por este post esclarecedor en lugar de lo que te trajiste de afuera.

Una vez calculadas las franquicias, sobre el excedente vas a pagar un tributo único del 50%. Ejemplo: te fuiste a Miami vos solo y te compraste el kit Go Pro por USD 500. Descontada la franquicia, tenés un excedente de USD 200 sobre el que pagás la mitad, es decir que el impuesto te va a salir USD 100, que se pagan en efectivo en la sucursal del Banco Nación que está dispuesta a esos efectos en el salón de los scanners, o incluso con tarjeta de crédito.

Algo importante en esta instancia es la valoración de los artículos. Siempre es conveniente tener a mano la factura para mostrar a la aduana, y que esta incluya cualquier descuento que te hayan hecho. La documentación que presentes tiene que conformar al guarda, caso contrario él puede determinar la base imponible, por ejemplo googleando el artículo en internet.

Ahora sí, con toda esta información ya podés llenar correctamente el formulario OM-2087 que es el que te dan en el avión, y donde tenés que declarar lo que compraste y deducirle las franquicias.  Como última recomendación, tené en cuenta que, como toda norma, la resolución deja algunos grises a la interpretación del aduanero, por lo que siempre es conveniente caerle lo mejor posible y, en definitiva, hacerle el trabajo lo más fácil que se pueda.

Espero que te hayan sido de utilidad estos posts, y por supuesto se aceptan comentarios con experiencias personales para ilustrar con ejemplos.

Régimen de Equipaje ¿Qué te podés traer del exterior?

Hace algunas semanas atrás leí este post de Sir Chandler sobre los formularios para la declaración de equipaje en Aduana y eso me motivó a reactivar este post que había dejado abandonado. Es que tanto él como Floxie han escrito sobre el tema pero aún así las consultas aparecen sin cesar, por lo que es evidente que es necesario seguir profundizándolo. Y esto no es de extrañar, la verdad. Los que trabajamos en comercio internacional sabemos que en lo nuestro las cosas mal hechas salen caras, y por eso incluso en grandes empresas multinacionales se dan constantes peleas entre los sectores de producción que tienen la urgencia de poner una pieza en la línea y los de “comex” que saben bien las formalidades que hay que cumplir para importar un bien, y las limitantes y tiempos que impone la reglamentación. Si esto se da en grandes compañías, ¡cuántas más dudas puede tener un simple viajero!

Por ello este post pretende ser un aporte más, sustentado directamente en la Resolución AFIP 3751/94, que es la que reglamenta el régimen.

Lo más importante será entender a qué se llama “equipaje”, y para eso hay que valerse de la definición que le da la resolución, es decir: “efectos nuevos o usados que un viajero, en consideración de las circunstancias de su viaje, pudiere destinar para su uso o consumo personal o bien para obsequiarlos, siempre que por su cantidad, naturaleza o variedad no permitan presumir que se importan o exportan con fines comerciales o industriales”.

Entonces, si desglosamos la definición encontramos detalles importantes:

  • El régimen considera “equipaje” tanto a artículos nuevos como usados. Eso quiere decir que podés ingresarlos bajo el mismo, pero no que eso te va a salir gratis.
  • Deben ser artículos para uso personal, o bien, para ser regalados, y deben estar acordes a las circunstancias de tu viaje: no es lo mismo una mudanza a otro país que unas vacaciones de 15 días.
  • No debe presumirse que los traigas con fines comerciales (revenderlos o alquilarlos), o industriales (ingresarlos en un proceso productivo); y tal presunción surgirá de la cantidad, naturaleza o variedad de las mercaderías: Si volvés de MIA con una valija entera de ropa nueva el guarda de aduana bien puede sospechar que los compraste para revenderlos y no dejarte aplicar el régimen.

Para despejar dudas, la resolución además enumera mercaderías que están prohibidas para ingresar bajo el régimen de equipaje, o bien, que deben tramitar por un régimen específico. Estas son:

  • Armas de fuego, explosivos y productos inflamables.
  • Mercaderías prohibidas por razones de seguridad pública, defensa nacional, salud pública y sanidad animal o vegetal.
  • Mercaderías que estén sujetas a prohibiciones o restricciones no económicas.
  • Autos, motos, bicicletas a motor, embarcaciones, aeronaves, motos acuáticas, ya que todos ellos tienen sus régimenes especiales. Los repuestos y partes no son de uso personal, así que directamente no constituyen equipaje.

Ahora que sabemos lo que ingresa en el régimen y lo que no cabe preguntarnos ¿Qué pasa si lo que traigo no constituye equipaje? Según la normativa, corresponde labrar la denuncia y dejar detenida la mercadería, pasándola al régimen general de importaciones y exigiendo para su liberación todas las formalidades de un despacho de aduana, lo que en la práctica suele significar perder la mercadería ante la imposibilidad de que un particular las lleve adelante. Es que si te pasa esto, básicamente vas a tener que registrarte en la Aduana como importador, contratar un despachante de aduana y llevar adelante todas las formalidades que se requieran para importar esa mercadería. Puede ser entonces que te requieran presentar un certificado que te es imposible conseguir, como le sucedió hace años a un señor que se hizo traer un parabrisas de avión para cuyo despacho era necesario un certificado que la Fuerza Aérea sólo entregaba después de inspeccionar el hangar donde estaba la aeronave (el cual por supuesto no estaba a nombre de él, por lo que nunca pudo tramitar el documento); o a un colega extranjero que más recientemente recibió por courier unos medicamentos que quedaron retenidos en la Aduana por no tener el certificado de ANMAT correspondiente, que si bien es otro régimen aduanero, a efectos de ejemplificar el problema de la falta de documentos nos viene al pelo.

Más allá de los certificados de terceros organismos, hoy en día para importar mercadería a plaza es necesario contar previamente con la DJAI aprobada por Secretaría de Industria y Comercio, lo cual suele ser complejo para las empresas importadoras, así que para un viajero resulta un verdadero imposible.

Puede parecer un post extremista: “si no hacés las cosas como corresponde perdés la mercadería sin más alternativa”, pero les aseguro que en tantos años de laburar en esto he visto muchos casos como estos que no tienen solución. Así es que será importante chequear qué cosas te vas a traer de afuera para asegurarte que entren en el régimen, porque no todo es plata, y por más que estés dispuesto a pagar la multa que sea, habrá artículos con los que no tendrás salida, como podría ser un repuesto de auto.

En el post de la semana que viene vamos a profundizar en cómo funciona el régimen en la práctica, sus franquicias, cuándo es gratis y cuándo se paga, y cuánto. Si estás pensando en salir de compras estas vacaciones de invierno, ¡no te lo pierdas!

Visita a las Ruinas Jesuíticas de San Francisco y pasada por la Casa de San Martín en Mendoza.

Justo frente a la plaza Pedro del Castillo, del lado contrario al Museo del Área Fundacional, se levantan los restos de lo que alguna vez fuera una iglesia, ubicación muy lógica si se piensa en la organización urbana española donde frente a la plaza central se ubicaban el cabildo y la iglesia. El templo fue construído por la Compañía de Jesús durante la primera mitad del siglo XVIII, y entonces llama mucho la atención encontrarse con esta inscripción en la pared del complejo:

Portada

El nombre del complejo arqueológico responde a las dos órdenes que lo regentearon.

Lo primero que uno se pregunta es qué tiene que ver San Francisco con una iglesia construida por los jesuitas, y ahí es donde tenemos suerte de estar con la guía del museo que muy amablemente cruzó para ayudarnos en esta visita. Resulta ser que, si bien el templo fue originalmente jusuita, esta orden fue expulsada del país en 1767, motivo por el cual luego se les asignó la construcción a los franciscanos, quienes la administraron hasta que en 1861 un devastador terremoto la destruyó.

Ruinas

Las ruinas son patrimonio histórico y en ellas casi todo es original.

Apenas después del sismo la iglesia no quedó como hoy se la ve, sino que algunas partes se mantuvieron al principio pero luego con el tiempo (y las réplicas) se fueron desmoronando, hasta llegar a dejar la construcción más o menos como se la ve hoy. De hecho, en el Museo del Área Fundacional (cuyo post podés leer haciendo click acá) puede verse esta gráfica mostrando el efecto del terremoto sobre la iglesia instantes después de ocurrido:

Iglesia Terremoto

En el Museo del Área Fundacional se muestra cómo quedó la iglesia tras el terremoto.

Hoy en día hay mucho menos ladrillo que en la foto, y mucho más hierro, que por supuesto no es parte del edificio original. Lo que pasa es que las ruinas fueron declaradas Monumento Histórico Nacional en 1941 y por lo tanto no se las puede reformar. Algunos sectores de la comunidad mendocina estaban interesados en saber cómo se veía la iglesia en sus buenas épocas, y al no poder tocar la estructura original, los arqueólogos idearon esta serie de estructuras metálicas para que uno pueda imaginar las formas de la construcción colonial.

Galeria en primer plano

Las vigas de hierro son para dar una idea de cómo era la forma de la iglesia originalmente.

Algo que no se nota a simple vista es que este lugar también es un cementerio. Como en todo templo de aquella época, los muertos se enterraban en él, dependiendo el tipo de tumbas y su ubicación de quién hubiera sido el finado. Así, debajo de este suelo hay tumbas de 1 a 5 cuerpos cada una, estando las más ricas en las zonas claves del interior (como podría ser el mismo altar) y las más humildes en los alrededores, quedando los más relegados y los indigentes para el exterior de la construcción, ya que no eran dignos de descansar en el interior de un lugar tan puro.

Ruinas II

La base de la iglesia está enterrada ya que en el 1700 el terreno era más bajo que el actual.

Así es que dentro del complejo se levantó un laboratorio de investigación cuyos científicos son muy celosos del respeto por los muertos que allí descansan. Todo el cementerio ha sido mapeado, y si necesitan realizar alguna prueba científica con algo en particular utilizan el mapa para llegar hasta el lugar o cuerpo en cuestión, y para volver a dejarlo todo tal cual estaba una vez finalizado el proceso. Así entonces, a diferencia de otros lados, no vas a ver expuesto en ningún museo un cuerpo extraído de estas ruinas.

Puerta al interior

Las iglesias eran también cementerios y las familias ricas enterraban a sus muertos adentro.

Algo particularmente llamativo es que las ruinas hayan sido cerradas y protegidas hace apenas unos diez años atrás, cuando el terremoto que las originó fue en 1861. Hasta hace poco este predio estaba totalmente abierto sin ninguna clase de protección, y hasta se llegó al extremo de colocar una plaza con fuente y juegos para niños de la cual aún queda un bebedero como vestigio, y que, para colmo, se colocó justo debajo de un enorme árbol cuyos frutos caen desde las alturas cual bomba atómica, y que si te cae en la cabeza te puede pasar al mundo de los que están enterrados varios metros más abajo de tus pies. Una verdadera locura, por la seguridad de los chicos y por el valor histórico que pudo haberse perdido con tanta desidia.

Bebedero

Por años hubo una plaza donde jugaban los niños.

Y digo “pudo” porque afortunadamente el complejo se mantuvo en bastante buen estado, hasta que finalmente la dirección de turismo de la ciudad tomó el control y lo comenzó a explotar como atracción. Los errores cometidos por inexpertos en la materia al querer restaurar zonas de la construcción con materiales modernos no compatibles con los originales, y que pusieron en peligro la conservación del patrimonio, hizo que el complejo pasara a manos de la dirección de cultura, de quién dependen los arqueólogos y científicos que hoy regentean el lugar.

Reformas

El material de restauración importado se utiliza sólo en los lugares donde es estrictamente necesario para preservar.

Hoy en día el turista interesado puede visitar las ruinas, pero el foco está puesto en la preservación del patrimonio histórico, llegando a un deseable equilibrio entre ambas partes. La visita se inicia en el Museo del Área Fundacional, y desde ahí el guía dirige a los interesados hasta las ruinas y los hace ingresar. Algo muy recomendable para poder entrar al complejo, sacar unas fotos y entender un poco lo que estás viendo.

Pasaje

Los árboles eran parte de la plaza a pesar del peligro.

Algo que no es tan recomendable es darte una vuelta por la calle Corrientes al 343 para visitar la casa que habitara San Martín cuando oficiaba de gobernador de Cuyo. En cuanto me enteré de la dirección pensé enseguida en su casa de Boulogne Sur Mer y en este post que escribió Sir Chandler cuando la visitó, y me llené de ilusiones. Pero claro, tendría que haberme dado cuenta que en Argentina las cosas son diferentes, y bueno, lo que me encontré cuando llegué hasta allí fue esto:

Casa San Martin

La casa de San Martín durante su período como gobernador de Cuyo ya no existe como tal.

El sitio histórico es hoy un local de mecánica y lo único que la distingue es una placa en la vereda y un cartel que ni siquiera está bien conservado. Con esta tremenda desilusión di por finalizadas las actividades en el área fundacional de Mendoza y me puse a buscar alguna bodega para visitar. Pero eso es parte de otro post…

Visita al Museo del Área Fundacional de Mendoza.

Si en medio de tus vacaciones querés un día tranquilo entre tanto trekking, rafting y demás desgaste físico una buena opción es visitar el área fundacional de la ciudad. Es que Mendoza originalmente no se fundó donde hoy se encuentra su microcentro, sino hacia el lado noreste, sobre el Canal Guaymallén, hasta que en 1861 un terrible terremoto destruyó la ciudad y obligó a su reconstrucción donde hoy se emplaza.

Fuente plaza

En la plaza que fuera la principal de Mendoza está la fuente que proveía de agua potable.

Al área fundacional podés llegar en colectivo, con el city tour, o incluso si tenés ganas y el día está lindo lo podés hacer caminando, ya que no está tan lejos. Allí se destaca la plaza Pedro del Castillo, la original plaza principal de Mendoza, cuya fuente proveía de agua potable a toda la ciudad antes del sismo. Y frente a ella se levanta el Museo del Área Fundacional, que se trata nada más y nada menos que de un “museo de sitio arqueológico”, es decir que se levanta en el mismísimo lugar donde se realizaron los hallazgos.

Excavaciones

Se trata de un museo de sitio arqueológico, y las excavaciones son parte de él.

El museo en sí mismo tiene muchísima historia, y no por haberse tratado siempre de un lugar cultural. En ese mismo lugar se levantaba originalmente el Cabildo de Mendoza hasta que el terremoto decretó que la vida política de la ciudad se mudara. Esta zona de la ciudad pasó entonces de ser el centro de la actividad a convertirse en los suburbios, y así es que el edificio del antiguo cabildo se convirtió en el matadero… Flor de contraste, no? Finalmente, antes de transformarse en lo que hoy es, funcionó como mercado central de la ciudad. Tres destinos absolutamente disímiles a lo largo de la historia, que no podían desembocar en otra cosa que no fuera un museo que testimoniara cada una de esas épocas.

Piso vidriado

La vista apenas uno entra: el suelo vidriado en triángulo y las excavaciones tras la arcada.

Y de hecho apenas uno entra al museo nota la superposición de esas tres actividades que se dieron en ese mismo sitio ya que en el hall de entrada lo primero que llama la atención es un sector del suelo vidriado donde esto queda expuesto. Antiguamente el nivel de la superficie era algunos metros más bajo que el actual, por lo cual las excavaciones hechas descubrieron los diferentes suelos utilizados a lo largo del tiempo en aquél lugar.

Panoramica interior

Vista panorámica del interior del museo desde uno de los extremos de la galería.

En el nivel más bajo se ve un piso de piedra que en su época era muy caro y pertenecía al Cabildo. Ese mismo piso de lujo fue en el que funcionó el matadero, constituyendo esto un verdadero despropósito. En un segundo nivel se ven baldosas mucho más modernas (de hecho son el tipo de baldosas que tiene la vereda de la casa que fuera de mi abuela incluso hoy en día), las cuales pertenecieron a la época del mercado central.

Diferentes Pisos

Diferentes niveles del suelo marcan diferentes épocas: la piedra corresponde al cabildo y el matadero, mientras que las baldosas fueron el suelo del mercado central.

Iniciando el recorrido por el museo lo siguiente que te encontrás es con la parte arqueológica y el estudio de la forma de vida de los Huarpes, los primeros habitantes de estas zonas cuyanas, donde se puede ver los tipos de morada que construían, los utensillos que utilizaban, e incluso hay un punto dedicado a la momia de un niño encontrada en el Cerro Aconcagua y que fuera ofrecido en sacrificio a los dioses por la muerte del Inca, en momentos donde las influencias de la civilización cuzqueña llegaban hasta estas latitudes.

Vida Aborigen

Los aborígenes construían silos de barro elevados para almacenar alimentos frescos fuera del alcance de los animales salvajes.

Siguiendo con la visita luego viene el área dedicada a la época del Cabildo que coincide con los tiempos en que San Martín era gobernador de Cuyo y decide llevar adelante la campaña libertadora cruzando los Andes. En esa época el Cabildo funcionaba también como cárcel, con celdas en los subsuelos, e incluso un “muro de ajusticiamiento” que era donde se fusilaba a los presos condenados y que aún hoy en día se mantiene en pié. En este mismo lugar fue donde se ultimó a los hermanos Carrera, chilenos enemigos de San Martín y O’Higgins, y donde en particular se dió el confuso episodio del fusilamiento de José Miguel Carrera, quién en un principio fuera indultado por el gobernador de Mendoza, el Dr. Godoy Cruz, pero que sorpresivamente fue ejecutado de todas formas luego de una contraorden. Si esa decisión final fue de Godoy Cruz luego de pensarlo mejor, o si se debió en realidad a una orden llegada desde el otro lado de la coordillera donde San Martín estaba luchando por la independencia, es un completo misterio hasta el día de hoy.

Muro fusilamiento

Representación del muro de ajusticiamiento, donde se fusilaba a los condenados a muerte.

Luego hay también una zona dedicada a la historia de la fundación de Mendoza, que curiosamente no la hizo Mendoza sino Pedro del Castillo. En honor a la verdad entonces, deberíamos haber visitado la ciudad de Castillo, pero como él vino por mandamiento de Mendoza y fue este último el que llevó adelante el papeleo burocrático-legal, la ciudad más importante del oeste argentino no lleva el nombre de su fundador. La historia de Graham Bell al lado de esto, es un verdadero poroto…

Fundacion Mendoza

Un rompecabezas de bloques luminosos te cuenta por qué Mendoza no se llama Castillo.

Ya finalizando la visita uno puede ver la historia del matadero, incluidas las canaletas por las que se hacía correr la sangre de los animales sacrificados hasta las aguas del arroyo que corre a metros del lugar, todo gracias a las excavaciones arqueológicas que están a la vista del visitante dentro del museo.

Interior Museo

Es un museo diferente: por momentos te parece estar metiéndote dentro de la historia.

Por último hay un área exclusivamente dedicada a la comunidad Huarpe, como para adentrarse aún más en la vida de estos aborígenes en particular.

Rincon Huarpe

El sector Huarpe cierra la visita y, a contraste de lo que te cuenta, se lo ve muy moderno.

El museo resulta una visita muy interesante no solo por lo que muestra, sino por su valor histórico de haber sido el escenario de muchas de las historias que allí te cuentan. La entrada tiene un valor de $20, aunque los menores de 12 años y estudiantes pagan sólo unos curiosos $9 (no entiendo porqué no lo redondearon en $10 que es mucho más práctico). Si querés ir podés hacerlo de martes a sábados entre las 8 y las 20 hs., salvo de junio a agosto incluído, donde el horario se reduce en dos horas, desde las 9 hasta las 19. Los domingos de todo el año podés acercarte por la tarde: de 15 a 20 hs.

Sobre la excavacion

Por las pasarelas pasás de un lado a otro y tenés una mejor vista de las excavaciones.

Así pasamos un buen rato en Museo del Área Fundacional, donde por suerte pudimos aprovechar una de las guiadas gratuitas que, si le pegás al horario, está incluida en la entrada. Y digo por suerte porque es muy diferente que alguien te explique el recorrido y te evacúe las dudas que surjan, y también porque la guía se ofreció gentilmente a cruzar la plaza y llevarnos a conocer las ruinas de San Francisco. ¡Pero esa visita queda para un próximo post!