Archivos Mensuales: marzo 2020

IATA advierte que la crisis de la aviación impactará los puestos de trabajo.

La crisis desatada globalmente en la industria aeronáutica por la pandemia de Coronavirus comenzó a ser realmente preocupante a medida que más países toman medidas para restringir los viajes, no sólo internacionales, sino también de cabotaje. Claramente, se trata de la actividad económica más golpeada por esta situación, ya que sus ingresos se han prácticamente congelado, mientras que detrás hay una enorme infraestructura que seguir manteniendo en condiciones. Las impactantes imágenes que circulan los medios y las redes sociales mostrando a cientos de aviones estacionados en tierra, en cuanto rincón se encuentre en los aeropuertos del mundo, dan una idea de la severidad de este asunto que no tiene precedentes.

IATA viene siguiendo y estudiando el tema de cerca, y la semana pasada publicó varios informes que, para los que viven de esta industria, resultan francamente alarmantes.

Para comenzar, el primer hecho que resalta IATA es que los países con restricciones severas impuestas a los viajes abarcan nada más y nada menos que el 98% de la facturación de pasajes. Asimismo IATA compara la reacción del mercado a la pandemia de Coronovirus con lo que se vivió en la crisis del SARS, y encuentra dos puntos poco alentadores: Esta vez la caída en la cantidad de pasajeros ha sido mucho más abrupta que en el pasado; y en segundo lugar, si bien luego de la epidemia mundial de SARS la recuperación fue relativamente rápida, creando un “gráfico en V”, en 2020 la economía mundial se encuentra en recesión por lo que la salida de la crisis sería más lenta que aquella vez.

© International Air Transport Association, 2019 . [Coronavirus: Third Impact Assessment]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

Si bien en estos días el mercado doméstico de China pareciera estar recuperándose lentamente, el movimiento internacional de pasajeros sigue frenado y en particular en Europa está en plena picada, con lo cual aún no se vislumbra cuando la industria aérea volverá a moverse con números aceptables. En este contexto, IATA estima que una línea aérea promedio cuenta con un flujo de caja para cubrir 2 meses de operación, y que la crisis será más extensa que eso, por lo que la mayoría de las líneas aéreas se quedarán sin liquidez antes de poder empezar a operar nuevamente.

© International Air Transport Association, 2019 . [Coronavirus: Third Impact Assessment]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

La conclusión es casi obvia: hay miles de puestos de trabajo íntimamente ligados a la aviación que actualmente están en peligro, en todo el mundo. Esta situación se hace incluso extensiva a la industria del turismo, íntimamente ligada a la aviación. En el siguiente gráfico, ordenado por el ranking de países con más infectados por Coronavirus al momento del análisis, IATA hace una estimación de la cantidad de personas que podrían perder sus trabajos, expresándolo en términos relativos con respecto al total de trabajadores que dependen de la aviación.

© International Air Transport Association, 2019 . [COVID19 pandemic puts employment at risk]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

Siendo uno de los motores de la actividad económica mundial, según cálculos de IATA alrededor del mundo hay un tota de 65.5 millones de puestos de trabajo ligados a la misma.

Varios países han anunciado incentivos para proteger la industria aérea y, básicamente, sus puestos de trabajo, pero en el contexto actual es francamente difícil predecir si los recursos que puedan disponer los estados serán suficientes, y el costo total que terminarán teniendo.

Aeroméxico utilizará sus aviones de pasajeros para transportar exclusivamente carga.

Son días difíciles para la industria de la aviación, con la mayoría de los servicios de pasajeros cancelados ya sea por cierres de fronteras gubernamentales en el marco de la lucha contra el Coronavirus, o por la abrupta caída de la demanda de viajes internacionales o de cabotaje. Para muchos operadores, la única fuente de ingreso que sigue activa es la operación de la flota carguera, en aquellos casos que tengan este tipo de aeronaves, por supuesto.

Es en estos momentos en los que prácticamente debemos reinventar la pólvora cuando el ingenio se vuelve realmente importante. Y así es como, seguramente un poco para solidarizarse y ayudar en la emergencia sanitaria mundial, y otro poco para palear la hecatombe económica que están viviendo las aerolíneas, hace instantes Aeroméxico anunció oficialmente una decisión que ya se venía consultando con los agentes de carga.

De esta forma Aeroméxico (como ya lo hizo American Airlines con algunos vuelos puntuales también) decidió utilizar parte de su flota de aviones de pasajeros, actualmente en tierra, para transportar carga exclusivamente. Estos vuelos, al no tener que reservar parte de su bodega para el equipaje de los pasajeros, podrán operar el total de su capacidad de bodega con mercaderías. En el caso del vuelo México – Frankfurt (que inauguró esta modalidad en el día de hoy) transportó 15 toneladas. Si bien la capacidad de carga (llamada payload) varía por una serie de condiciones como ser el equipo a usar, clima, vientos, condiciones de la pista, entre otras, se estima que el servicio entre México y Buenos Aires podrá mover aproximadamente 42 toneladas por vuelo, mientras que el retorno desde Ezeiza hacia México llegaría a las 50 toneladas.

En su comunicado Aeromexico informa también que es la primera vez que utiliza sus aviones de pasajeros para transportar exclusivamente carga, algo que por supuesto requirió testear la necesidad del mercado y sacar cuentas, ya que sin los pasajeros que paguen sus tickets la carga que se suba al avión deberá cubrir el total de los costos operativos del vuelo.

Estos vuelos especiales se operarán en modalidad de charter, es decir “a pedido”, y se utilizarán principalmente para mover perecederos, animales vivos, fármacos, tecnología, entre otros tipos de carga.

De esta forma la aerolínea mexicana apunta a reacomodar sus finanzas y, por supuesto, a contribuir con su granito de arena para lograr que el flujo de mercaderías, incluyendo productos esenciales durante la emergencia sanitaria, se siga manteniendo.