Archivo de la etiqueta: IATA

Bajar Costos: El foco de todas las líneas aéreas.

La semana pasada IATA publicó su reporte financiero informando sobre la situación de la industria durante septiembre 2020 y cómo la pandemia de Covid-19 sigue impactando fuerte en los números de las líneas aéreas.

El informe confirma que en general las empresas aéreas perdieron dinero durante el segundo trimestre del año, y que la tendencia para el tercer trimestre (aún cuando en el hemisferio norte suele ser fuerte debido a las demandas de viajes veraniegos) también muestra que los números cerrarán en rojo.

La facturación del mercado de pasajeros, en baja.

La razón para que esta situación se siga sosteniendo a lo largo de los meses es, básicamente, que el recorte de costos no ha sido lo suficientemente amplio como para compensar la baja en ventas. Esto se ve claramente en el gráfico presentado por IATA, donde se advierte que, si bien la facturación extra generada por la carga fue fuerte en el período, estuvo lejos de compensar los ingresos por pasajeros que han desaparecido. Finalmente, las columnas en colores sólidos muestran cómo la caída total de facturación resultó más pronunciada que el efecto ahorro logrado con recortes en gastos estructurales como ser los relativos a la flota y los costos laborales.

La facturación total (en azul) ha caído más que los costos (en rojo). A pesar de los recortes las líneas siguen en pérdida.

Según surge del análisis de IATA el tema del fuel está prácticamente fuera de discusión, pues la estimación es que el precio del petróleo siga en baja y no alcance niveles pre-pandemia hasta 2023. Si bien esto les da un poco de aire a las aerolíneas en un tema crucial en su estructuras de costos, el problema mayor está dado por la lenta recuperación que se está viendo tanto en el mercado de pasajeros como en el de cargas.

La demanda de pasajeros (en rojo) en lenta recuperación, luego de caer mucho más que la carga (en azul).

Y el punto crucial se encuentra en el retorno de la capacidad al mercado. Mientras que al comienzo de la crisis la mayor parte de la flota pasó a estar “estacionada” en diferentes aeropuertos del mundo, el crecimiento en la demanda de viajes ha obligado a las líneas aéreas a reactivar muchos de sus aviones. Eso se debe a que la principal recuperación de la demanda de viajes se da en vuelos domésticos o de corta distancia, lo cual complica la planificación y la optimización del uso de la flota. El hecho de que los vuelos de corto alcance se reactiven más rápidamente que los de larga distancia hará que mantener los costos de la flota bajo control se convierta en un enorme desafío para las empresas.

Apenas el 21% de la flota está inactiva con respecto a niveles pre-pandemia, luego de reactivarse a partir de mayo.

A todo esto se agrega la incertidumbre con respecto al futuro de los viajes por avión en el futuro cercano, especialmente teniendo en cuenta los rebrotes de Covid-19 que llevan a los gobiernos a volver a imponer restricciones de viaje. En un contexto donde es difícil predecir cómo se dará la recuperación de la facturación, el foco de las líneas aéreas estará puesto en el control de los costos, que será un punto crucial para su subsistencia.

Todos los gráficos son propiedad de © International Air Transport Association, 2020 . [Airlines Financial Monitor – Sep 2020 & Downsizing costs will be a priority in the era of curtailed demand]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

Perspectivas del 2021 para la carga aérea, en números de la OMC.

Recientemente la Organización Mundial del Comercio (WTO por sus siglas en inglés) ha publicado su último pronóstico sobre el comercio internacional de mercaderías para lo que resta del año y el que viene; y IATA se ha hecho eco de ese informe para evaluar el impacto que tienen tales estimaciones en lo que al mercado de carga aérea concierne.

Spoiler alert: las espectativas no son alentadoras…

Obviamente la cantidad de mercaderías que se muevan de un lado a otro tiene siempre un fuerte correlato con el nivel de actividad económica. En ese sentido, según analiza IATA en su “Gráfico de la semana”, las perspectivas para el 2020 han mejorado ya que se prevé que el PBI mundial caiga menos que lo que se pensaba al comienzo de la pandemia de COVID-19, allá por abril. Sin embargo, las malas noticias vienen de mano del 2021 ya que la OMC estima ahora que la economía mundial crecerá bastante menos que lo que se pensaba hace unos meses atrás. A la hora de hablar de cómo repercute esto en los índices de comercio mundial, para la OMS la caída es fuerte: de un 24% de crecimiento estimado en Abril-20, el pronóstico de este mes indica que el comercio mundial sólo crecerá un 7.2%.

Lo que comúnmente pasa cuando se dan crisis económicas fuertes, es que pasada la tormenta la economía experimenta un fuerte rebote que la hace crecer a pasos agigantados, buscando recuperar el terreno perdido. Esto es lo que inicialmente estimaba la OMC, pero en el último reporte han ajustado estos números a la baja. Si bien la crisis es grande, los expertos del organismo están considerando que el año que viene aún no estarán dadas las condiciones necesarias para una fuerte recuperación de la economía.

La del COVID-19 no es una crisis cualquiera, y ha impactado con fuerza en cuestiones como el empleo y los ingresos (y poder adquisitivo) de los consumidores, a la vez que ha obligado a los estados a realizar grandes desembolsos y endeudarse para mitigar la situación y evitar, en la medida de lo posible, el colapso. Sin tracción privada y con las finanzas del sector público comprometidas, el mundo se queda sin un motor potente que empuje la economía. Si a eso se agrega la posibilidad de tensiones entre países, en un mundo que se adivina más proteccionista que el previo al Coronavirus, la economía se recuperará, pero no con la velocidad de otras ocasiones.

Son malas noticias para las divisiones cargo de las líneas aéreas. Normalmente, la industria de carga aérea crece mucho más rápidamente que los otros modos de transporte en estos contextos de recuperación económica. La explicación es lógica: la producción y la demanda de bienes crecen y las empresas necesitan reponer stocks rápidamente, tanto de productos terminados en las góndolas, como de materias primas e insumos para la producción. Los buques resultan demasiado lentos, aparecen las urgencias de abastecimiento y el volar pasa de ser un lujo a convertirse en una necesidad para evitar perder cuota de mercado.

Pero si la recuperación económica se ralentiza, este efecto se ve seriamente comprometido. Con una economía mundial que se amolda más lentamente a la nueva realidad, las empresas también pueden adaptarse con más tiempo a la evolución de la demanda, planificar más y evitar corridas y urgencias para así aprovechar mejor los medios de transporte más económicos, como el marítimo y el terrestre.

De esta forma, es probable que esta vez la industria aérea no goce de los beneficios de un rebote de la economía, como está acostumbrada, aunque sí enfrentará el desafío de distribuir mundialmente una eventual vacuna contra el COVID-19, en caso de que finalmente se den las aprobaciones sanitarias y gubernamentales para algunas de las que están en fase de prueba.