Archivo por meses: julio 2016

Una noche en el Grand Hyatt de Santiago de Chile.

Durante el mes de marzo viajé a Chile por razones de trabajo, y por una noche me alojé en el Grand Hyatt, un 5 estrellas de lujo. Ya en el aeropuerto, al que llegué en un vuelo de Lan operado con el flamante B787 como te conté en este post, ya me esperaba el auto que me llevaría hasta el hotel en un viaje que duró apenas media hora. Llegué de noche y a primera hora de la mañana siguiente tenía que tomar otro vuelo, por lo que mi estadía en el Grand Hyatt fue muy escueta: apenas cenar y dormir unas horas, pero aún así no podía dejar de mostrarte lo que es este hotel.

Salon

El salón del hotel es amplio y está iluminado y decorado con mucho estilo.

Al llegar la recepcionista me explicó todas las cosas que tiene el hotel y que yo no iba a poder usar, como por ejemplo el gimnasio, el spa con masajes y sauna y el gimnasio. Además me comentó que dentro mismo del hotel hay tres restaurantes diferentes, cada uno con su estilo. Está el restaurante japonés (que no es de sushi aunque seguramente lo tengan dentro del menú), el tailandés y el mediterráneo.

Habitacion

Vista de la habitación y su enorme cama desde el área del living.

Una vez que me dieron la tarjeta llave subí a mi habitación asignada que, al entrar, realmente sorprendió por su tamaño. Además de una cama king size a la que apunta una televisión tamaño pantalla de cine, tenía una especie de living en desnivel, con sillones, mesa ratona y escritorio de trabajo incluídos, y desde cuyo ventanal se debería poder tener una vista excepcional de la coordillera de los Andes, de haber algo de luz solar.

Baño

El baño estaba divido en compartimientos e incluye una bata para cuando salís de la ducha.

El baño también estaba super equipado, incluyendo compartimientos separados para la ducha, donde uno hasta tiene disponible una bata del hotel, todo cuidadosamente ordenado. Otro detalle es que no hay cartel de «no molestar», sino que en su lugar hay una perilla en la pared que al principio yo confundí con la de la luz, pero que resultó ser el comando por el que uno solicita que le limpien la habitación, o que no lo ingresen.

Do not disturb

Dos opciones: «Do not Disturb» o «Make up Room».

Dejé rápidamente mi carry on en el armario sin desarmarlo y volví a bajar. Al hacerlo por el ascensor vidriado uno tiene una vista panorámica del lobby del hotel. Siguiendo las instrucciones de la recepcionista me dirigí al conserje (que tiene una oficina exclusiva al otro lado del lobby, incluyendo un cajero automático) para pedir un auto que me llevara al aeropuerto a la mañana siguiente. El detalle (y mi sorpresa): el conserje me llamó por ni apellido para consultarme si venía por el auto al aeropuerto. El tipo ya sabía quién era yo y mi necesidad, y ya tenía todo preparado: me aconsejó el horario de salida de acuerdo al de mi vuelo y me dijo que él se encargaba. Servicio en su estado más puro…

Ascensor vidriado

Los ascensores son vidriados y permiten una vista privilegiada del lobby del hotel.

Siendo ya pasadas las 11 de la noche tenía bastante hambre y no me iba a aventurar a encontrar algo potable fuera del hotel en una zona de la ciudad que no conocía, ni tampoco iba a experimentar con un menú raro dentro del hotel. Así que opté por el restaurante mediterráneo donde pedí un medallón de res con cebolla asada y una copa de vino tinto Carmenere von Siebenthal. Tanto la comida como el servicio estuvieron de diez, incluyendo al encargado del restaurante que se acercó a preguntar si estaba todo bien y se quedó charlando un rato. Para el postre pedí algo bien tranquilo: ensalada de frutas de estación, que resultó ser un plato enorme que no pude terminar.

Cena

Al día siguiente me desperté a la hora prevista y me preparé para el viaje. Preferí dormir unos minutos más, porque realmente habían sido pocas horas de sueño, y en consecuencia me perdí el desayuno del que no podré emitir opinión. Sin embargo, no lo necesito para decirte que el Grand Hyatt Santiago es un hotel excelente, aunque por supuesto, no es económico. Revisando internet al momento de escribir este post veo que la noche cuesta unos ARS 2500 y de allí para arriba. No es para el bolsillo de cualquiera, pero si te lo paga la empresa, o si una noche querés darte un gusto, es una opción que seguro no te va a defraudar.

Ensalada de Frutas

Ahora sí, habiendo dormido poco pero bien, ya estaba listo para seguir viaje a mi próximo destino. Espero que vos también estés listo para seguir navegando por Ahicito Nomás ¡Acá te espero!

Nota: La foto de portada del post está sacada de la web del hotel: santiago.grand.hyatt.com. Créditos al autor.

San Clemente del Tuyú durante la temporada baja.

En abril pasado aprovechamos un fin de semana para hacernos una escapada hasta San Clemente del Tuyú para visitar las Termas Marinas, que pronto tendrán su post particular. La verdad es que, si bien me fascina la inmensidad del mar, no soy un gran amante de la playa, y la idea de ir a la costa en otoño no me seduce mucho; pero tengo que admitir que San Clemente me sorprendió.

Muelle

El muelle de San Clemente internándose en el mar durante el atardecer.

Obviamente el buen clima y las temperaturas soportables ayudaron mucho, pero resultó ser un lugar muy agradable para ir fuera de temporada. Por supuesto que la playa no se puede aprovechar como si fuera verano, pero el hecho de que haya muy poca gente también invita a caminarla un poco en tranquilidad, buscar el mejor color en el cielo del atardecer para la foto, y sentarse a disfrutar del ruido de las olas sin que nadie te moleste, hasta que el viento del anochecer te obligue a emprender la retirada.

Playa y cielo

Un picadito sobre la arena, mientras el cielo se prepara para regalarnos sus mejores colores.

Para mi sorpresa no se trata de una localidad desierta, sino que tiene bastante vida para ir a comer o tomar algo. Hablando con uno de los lugareños, oriundo de San Martín en el conurbano bonaerense y que se había mudado a San Clemente algunos años, nos enteramos de que hay varios factores que dan este efecto.

Puerto San Clemente

El puerto de San Clemente, con un cielo lleno de nubes que parecen pintadas al oleo.

Las termas marinas y Mundo Marino funcionan todo el año y atraen público constantemente, y por otro lado, está relativamente cerca de Buenos Aires (al menos comparado con el resto de las playas de la Costa Atlántica). Esto hace que, cuando en otras localidades del partido casi no hay movimiento, en San Clemente haya servicios para el turista durante todo el año.

Espejo en el agua

Vista hacia el otro lado del puerto, con el agua serena formando un espejo perfecto que refleja el azul del cielo.

Tendrá que ser una estadía corta porque las opciones de actividades sin playa son acotadas, pero considerando la alternativa de Mundo Marino incluso puede ser una opción interesante para ir con los chicos. Por el alojamiento no habrá problemas, y para comer uno puede elegir quedarse en el centro, o también ir hasta el puerto (allí donde se encuentra Mundo Marino) y probar las empanadas de lisa o, directamente, algún buen plato de pescado.

Playa desierta

A esto le llamo placer: la playa, amplia y desierta, ideal para una caminata en tranquilidad sobre la arena.

Para los que les gusta la pesca también es una buena alternativa para hacer algo diferente y salir de la ciudad por unos días, y claro, llevarse la parrillita para degustar su propia producción. Si lo que se busca, por otro lado, es relajar, las termas no defraudan, pero de esto ya hablaremos más en detalle en otro post.

Atracados

Los botes atracados en el puerto de San Clemente.

Así que ya saben. Ni siquiera hace falta un fin de semana largo, San Clemente es apta para ir un sábado bien temprano y volver el domingo a la tardecida en una salida relámpago para cortar la rutina. La clave será tener buen tiempo para poder disfrutar de caminar en la arena o por sus calles sin el abarrotamiento de gente que significa la temporada de verano, como este hombre con su hija.

Paseando por la playa

Disfrutando de un paseo por la orilla del mar: a esa hora es sólo posible durante la temporada baja.

Próximamente una serie de posts con más detalles sobre este fin de semana otoñal en la costa. Si te gustan el mar y la arena, no te los pierdas!

Parador detras de los medanos