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La increíble Reserva La Payunia: un viaje al «planeta de los volcanes»

La Reserva Provincial La Payunia es sin dudas uno de los lugares más espectaculares que se pueden llegar a visitar en Mendoza, en Argentina, y hasta me animaría a decir que quizá en el mundo entero. Y para la comunidad científica, y especialmente para los vulcanólogos, de seguro que es así, ya que La Payunia tiene la mayor concentración de volcanes del mundo, con más de 890 aunque por la extensión de la que hablamos, aún no se han terminado de registrar en su totalidad. Es un lugar único en el mundo, comparable sólo con la zona volcánica de Hawai.

3- Volcan al fondo

Las coladas de las erupciones empiezan a cubrirse de vegetación. Al fondo descansa en volcán.

Visitarla será una tarea obligada si se visita Malargüe, pero no por eso será sencillo. La reserva está a unos 130 km al sur de la ciudad mendocina y una vez dentro de ella sólo se puede circular por los caminos habilitados, ya que la preservación es algo prioritario. El camino es realmente largo pero interesante, y sobre el mismo podrás leer en un próximo post, pero el verdadero riesgo es perderse dentro de la reserva o tener algún problema con el vehículo en una zona donde no hay servicio de celular, el único tránsito que existe es el de las camionetas de las excursiones, y donde por la noche la temperatura baja hasta niveles donde no la vas a pasar nada bien.

7- Camino hacia alla

A la derecha se alza el Payun Liso. A la izquierda las formas corresponden al Payun Matru.

Sin embargo, repito, contratar una de las excursiones y visitar este lugar resulta obligatorio porque estando tan cerca no podés dejar de conocer estos paisajes impresionantes que, por tramos, parecen postales sacadas del Planeta Marte, con sus suelos de colores rojizos oscuros y donde los volcanes de distintas formas y alturas te tienen rodeado, literalmente. El suelo, mayormente recubierto por la pili, material volcánico salido a la superficie producto de las erupciones, tiene el color oscuro del basalto aunque también hay zonas de pili roja debido a la fuerte presencia de hierro, y entre ambos te dan la sensación de estar en otro planeta.

13- Panoramica de todos colores

En el suelo se mezclan el gris del basalto con el rojo del hierro, y a veces parece otro planeta.

Una de las atracciones principales de la reserva es el Volcán Payún Liso, el más alto de la zona con 3715 msnm. Sin embargo cuando el guía, en nuestro caso Félix, te empieza a contar detalles de la reserva, enseguida te das cuenta de que lo más interesante está hacia un costado. Allí se encuentra el Volcán Payún Matru, el de la colada más larga del mundo con una extensión de 186 km de lava expulsada en una erupción de tal intensidad que hizo ceder las paredes de la montaña y terminó por sellar el cráter del volcán, hoy ocupado por una laguna a la que sólo los escaladores tienen el privilegio de llegar. Las siguientes erupciones entonces no encontrarían el hueco necesario para salir a la superficie por lo que harían tanta presión contra el suelo que provocaron las elevaciones en los terrenos de alrededor, formándose así los volcanes satélites que se ven por todo lados.

2- Volcan tapado de nubes

A los fondos, el imponente Payun Matru y su colada tapados por un manto de nubes.

Allí, a tu alrededor, hay volcanes de todo tipo. Es más, todo es volcán. Cualquier elevación, por menor que se vea, por más deforme que parezca, es un volcán. Los trabajos científicos en la reserva siguen para poder investigar y datar cada uno de los volcanes y su actividad en las 450.000 hectáreas de superficie de la reserva, y aún cuando Félix nos dice que estas formaciones son de «retroarco» (es decir que están detrás del arco volcánico activo formado por la Coordillera de los Andes), y que se los considera extintos, enterarnos que la última erupción registrada no fue hace millones de años, sino hace apenas 300 te llena de incertidumbre.

10- Volcan Deforme

Aquí los volcanes tienen las formas que te imagines. En la foto el Volcán Herradura.

La excursión tiene tres paradas principales dentro de la reserva. La primera de ella es la del Campo de Bombas, piedras basálticas de todos los tamaños que están diseminadas por el suelo y que llegaron allí producto de la furia de una de las erupciones. Se trata de rocas en general porosas, ya que en su interior estaban llenas de gases que con el tiempo va saliendo y formando esos huecos característicos. Las formas que toman depende de qué tan rápido se hayan enfriado ya en la superficie.

11- las bombas

Las bombas son lava despedida en las erupciones solidificada en piedras de diferentes formas.

La segunda parada significativa es la del Museo de Cera donde se pueden apreciar rocas basálticas con las formas más locas, talladas por haber sido lava que salió a la superficie a través de una grieta abierta en el suelo y que ya afuera se endurecía convirtiénse en rocas con esas formas alargadas, derivadas de la grieta por la que surgieron, y en las cuales hoy los turistas buscan figuras conocidas.

14- Museo de cera

Félix conduciéndonos por el Museo de Cera, donde la lava tomó formas peculiares.

La tercera parada es la más impresionante de todas y se trata del Volcán Morado, hasta cuyo cráter uno puede caminar. La vista desde ese punto elevado es una panorámica espectacular de la reserva, pero lo más intenso es la sensación que uno tiene de estar al borde de un cráter que, alguna vez, expulsó una cantidad de magma letal para cualquier ser viviente que estuviera ahí mismo donde vos ahora.

20- El crater

El cráter del Volcán Morado es profundo y al estar en su borde impone respeto.

Esta excursión es la más cara que encontré en toda la travesía mendocina, en marzo de 2015 salía $750 per cápita si pagabas en efectivo y había un recargo si optabas por la tarjeta de crédito, pero como dije, es un imperdible de Malargüe. Además del traslado y el guía en sí, el precio incluye el almuerzo que consta de unos sandwiches a todo lujo y bebidas, y también de una merienda en el camino de regreso con café y tortas fritas caseras. Para donde mires, tenés la foto perfecta, así que las que tenía para ilustrar el post eran demasiadas para uno sólo, por lo que, además del post que haré sobre el «Camino a Payunia» y al igual que como pasó con el post de Caverna de las Brujas, el próximo jueves vas a poder visitar la galería de fotos completa de La Reserva Provincial La Payunia.

18- Fin del camino

¡Si te gustó este, no podés dejar de pasar el jueves!

Leyendas en azul profundo: La Laguna de la Niña Encantada.

«Había una vez una hermosa princesa india que se llamaba Elcha. Su belleza era realmente llamativa y era la alegría de la tribu.» 

Así comienza la leyenda que se puede leer en un pulcro cartel a orilla del agua, a unos 6 kilómetros de Los Molles, en Malargüe, provincia de Mendoza. La Laguna de la Niña Encantada es un lugar para visitar de paso hacia o desde Las Leñas y que puede combinarse con una parada en El Pozo de las Ánimas, que está muy cerca y también tiene sus leyendas.

Estacionamiento

Al salir de la Ruta Provincial 222 se estaciona y se cruza el río por el Puente de Elcha rumbo a la laguna.

Se trata de una formación geológica hoy de forma semicircular y llena de un agua con unos colores azulverdosos que serán el éxtasis de los ojos. Un lugar que, aunque pequeño, es dueño de una belleza increíble; muchísimo más si uno tiene la suerte de no coincidir con ningún contingente grande de turistas: en ese caso el agua serena y transparente que deja ver tanto el suelo de la laguna como la fauna ictícola que habita en ella y el silencio profundo del lugar funcionarán como un verdadero tranquilizante para todo aquél que llegue de la frenéticamente acelerada ciudad, y por supuesto, pueda hacer la pausa y disfrutarla.

Propiedad Privada

El ingreso está demarcado por la tranquera y reza claramente que es propiedad privada.

Si bien no se llegan a ver, debajo del piso de la laguna se extiende una cantidad de túneles formados por la acumulación de bloques de roca. Los afluentes subterráneos le suministran un agua cristalina que en combinación con la lava expulsada en épocas pasadas por los cráteres del norte de esta zona volcánica hacen de esta laguna un lugar único.

Aguas Verdes

La roca de origen volcánico cubre los afluentes que alimentan la laguna subterráneamente.

Lo que no es único es el hecho de que, como otros paisajes dignos de ser visitados que encontramos en el viaje, la laguna se trata de un recinto privado. Llama la atención que montañas o espejos de agua naturales formen parte de una propiedad privada, pero celebramos que se los pueda visitar y que el precio de la entrada sea además algo lógico para lo que debe ser la mantención del lugar.

Peces en el agua

El agua es tan transparente que permite fotografiar sin problemas a las truyas que nadan en ella.

Con la salvedad, claro, de la cripta con la imagen de la virgen ubicada al fin del sendero justo al margen de la laguna, que realmente no se entiende qué hace ahí porque queda totalmente fuera de lugar. No por estar en contra de la Iglesia y sus imágines, sino porque uno no encuentra la relación entre ésta y la laguna. Esto, sumado a los puntos de selfie especialmente diseñados para dejar la cámara en automático y autoretratarte, y a los totalmente artificiales miradores, da cuenta de que está muy armado para el turismo y ahí un poco la magia se pierde, aunque cuando mirás el fondo de la laguna a través del agua autóctonamente transparente esa sensación se te va enseguida.

El rio

Al río se lo veía angosto pero a juzgar por el puente debe crecer bastante.

Es una lástima que se pueda apreciar la laguna sólo a lo lejos sin poder bajar a tocar el agua, porque la verdad que tanta cristalinidad tienta, más en un día de calor como ese en que la visitamos; pero por otro lado es también entendible y hasta esperable que así sea. Si estuviera habilitada a que nos bañemos en ella, difícilmente podría conservarse en ese estado tan puro.

Laguna entre las piedras

Los colores azul y verde se fusionan de forma increible y cambian con el correr de las horas.

Así es este lugar que podés conocer luego de cruzar el río por el Puente de Elcha. En él se mezclan la tranquilidad y belleza del lugar, los devotos católicos que van a dejarle sus ofrendas a la virgen, y las leyendas sobre una historia de joven amor indígena que ante un casamiento arreglado, encuentra la muerte en estas frías aguas de la coordillera dándole un sello de misticismo.

Los precios

En la entrada están publicados los precios: $20 para adultos y la mitad para menores. Jubilados $15.

Tendrás que ir y conocerlo por vos mismo. Y quizá si vas bien temprano tengas algo de suerte como un buen hombre que me encontré ahí y que se dio el lujo de filmar el paso de las horas sobre el agua casi desde el amanecer, con los cambios de colores y tonalidades que eso supone. De seguro un espectáculo maravilloso digno de ser registrado en un excelente timelapse. Quizá algún día vuelva con este objetivo y te pueda mostrar el video en este mismo blog.