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Alejandro I: Alojamiento 5 estrellas en Salta.

Luego de la recorrida por los pueblos del NOA debíamos volver a hacer base en la ciudad de Salta para tomar el vuelo de regreso hasta Buenos Aires. Para esas fechas, en el invierno de 2019, los colegios provinciales ya habían comenzado las vacaciones, y el precio medio de los alojamientos aumentaba considerablemente. En ese contexto, hubo un valor que se mantuvo. Se trataba de la habitación en el excelente hotel 5 estrellas Alejandro I, que para ese fin de semana costaba apenas unos pesos más que alojamientos de mucha menor categoría, así que no lo dudé y reservé.

Y definitivamente fue una buena elección.

Arranquemos por lo más importante en un hotel: las habitaciones donde descansaremos para hacer frente a una nueva jornada. En el Alejandro I los cuartos son realmente amplios, y el que nos tocó a nosotros estaba dotado de una enorme y muy cómoda cama king size con dos almohadas para cada uno: una más firme y la otra más blanda.

El escritorio, ubicado hacia la ventana desde la que se tiene una vista panorámica de la ciudad, permite trabajar cómodamente y está equipado con toma corrientes para mantener la laptop cargada sin tener que hacer malabares con los cables. Como se ve en la foto, la habitación es bastante luminosa, con lo cual durante el día no hará falta la luz artificial para trabajar.

Para el guardado cuenta con armarios de puertas espejadas, donde está ubicada la caja fuerte con tamaño suficiente para guardar la laptop.

Y por supuesto, hay también frigobar bien equipado, aunque claro, como siempre sucede los precios de las bebidas y los snacks no son convenientes.

El otro punto clave en todo alojamiento es el baño. En este caso es de un tamaño más que considerable. Amplio, permite manejarse con total comodidad, y hasta cuenta con ducha y bañera por separado. Todo en perfecto orden y muy pulcro, como corresponde.

Obviamente un establecimiento de esta categoría no es solo alojamiento, sino que cuenta con una serie de servicios incluidos en el precio de la estadía. Entre ellos están la piscina, el gimnasio (que no es exclusivo para los huéspedes sino que el público en general tiene acceso pagando su respectiva cuota mensual) y sauna. Claro que, lamentablemente, al haber pasado solamente una noche, no pude probar ninguna de estas comodidades extra.

Lo que sí probé fue el restaurante. Si bien los platos son algo más caros que en otros lados, la verdad que no me pareció algo inalcanzable. No es para todos los días, pero perfectamente uno puede darse el gusto de cenar al menos una noche dentro del hotel. Y la verdad que tanto la comida como el servicio lo ameritan. En este caso probé el lomo a la pimienta con papines y espinaca, y como a las palabras se las lleva el viento, les dejo las imágenes.

Un espectáculo.

Y si hablamos de la cena, tenemos que hablar también del desayuno, que se sirve en el mismo restaurante. Super completo, hay mucha variedad para elegir, y está organizado de forma lógica para que la tarea de encontrar lo que te gusta sea lo más amena posible. Así están los panificados con los dulces por un lado, los fiambres y lácteos por otro, y finalmente las frutas y jugos naturales. En otra isla esperan el café y las infusiones. Todo de muy buena calidad, y quién quiera repetir solo tiene que volver a levantarse, así que no hay forma de quedarse con hambre.

El Alejandro I es una excelente opción para alojarse en la ciudad de Salta. Por supuesto que el costo es bastante más alto que el de otros hoteles, pero se nota claramente el salto de categoría que bien lo vale.

Qué Visitar en Potrero de los Funes y sus alrededores.

Rodeada de naturaleza por donde se mire Potrero de los Funes es una tranquila localidad ubicada a menos de media hora de la capital provincial de San Luis. Esta ciudad puntana invita al turista a relajarse y disfrutar de un entorno en el que destaca un lago de 91 hectáreas de superficie, que es su principal atractivo, al pie de las sierras que parecen protegerlo.

Vista del lago Potrero de los Funes, de 33 metros de profundidad.

Aunque con la construcción del autódromo semipermanente a su alrededor el lago queda prácticamente escondido, mucho en Potrero gira en torno a él, comenzando claro está por los autos de carrera que solían competir allí (ya que desde hace varios años que no se disputa en esta localidad ninguna carrera oficial). Ahora son vehículos particulares los que toman las curvas de la Avenida del Circuito creando en el visitante dos sentimientos contradictorios: por un lado la emoción de estar conduciendo en un circuito real (con los recaudos correspondientes y cumpliendo todas las normas de tránsito, por supuesto), y por el otro un gusto medio amargo porque semejante estructura instalada allí, dificultando el acceso al lago y por momentos impidiendo una vista espectacular de él, parece estar fuera de lugar.

La Av. del Circuito es un autódromo oficial y rodea el lago. Si no hay carrera está abierta al tránsito.

Sin embargo el lago le sigue dando vida a la ciudad al convocar a amantes de la pesca y de los deportes acuáticos. En sus aguas se pueden realizar actividades sin motor, como ser el windsurf y el canotaje; y por supuesto puede disfrutarse de un día de sol a sus orillas en el Parque Nativo, o contemplar su belleza desde la confitería del Hotel Internacional, un lugar ideal para ir a desayunar o merendar mientras se aprecia el paisaje por sus ventanales vidriados.

Vista del Hotel Internacional Potrero de los Funes.

Los más aventureros también encontrarán qué hacer en Potrero. Un trekking clásico del lugar es el del Salto de la Moneda, una cascada de unos 10 metros de altura a la que se accede por un sendero ascendente. Otra posible caminata es la del Cerro Retana, que con sus 2152 m.s.n.m. es uno de los más altos de la zona, en una excursión que puede realizarse a pie o a caballo y lleva un día completo. Dos actividades que nos quedaron pendientes de realizar, porque los 3 días que estuvimos allí se caracterizaron por el mal tiempo.

La Capilla de San Antonio, en el centro cívico de Potrero, se construyó en el año 1957.

Sin embargo, lo interesante de Potrero de los Funes no está únicamente en el pueblo en sí, sino que será importante contar con movilidad, ya sea propia o alquilada, porque puede servir de base para conocer otras localidades del alrededor, por lo quee bien vale la pena hacer unos cuantos kilómetros con el auto.

La Punta y su réplica del Cabildo.

Atravesando el Camino del Mirador, una ruta sinuosa que atraviesa las sierras hasta llegar a la ciudad de La Punta, se puede acceder a la réplica en tamaño real de lo que alguna vez fue el Cabildo de Buenos Aires allá por 1810 cuando se dio la Revolución de Mayo. Toda la información sobre esta interesante visita en el post al que accedés desde acá.

El Dique La Florida

Sin lugar a dudas, una de las imágenes más hermosas del viaje por San Luis fue la del Embalse La Florida y sus espectaculares paisajes. Son algo más de 30 kilómetros, saliendo en dirección hacia Volcán, y luego tomando la ruta provincial 9 hacia el norte que desemboca en Trapiche, un pintoresco pueblo lindero al espejo de agua.

Tradición minera en La Carolina

Siguiendo por la ruta 9, casi 50 kilómetros más allá de Trapiche, el tirón valdrá la pena para llegar al pequeño pueblo de La Carolina, donde hoy se respira la más absoluta tranquilidad, pero que en otras épocas supo ser el epicentro de la fiebre del oro, y cuya mina aún puede visitarse con la ayuda de un guía especializado.

Son varias las alternativas que Potrero de los Funes ofrece al visitante, y su cercanía a la ciudad de San Luis también es un atractivo sin lugar a dudas. Quienes estén interesados podrán conocer la ciudad capital y luego volver a la tranquilidad de las sierras, a orillas del lago.

Para llegar la mejor opción seguramente sea el auto, con el que dispondrán de movilidad para recorrer alguna de las alternativas propuestas, aunque desde Buenos Aires serán unas 10 horas de manejo, todo por la Ruta Nacional 7. Claro que se puede optar por otras opciones en caso de no querer manejar tanto (o de no tener auto), aunque en esos casos recomiendo que, si quieren visitar los alrededores de Potreros, averigüen por un auto de alquiler en la capital provincial.