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¿Por qué un celular cuesta tanto en Argentina? Un sinsentido llamado Tierra del Fuego

Todo el que haya viajado al exterior en los últimos años, por ejemplo a Europa, Estados Unidos o simplemente a Chile, sabe que los precios de los electrónicos en Argentina son una verdadera locura. Seguramente si tenés en mente comprar algo de este rubro y vas a viajar próximamente, te estés aguantando la ansiedad de tenerlo ya para comprarlo afuera y hacer una diferencia, o comprar un mejor modelo al mismo precio, todo gracias al régimen de equipaje que te expliqué en este otro post. ¡O incluso al revés! Si viajás, buscás algo para comprar, aunque no sea una necesidad imperante, sólo por el hecho de saber que lo vas a conseguir a un precio envidiable. Ahora, ¿por qué se da este fenómeno?

En el post anterior concluimos que un elemento comparable como el Samsung Galaxy S6 comprado en Argentina tiene una diferencia de USD 950 con el mismo producto comprado en Estados Unidos, es decir que acá te sale un 140% más caro que allá. Además refutamos que el flete de llegada al país y que los aranceles de aduana fueran suficientes para justificar tan astronómica diferencia en el precio. Entonces ¿qué es lo que pasa? ¿Quién se queda con nuestra plata?

Samsung S6 US

Samsung S6 AR

Comparación de precios del Samsung Galaxy S6 de 32 GB en Estados Unidos y en Argentina.

Sobre los niveles de remarcación de los empresarios locales no vamos a poder hablar porque nos faltan elementos, pero lo que sí sabemos con certeza es que la cadena logística dispuesta por Argentina como política económica es una verdadera locura. A esta altura ya todos saben que los celulares y otros electrónicos «nacionales» se «producen» en Tierra del Fuego, y el que no lo sabía de por sí lo habrá notado por el sticker la última vez que compró. Ahora bien, lo pongo todo entre comillas porque eso poco tiene de industria nacional. En realidad, como muchos saben y otros tantos sospechan, lo que se hace en el sur es únicamente ensamblar piezas, en general importadas. O sea que de valor agregado hay muy poco.

Igual, ese no es el problema. El problema está aca:

BUE - RGA

Las piezas importadas llegan hasta Buenos Aires ya sea en buque o en avión, y luego tienen que viajar 2864 km. hasta Rio Grande, donde son ensambladas para luego ser distribuidas y vendidas como productos terminados, de los cuales el mayor mercado es, nada y más y nada menos, que Buenos Aires, a una distancia de 2864 km. de donde están ahora…

¿Suena lógico no? Sobre todo si mirás el mapa y ves la ubicación de Rio Grande. Imaginate al gerente local de una empresa de celulares explicándole a su CEO global cómo tiene que armar la logística nacional, y luego, mostrándosela en el mapa, y al tipo constentándole seguramente en inglés «Pero, los estás trayendo de nuevo al lugar exacto del que salieron!»…

No sólo eso, fijate ahora en la siguiente imagen que es un zoom de la anterior.

Cruce Ruta 3 a Chile

La RN 3 que une Buenos Aires con Ushuaia cruza la frontera hacia Chile y vuelve luego al territorio nacional. Es decir que tanto para enviar la mercadería hasta Tierra del Fuego como para volverla a traer al continente, no sólo tenés que pagar el flete, sino que además tenés que asumir los costos de los trámites aduaneros.

Cruce a TDF

El cruce del Estrecho de Magallanes se realiza con una barcaza que une las dos costas chilenas de Tierra del Fuego.

Considerá ahora no sólo la distancia que hay que transportar la mercadería (y lo insólito de hacerla ir y venir hasta la punta del continente), sino también el hecho de que la ruta allá en el sur durante el invierno se pone difícil. El hielo la hace resbaladiza y en no pocas oportunidades termina cerrada por la nieve, entonces un viaje cuyo tiempo de tránsito normal es de 4 o 5 días se te puede convertir fácilmente en 15 o 20. El dilema será entonces correr el riesgo de dejar a las fábricas sin insumos ante una eventualidad, u optar por volar la mercadería desde Buenos Aires, asumiendo un costo de transporte realmente alto.

Bueno, todo este infernal movimiento «anti-logístico» tiene un costo que se carga en el precio del producto obviamente, y que terminás pagando vos cada vez que comprás. A la pregunta entonces ¿es factible que un celular salga menos que lo que sale hoy en día? la respuesta es un «sí» determinante. Lo único que hace falta es poner en marcha un proceso más coherente y eficiente que reduzca los costos que tenemos que asumir los consumidores, porque en definitiva estamos pagando la ineficiencia de un sistema.

¿Qué sentido tiene entonces este extra costo?

Bueno, el área aduanera especial de Tierra del Fuego tiene beneficios impositivos para las empresas que se instalen allí con la intención de incentivar la actividad económica en una zona tan inhóspita y así mejorar el nivel de vida de sus habitantes. Ese es un objetivo loable sobre el que no podemos estar en contra. El problema está en que es totalmente ilógico tener un sistema nacional de producción en una punta del país, porque llegar a la otra punta será siempre muy caro. En todo caso sería más lógico regionalizarlo.

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Lo que no queda claro es por qué se decidió llevar todo al extremo sur del país, cuando si es por favorecer el desarrollo regional, hay tantos otros lugares en los que trabajar, y que incluso son muchos mejores desde el punto de vista geográfico. Tucumán y Santiago del Estero son de las provincias más pobres del país, y están a 1246 y 1127 km. de la Capital Federal respectivamente, y para llegar hasta allí no hace falta salir del país, además de estar mucho más cerca que Rio Grande de otros mercados importantes, como ser Córdoba, Rosario y Mendoza, beneficiando a los consumidores de estas ciudades también con una sustancial mejora de costos.

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Está claro que el hecho de que los productos se ensamblen en Tierra del Fuego no es el único motivo del alto precio que sufrimos los consumidores, pero no hay duda tampoco de que la logística es un factor determinante y que contribuye mucho en la construcción del precio, y que en este sentido el sistema sureño argentino es altamente ineficiente y falto de competitividad.

Desde los puntos de vista comercial y económico realmente no tiene sentido, así que si buscamos razones para este diseño de la producción nacional habrá que encontrarlas únicamente en la política. Desde la política surgirán por lo tanto también las mejoras que se le puedan hacer, que  como salta a la vista, son muchas y profundas. Mientras tanto, siempre es bueno que tengas al menos una idea de por qué estás pagando demás.

Equipaje Acompañado: ¿Cuándo y cuánto pagás por compras en el exterior?

En el post de la semana pasada hablamos sobre lo que la Aduana considera equipaje y lo que no; y sobre la importancia de aplicar el régimen correctamente. Hoy les voy a detallar cómo funciona el régimen en la práctica con aquella mercadería que efectivamente constituye equipaje y que uno se trae consigo en el mismo medio transportador en que viajó.

Es importante destacar que las importaciones al país están gravadas con aranceles de aduana e impuestos, pero el régimen de equipaje tiene la particularidad de eximir del pago de tributos a a las ropas, objetos de uso personal, libros y periódicos (siempre y cuando entren en el régimen, como ya vimos).

También no vas a pagar nada por aquellos artículos que te hayas llevado del país cuando te fuiste, siempre y cuando los hayas declarado ante aduana, algo escencial para los electrónicos. Hoy en día se puede acelerar el trámite adelantando trabajo en internet a través de  la web de la AFIP donde declarás el detalle del viaje, la aduana por la que salís, y la lista de electrónicos que te estás llevando, incluyendo marca, modelo y número de serie. Luego tendrás que pasar por el mostrador de Aduana en el punto de embarque con documento en mano (el que te sirva para salir del país en el viaje que estás emprendiendo, ya sea DNI o pasaporte), el formulario impreso y todos los artículos que declaraste, cuyos datos serán corroborados por el guarda de aduana quién firmará y sellará la declaración. Al regreso, presentando ese formulario los artículos detallados ahí no pagan, por lo cual es importantísimo no perder ese papelito.

Decla Equipaje Aduana EZE

Mostrador de Declaración de Equipaje en el hall de la Terminal A del Aeropuerto de Ezeiza.

Algo que te puede llegar a pasar es que si se nota a simple vista que es un artículo usado no te lo quieran declarar. Yo particularmente sugiero declararlo igual, porque nunca se sabe si el guarda que te toque al regreso va a compartir el mismo criterio que el que te despacha, pero en principio, si por ejemplo la laptop tiene marcas de golpes, pintura saltada o rayones, no deberías tener problemas en ingresarlos sin el formulario firmado. Otra mercadería que no necesita ser declarada a la salida es aquella que cuenta con la estampilla AFIP de importación, como pueden ser por ejemplo los relojes. Lo importante al regreso será que la estampilla esté y se haya conservado en buen estado.

En cuanto a las compras que hayas hecho en el exterior tenés una franquicia de USD 300 por persona adulta para el caso de ingresos por vía aérea y marítima, y de USD 150 para llegadas por vía terrestre y fluvial. Mercaderías hasta ese valor los podés entrar al país sin pagar un peso. En caso de menores de 16 años no emancipados esos beneficios se reducen en 50%. Si bien las franquicias son individuales y no acumulables, para el caso de grupo familiar (cónyugues e hijos menores de 16 años) esta regla no aplica y las podés juntar todas, incluso para declarar un mismo artículo. Es decir que si te vas con tu señora y un hijo podés traerte una cámara reflex de USD 750 y no pagar impuestos.

Además, hay una franquicia similar para las compras en el free shop de llegada, es decir, el de Ezeiza, no el de Miami (cuyas compras se calculan dentro de la franquicia de compras en el exterior). El funcionamiento es exactamente igual, pero aplica a los chocolates que vas a comprarme en agradecimiento por este post esclarecedor en lugar de lo que te trajiste de afuera.

Una vez calculadas las franquicias, sobre el excedente vas a pagar un tributo único del 50%. Ejemplo: te fuiste a Miami vos solo y te compraste el kit Go Pro por USD 500. Descontada la franquicia, tenés un excedente de USD 200 sobre el que pagás la mitad, es decir que el impuesto te va a salir USD 100, que se pagan en efectivo en la sucursal del Banco Nación que está dispuesta a esos efectos en el salón de los scanners, o incluso con tarjeta de crédito.

Algo importante en esta instancia es la valoración de los artículos. Siempre es conveniente tener a mano la factura para mostrar a la aduana, y que esta incluya cualquier descuento que te hayan hecho. La documentación que presentes tiene que conformar al guarda, caso contrario él puede determinar la base imponible, por ejemplo googleando el artículo en internet.

Ahora sí, con toda esta información ya podés llenar correctamente el formulario OM-2087 que es el que te dan en el avión, y donde tenés que declarar lo que compraste y deducirle las franquicias.  Como última recomendación, tené en cuenta que, como toda norma, la resolución deja algunos grises a la interpretación del aduanero, por lo que siempre es conveniente caerle lo mejor posible y, en definitiva, hacerle el trabajo lo más fácil que se pueda.

Espero que te hayan sido de utilidad estos posts, y por supuesto se aceptan comentarios con experiencias personales para ilustrar con ejemplos.