Archivo por meses: noviembre 2020

Airbus afirma que respirar a bordo de sus aviones es más seguro que fuera de ellos.

Recientemente el gobierno argentino ha levantado la prohibición a los vuelos de pasajeros, primero permitiendo la operación de algunos de cabotaje y luego pasando también a autorizar internacionales de modo regular. En ambos casos, la tendencia es que de a poco se vayan sumando cada vez más vuelos, de acuerdo a las necesidades que la demanda le plantee al mercado.

En este contexto de vuelos crecientes, que en el exterior ya se viene dando desde hace semanas y hasta meses, cabe la pregunta al respecto de qué tan seguro es viajar en avión, ya no en cuanto a la operación aérea en sí, sino en referencia a la pandemia que aún azota al mundo. Si las recomendaciones sanitarias indican que hay que mantener distancia y evitar los ambientes cerrados ¿cómo es posible que se estén autorizando viajes en avión?

Airbus, el mayor fabricante europeo de aeronaves, ha salido la semana pasada a aclarar un poco este asunto, y a llevar tranquilidad a todos aquellos que tengan la necesidad de volar en las próximas semanas, y hasta que la vacuna contra el COVID-19 finalmente aparezca.

Según informaron, a través de simulaciones tridimensionales por computadora lograron recrear el ambiente de la cabina del avión y analizarlo de forma detallada a través de una rigurosa metodología con bases en métodos científicos. Esto les permitió analizar 50 millones de puntos diferentes dentro de una cabina de avión y calcular una variedad de parámetros como la velocidad, dirección y temperatura del aire mil veces por segundo en cada uno de estos puntos.

De esta forma lograron calcular la eficiencia de las barreras visibles (como ser los respaldos altos de los asientos y los tapabocas) como de las invisibles, que por supuesto son las más interesantes: el patrón de circulación de aire «de arriba hacia abajo» y el funcionamiento de los filtros HEPA. Los resultados llevan a los ingenieros de Airbus a pronunciar declaraciones realmente impactantes: «hay datos concretos que revelan que la cabina de un avión ofrece un ambiente mucho más seguro que cualquier otro espacio público cerrado». Para que te quede claro, según Airbus respirar en un A320 full de pasajeros es mucho más seguro que hacerlo en hall de la terminal del aeropuerto.

Según estas simulaciones, la combinación de todas estas barreras hacen que la distancia normal dentro de un avión (unos 30 centímetros entre un pasajero y otro), aún cuando el avión esté completo y el asiento del medio ocupado, equivalen a unos 1.80 metros en cualquier ambiente cerrado fuera del avión. Por eso, si tanto los pasajeros como la tripulación usan tapabocas, el riesgo de contagiarse con Coronavirus a bordo de una aeronave Airbus es menor que el que asumís cuando vas a hacer las compras al supermercado.

Es, por supuesto, mucho menor también que el que asumís en cualquier otro medio de transporte, llámese micro, tren o auto, ya que ninguno de ellos cuenta con la tecnología implementada en un avión comercial para mantener limpio y renovado el aire que se respira durante un vuelo, cuestión que no tiene que ver con el Coronavirus, pero que se vuelve fundamental en estas épocas de pandemia.

Para pensarlo y tener en cuenta a la hora de elegir cómo viajar. Y a la hora de habilitar diferentes medios de transporte con sus respectivos protocolos.

Almuerzo con Protocolo en La Celestina de Cardales.

El domingo pasado hubo festejo. No era cuestión de dejar pasar inadvertido el inicio de la cuarta década, y aprovechando que ya desde hace algunas semanas varios lugares comenzaron a trabajar con protocolos, comenzamos a buscar y dimos con este interesante post de Amar Viajar con diferentes opciones para salir a comer y pasar un día fuera de la ciudad.

A partir de allí conocimos La Celestina, Casa de Campo, una hermosa quinta ubicada en Cardales, a menos de una hora de viaje desde casa, que está trabajando con un protocolo bien armado. Las fotos en el Instagram, al que accedés desde el link, con mesas bien espaciadas y al aire libre, nos dieron la idea de que ir a almorzar allí es seguro.

Por supuesto que el primer paso fue contactarlos por WhastApp para averiguar los detalles y concertar la reserva. En La Celestina están bien organizados, incluso en los detalles: las reservas se realizan para llegar en 3 horarios diferentes (12:30, 13:00 y 13:30 hs), con lo que logran que la gente no se amontone en la entrada.

Cuando llegas te miden la fiebre y si está todo bien, te acompañan hasta la mesa que te corresponde. Pueden ser de hasta 8 personas de un mismo grupo familiar, o hasta 4 personas en el caso de no convivientes. Las mesas, espaciadas, y a la sombra de los árboles. Cuando te empieza a pegar el sol no tienen inconveniente en trasladar alguna de las sombrillas diseminadas por el parque, o armarte una. Las mozas, obvio, con barbijo, y se sugiere a los comensales que también lo usen cuando se levantan de la mesa y van a espacios comunes (como el baño), algo que en general se cumple bien.

 

Hay música en vivo (al menos el día que fuimos nosotros, tranquila, ideal para acompañar la comida) y en la mesa tenés un sobre para poner la propina para los músicos.

El protocolo incluye también el alcohol en gel en cada mesa, y hasta que la empanada venga en sobre!

Vamos ahora con lo más interesante, porque en definitiva esta fue una salida gastronómica, así que queremos comer! El menú consta de una empanada de carne al disco (que es realmente un lujo), parrilla (chorizo, morcilla, asado, vacío, cerdo y en nuestro caso hasta algo de pollo) y ensaladas (que vienen bien abundantes). Las berenjenas al escabeche que nos sirvieron con la entrada, estaban de antología.

También hay una opción vegetariana (la empanada es de humita y el principal son canelones caseros de ricota y verdura) e incluso una alternativa para celíacos e hipertensos (sin sal). Pero no fue nuestro caso, que le entramos con ganas a esto que ves en la foto. Muy buena calidad en toda la mercadería, así que aplausos para el asador!

Para el cierre hay almendrado, y luego si querés tenés café e infusiones libres, que podés acompañar con alguna porción de torta (que esa sí, se abona aparte).

Luego si querés podés quedarte a pasar la tarde, hasta las 18 hs. El parque es grande y ahí se pueden aprovechar los livings que ya tienen armados, o incluso están los que se llevan sus reposeras. El quipo de mate lo podés llevar y te dan agua caliente, aunque sólo podés compartirlo con convivientes, lógicamente.

La Celestina resulto una excelente opción para escaparse de la cuarentena, respirar algo de aire de campo y comer algo rico a precio accesible. Sumamente recomendable. Hasta el domingo pasado, incluso, había que sacar un permiso especial de circulación para cada uno de los comensales, pero con el paso de ASPO a DISPO este requisito quedó obsoleto, así que ahora es más fácil llegarse hasta esta quinta de Cardales a disfrutar de un día de sol.

¡A aprovecharlo!