Archivo por meses: mayo 2018

Excursión a San Pedro de Cholula, el pueblo de las 365 iglesias.

Si bien CDMX es una ciudad apasionante y con mucho por hacer y recorrer, la verdad es que sus alrededores no se quedan atrás tampoco. Cercanos a la ciudad capital hay varios oficialmente llamados «pueblos mágicos», que son localidades que cumplen ciertos requisitos para entrar al programa de promoción turística, entre los cuales se cuenta San Pedro de Cholula, a unas 2 horas de manejo por un tránsito intenso.

Le excursión la contratamos con Turibus, pero aquí voy a recomendar hacerla, pero por otros medios, ya que por parte del guía fue realmente un «paseo sin ganas», quizá a causa de que éramos sólo cuatro personas los que íbamos. Sin embargo el mal servicio de la empresa no va a desmerecer el hermoso e interesante pueblo que es Cholula, del cuál me encontré con una sorpresa mayúscula al buscar información, ya que hay fuentes que indican Cholula de Rivadavia como su nombre oficial, en homenaje al primer presidente argentino, Bernardino Rivadavia.

Sin embargo fuentes oficiales aclaran que no es la ciudad la que así se llama, sino el distrito de Cholula, que el 13 de febrero de 1895 tomó esa denominación en memoria del argentino que nunca conoció el lugar, según lo dispuso el decreto del XIII Congreso Constitucional del Estado. Un dato de color para todo argentino, que el desganado guía no se dignó a mencionar.

Otro dato curioso es el de la cantidad de iglesias construidas en Cholula. Según se dice son 365, una por cada día del año, pero el guía nos indicó que esto no es cierto. Sin embargo, aunque no lleguen a ese número, la enorme cantidad de templos es una realidad. Entre ellos, el más interesante es sin lugar a dudas es la iglesia Nuestra Señora de los Remedios.

Ubicada en la cima de un aparente cerro, la construcción no puede ser visitada por dentro ya que el último terremoto comprometió seriamente su estructura. Sin embargo, según el guía tampoco estaba abierta la zona arqueológica sobre la que se levanta, cuestión que se reveló falsa ya que después de un rato hubo cantidad de gente trepando por las escalinatas de la pirámide.

La historia de esta iglesia es muy particular, como la de Cholula en sí, ciudad que se conoce que fue habitada desde épocas muy antiguas para luego ser sometida por los toltecas. Aquí es donde el conquistador español Hernán Cortez, con la excusa de estar desarticulando un próximo ataque contra sus fuerzas y aliados, dirigió la matanza del pueblo de Cholula durante seis días consecutivos, que debastó la población civil aborigen y sus autoridades. La victoria europea quedo plasmada en esta iglesia, que fue levantada en la cima de una montaña con la que se enterró literalmente la pirámide en la que los aborígenes le rendían culto a sus dioses. El mensaje era claro: el Dios europeo es superior al americano.

Esto no es poca cosa, más si tomamos como válidas las palabras de nuestro guía que nos decía que en su base, la pirámide que teníamos enfrente tiene 500 metros de lado, es decir que es incluso más grande que las construcciones de Egipto, pero al estar enterrada por la montaña esto no se aprecia. Esto genera un enorme dilema para los arqueólogos, ya que para estudiar la estructura bajo tierra deben realizar excavaciones que pondrían en peligro la iglesia levantada en la cima, que también tiene un valor histórico importantísimo. Así es que para los estudios se valen de túneles únicamente, construidos con mucho cuidado, convirtiendolos en un trabajo largo, lento y arduo, pero por demás apasionante.

Frente a la Zona Arqueológica se extiende una calle peatonal sobre la cual se levanta la feria de artesanos donde se puede encontrar desde adornos hasta bocadillos típicamente mexicanos. Un poco más allá, llegando ya a la estación del tren, el cartel característico en México con el nombre de la ciudad.

Luego de un breve tiempo libre para recorrer la playa y la feria, seguimos viaje en esta excursión que además nos llevaría a Puebla, y  a conocer varias curiosas iglesias mexicanas. Pero todo eso será cosa de próximos posts.

Te espero aquí mismo para seguir recorriendo los pueblos mágicos mexicanos!

Una breve pasada por Domselaar, partido de San Vicente.

A unos 80 kilómetros de la capital federal, sobre la ruta provincial 210 se encuentra la pequeña localidad de Domselaar, perteneciente al partido de San Vicente, por la que pasamos el día que visitamos Brandsen, cuyo post poder leer haciendo click aquí.

Se trata de un pueblo de poco menos de 2500 habitantes (según el censo 2010) fundado en agosto de 1865 con ocasión de la llegada del ferrocarril. Actualmente la estación Domselaar no funciona, aunque se ha pensado en hacer llegar la línea Roca que actualmente para en la cercana Alejandro Korn, ya que el pueblo ha crecido principalmente con gente que llega desde Buenos Aires buscando la tranquilidad que la gran ciudad no le brinda, pero sin alejarse demasiado tampoco. Así es como con tanta gente trabajando en capital y alrededores tendría sentido reactivar está parada ferroviaria.

Si bien el tren ya no pasa, la estación está bien mantenida. Pequeña y de andén muy angosto, salta a la vista que nunca fue pensada para manejar grandes cantidades de gente.

A unas cuadras de allí se levanta desde el año 1876 la Capilla Santa Clara de Asís, donde supo funcionar la primer escuela rural del pueblo.

La parada en Domselaar tenía dos objetivos puntuales, ninguno de los cuales pudimos cumplir. En primer lugar queríamos conocer y fotografiar el monasterio abandonado, del que habíamos escuchado que era una interesante aventura. Pero de tan abandonado que ha de estar, nunca lo encontramos. Varios autos iban y venían por el camino de tierra fijando la vista en la vegetación espesa del otro lado de las vías, pero imposible divisar siquiera algún techo de la construcción. Un grupo de intrépidos estacionaron el auto y caminaron vías abajo para terminar perdiéndose entre los matorrales, decididos evidentemente en llegar hasta las últimas consecuencias, pero nuestro espíritu aventurero no llegaba a tanto.

El otro punto a visitar era el Castillo Guerrero, por demás interesante debido a la historia de la asesinada Felicitas y su fantasma, pero estaba cerrado por refacciones, así que también quedó pendiente.

Habrá que volver a Domselaar entonces, y cuando así suceda, aquí se publicará el post!