Archivo de la categoría: Consejos de Viaje

Alquilar un auto, cargarle nafta, y manejarlo en Estados Unidos.

Este es un post breve que pretende ser una ayuda para aquellos que quieren alquilar un auto en Estados Unidos por primera vez.

Un primer consejo tiene que ver con el tema de la ubicación: cuando retiren el auto les van a ofrecer alquilarles un GPS, aparatito casi indispensable para moverse en Miami, por ejemplo. Sin embargo el alquiler resulta carísimo y al cabo de una semana casi que te comprabas uno nuevo. Por lo tanto, lo mejor es llevarse uno desde acá, y actualizarlo antes de ir.

Igualmente «puede fallar» diría Tusam, como me pasó a mi, que por más que intenté no hubo caso: el GPS jamás pudo calcular la ruta hasta el hotel. Salí incluso del estacionamiento y paré en la banquina de la rampa de salida del aeropuerto, (algo no recomendable porque la patrulla de policía se te pone atrás y te echa a sirenazos como en las películas), y no hubo caso. Obviamente terminé comprando uno nuevo, pero para salir del paso utilicé un mapa de papel que me dieron en Avis cuando retiré el auto. A la vieja usanza puede andarse bastante bien ya que está todo perfectamente señalizado, así que no está demás hacerse de un mapa de la zona si la empresa de alquiler te lo da gratis.

Otro punto importante es activar el Sunpass, que viene a ser el telepeaje de allá. Al menos en la zona de Miami no hay cabinas donde pagar manualmente, sino que los peajes son una especie de puentes con lectores que o detectan el Sunpass o toman la patente y automáticamente te cargan el valor en la tarjeta de crédito. En el caso del auto alquilado, la empresa de alquiler te factura posteriormente en la tarjeta los importes que gastaste en peaje (Y ojo que cuando digo posteriormente puede ser algunas semanas después de devolver el auto, cuando ya estás de regreso en Buenos Aires).

Y algunas cuestiones relacionadas al manejo que difieren de nuestras enquilombadas calles argentas:

  • En el cartel de STOP hay que frenar el vehículo a cero y mirar antes de seguir. Aunque no haya nadie a la vista, siempre corres el riesgo de que una cámara te multe.
  • La velocidades máximas son para respetarlas, especialmente en las calles de barrio donde abundan las cámaras de fotomultas. En las autopistas me encontré con que respetarlas era difícil porque nadie lo hace, pero aún así, ante la duda mejor evitar cualquier posible dolor de cabeza.
  • Hay que prestar mucha atención a la señalización porque el tránsito tiene un orden definido. Muchas veces el carril derecho o izquierdo es únicamente para girar, incluyendo las autopistas. Otras veces el que gira (a la izquierda) es el carril central, donde se pone en verde para ambas manos. Los autos enfrentados entre sí en el mismo carril arrancan al mismo tiempo, cada uno girando hacia su izquierda, en una maniobra que en Argentina termina en accidente seguro.
  • En los semáforos está permitido el giro a la derecha aún cuando la luz esté roja, salvo que esté indicado lo contrario. Bloquear la calle es infracción y te pueden multar.
  • El giro a la izquierda en algunas avenidas doble mano está permitido si no viene nadie de frente, aunque como este fue un punto que no llegué a entender bien cómo funciona, traté de evitarlo lo más posible.
  • El peatón tiene prioridad de paso, así que al girar hay que esperar a que la gente termine de cruzar. Igual que acá, solamente que allá se respeta.

Finalmente, el mayor de los desafíos: cargar nafta. Estados Unidos tiene la particularidad de que no hay playeros en las estaciones de servicio donde cada uno tiene que cargarse por sí mismo. El problema está en que el sistema está preparado para las tarjetas de crédito americanas y te pide ingresar un código postal que obviamente vos no tenés. Así que no queda otra que ir adentro con el número de surtidor memorizado y pedir que te lo habiliten, para lo cual tendrás que definir cuántos galones vas a cargar y pagarlos por adelantado. Si pagás con tarjeta de crédito y cuando terminás de cargar no usaste todo lo pagado, de la tarjeta se te descuenta únicamente lo que usaste, por más que el papel que firmaste diga un valor más alto. Claro que si querés quedarte más tranquilo podés hacer el pago en efectivo, cuestión que si pagaste de más te puedan reintegrar la diferencia en el momento.

Con esto ya tenés lo básico para manejar un auto por Estados Unidos. Por supuesto que aquél lector que tenga experiencias propias en el tema y quiera compartirlas, los comentarios son más que bienvenidos! En cuanto a la licencia, la nueva unificada que tenemos aca la aceptan sin problemas.  Ahora es sólo cuestión de decidir cuál vehículo alquilar, y salir a disfrutar del viaje!

Mi experiencia en el Dorchester Hotel, en Miami Beach.

El viaje que hice recientemente a Miami fue de índole laboral pero siempre que puedo trato de aprovechar y quedarme el fin de semana o tomarme algunos días de vacaciones para recorrer y conocer un poco más el lugar al que estoy yendo. Esta vez no fue la excepción, y entonces tuve que buscarme alojamiento para el fin de semana que iba a estar por mi cuenta. Me incliné por el recomendado de un amigo: el Dorchester Hotel.

Sombrillas hotel

Los hoteles cuentan con puestos en la playa donde te alquilan sombrillas y reposeras.

Ubicado en Collins Avenue, en pleno South Beach, el Dorchester está cerca de todo. La famosa Lincoln Road está a apenas unas cuadras. Accesible también caminando están Española Way, una calle peatonal donde se concentran los restaurantes, y la glamorosa Ocean Drive, el centro de diversión nocturno que es el símbolo propio de Miami Beach. La playa, para algunos la principal atracción después de los shoppings, está a apenas una cuadra de distancia, y con la estadía del hotel uno tiene derecho a una sombrilla y una reposera gratis, hasta las 5 de la tarde. La ubicación, claramente, es uno de las mayores ventajas que tiene el hotel.

Ubicacion

El Dorchester tiene una ubicación privilegiada que te permite ir a casi todos lados a pie.

El otro gran plus es el estacionamiento propio. Tan buena ubicación conlleva el problema de que sobre la Collins Ave. no se pueda estacionar, y que haya que caminar varias cuadras desde donde uno termina dejando el auto. Si bien lo de las sombrillas en la playa pareciera ser algo habitual en varios hoteles, casi ninguno en esa zona tiene estacionamiento, así que esto es un gran diferencial para el Dorchester. Claro que semejante servicio se cobra aparte: USD 29 por noche, que igualmente lo valen porque sale lo mismo o menos que los valet parkings cercanos. El problema será conseguir lugar, por lo que te recomiendo que lo reserves apenas hacés el check in.

Habitacion

La habitación es cómoda y bien distribuida.

El hotel en sí no tiene grandes lujos pero está muy bien. Sin ser demasiado amplias, las habitaciones son lo suficientemente cómodas como para albergar una enorme cama matrimonial, un escritorio y algún que otro mueble más. Cuenta también con piscina y gimnasio, instalaciones que no usé en mi breve estadía; y también con un bar donde todas las noches tenes un happy hour del trago que elija el barman para la ocasión, del cual tampoco puedo dar opinión porque no lo probé. De hecho al bar se lo vió siempre muy vacío así que era poco tentador pedir el happy hour.

Cama

La cama matrimonial es enorme.

La atención es muy cordial, aunque en mi caso tuvo una falla importante: tuve una demora de casi una hora para chequearme porque alguien de un hotel asociado estaba revisando mi reserva en el sistema, y aparentemente, el sistema se le colgó. El trato fue muy cálido pero la demora excesiva, más cuando había pasado toda la noche viajando y quería pegarme una ducha y salir a aprovechar el sábado libre en Miami.

Detalle canilla

Un detalle de la grifería que me llamó la atención por su diseño.

Otros puntos flojos fueron los enchufes, donde tuve que hacer malavares para lograr que el adaptador universal se conectara para cargar el celular, y las instalaciones del baño, donde la roseta de la ducha se aflojó el último día y disparaba un chorro de agua que terminaba del otro lado de la cortina. Era gracioso, pero abrías la ducha y te mojabas más afuera que adentro. También fué gracioso cómo solucioné el tema, ya que siendo la última noche quería evitar tener que depender de una solución de parte de la administración.

lo atamo con alambre

Arreglo casero: toalla tapando la fuga de agua.

El saldo para el Dorchester Hotel es positivo. Un lugar tranquilo en medio del movimiento pleno y constante de Miami Beach, bien ubicado y con buena limpieza. Los inconvenientes que tuvimos fueron menores y se solucionaron fácilmente, así que es una opción a tener en cuenta en tus próximas vacaciones en La Florida.

Para llegar hasta acá, y especialmente si pensás recorrer las afueras de la ciudad, será conveniente que alquiles un auto. En el post del jueves que viene te cuento los detalles de cómo fue manejar un auto por las calles norteamericanas. ¡No te lo pierdas!