Archivo de la categoría: Argentina

Hermoso Camino de Cornisa en La Rioja: La Cuesta de Miranda

Es bien sabido que la Coordillera de los Andes presenta paisajes de lo más vistosos e imponentes, y muchas veces podemos acceder a ellos sin realizar costosas travesías (a nivel tanto físico como económico). Pero esto mismo vale para otras formaciones montañosas, como es el caso del tramo de la Ruta Nacional 40 comprendido entre las localidades de Villa Unión y Nonogasta, en la provincia de La Rioja, conocido como Cuesta de Miranda, y que forma parte de las Sierras de Famatina. (Actualización 27/10/20).

Se trata de una ruta que se interna en las montañas siguiendo la traza del río Miranda. Fue finalizada originalmente en el año 1928 y hasta hace muy poco era un camino de ripio sinuoso, angosto, de curvas cerradas y muy peligrosas, aunque las vistas que regala bien valían la pena. Actualmente este tramo de la RN 40 se encuentra reacondicionado y asfaltado, convirtiéndola en una ruta moderna y segura, aunque por ser camino de montaña igualmente habrá que transitarla con cuidado y respeto.

La variedad y tenor de los colores en la piedra y la vegetación son impresionantes e invitan a detener el avance por el camino para poder disfrutarlos con calma, como se merecen. Claro que eso no podrá hacerse en cualquier punto de la ruta, sino que hay miradores dispuestos en puntos estratégicos donde las vistas son un imperdible del paseo.

El camino comienza en la zona de Villa Unión, a unos 1140 m.s.n.m. y va avanzando remontando la pendiente por entre las imponentes montanas hasta llegar al punto de altura máxima de 2040 m.s.n.m. denominado Bordo Atravesado.

Pero quizá el punto más curioso de esta ruta (ya no hablando de los paisajes que abruman por su hermosura hacia donde mires) sea el poblado El Siciliano, bien demarcado en la ruta con su correspondiente cartel verde característico de Vialidad Nacional, pero que en realidad no es más que una única casa en medio de la más absoluta nada. Quién es dueño de aquella morada es más que evidente: un siciliano, a quién por las dudas no quisimos molestar tocándole timbre, y seguimos de largo.

La Cuesta de Miranda es un excelente paseo para hacer cuando uno está por la zona en vehículo, ya sea propio o rentado. Si bien tiene cantidad de curvas y contracurvas, la ruta es fácil de manejar y está en excelente condiciones, así que se la puede transitar con tranquilidad. Es cuestión de tomarse un par de horas solamente, y salir a disfrutar del manejo y los paisajes.

El sótano del Teatro El Círculo: El Museo de Arte Sacro Eduardo Barnes

Seguramente sean pocos los hobbies que adquieren tanta relevancia y perduran tanto en el tiempo como el de Eduardo Barnes. Contador de profesión, la pasión de Barnes estaba en la escultura, actividad de la que era autodidacta. Su habilidad y tenacidad le bastaron para crear una fecunda obra, mayormente de temática religiosa, que lo llevó a ser reconocido en ámbitos tanto nacionales como internacionales.

En un momento dado, y no teniendo más espacio físico para guardar las obras en su propia casa, Barnes decidió acercarse a El Círculo para pedir un lugar donde almacenarlas. Es así como se le ofrecieron las catacumbas, que es el espacio debajo de la sala que funciona como cámara de resonancia, y tuvo que esperar casi un año a que se limpiaran y las dejara en condiciones de albergar estas obras de arte.

Con el tamaño de algunas, uno enseguida se pregunta cómo hacía Barnes para guadarlas en casa…

A mi juicio la más llamativa es el enorme relieve que representa la Última Cena.

El museo tiene más de cien piezas, principalmente de yeso, entre las que se destacan (además de la ya nombrada Última Cena), catorce relieves rectangulares que representan el Vía Crucis, y quince circulares que constituyen los Misterios del Rosario.

Las esculturas de hombres y mujeres en tamaño real son impresionantes.

Tras la muerte del artista su mujer donó todas las obras al Teatro, con la única condición de que si alguna vez el edificio estuviera a punto de ser demolido, las esculturas se trasladaran a manos de la municipalidad de Rosario. Un recaudo atinado si se tiene en cuenta el pasado vertiginoso que tuvo el teatro (y del que te podés enterar en parte en el post haciendo click acá), aunque hoy en día al haberse declarado el edificio como Patrimonio Cultural y estar protegido por ley, esto ya no se hace necesario.

Por razones de seguridad, el Museo de Arte Sacro no está abierto al público en general, y sólo puede conocerse haciendo la visita guiada al teatro.

Una razón más entonces para darse una vuelta por El Círculo cuando uno visita Rosario.