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Estudiando los rayos cósmicos: Visita al Observatorio Pierre Auger.

Los días que duró la estadía en la ciudad de Malargüe fueron físicamente intensos: no sólo había que madrugar mucho todos los días, sino que además varias de las actividades requerían algún tipo de esfuerzo físico ya sea para aguantar varias horas de combi hasta el destino elegido, o para realizar una caminata al centro de un volcán. Era lógico pues, que en algún momento hubiera que bajar un cambio. Con tantas cosas por hacer y conocer y tan pocos días disponibles, el hecho de simplemente descansar mate de por medio era más bien percibido como una pérdida de tiempo injustificable, así que la visita al Observatorio Pierre Auger, ubicado justo frente a la entrada a la ciudad de Malargüe, resultó una opción óptima para descansar un poco el físico y activar las neuronas tratando de entender qué es lo que se hace en este lugar.

Observatorio

Malargüe fue el lugar elegido para la sede del hemisferio sur del Proyecto Pierre Auger.

La visita, que se puede hacer gratuitamente de lunes a viernes a las 17 hs. presentándose directamente en el observatorio, sin necesidad de sacar turnos ni entradas, consta de la proyección de un video explicativo seguido de una charla dada por un científico dispuesto a responder todas las preguntas que se te ocurran, y a traducir lo mejor posible al castellano básico que todos manejamos las cuestiones y mediciones técnicas que hay por doquier en las ilustraciones de la sala como en el video en sí. Tanto el video como la charla son bilingües, y en nuestro caso coincidimos con una pareja de alemanes que se quedaron luego para ver la versión en inglés del video.

Antena

El objeto es el estudio de los rayos cósmicos de gran energía.

La verdad es que para mi, que no entiendo gran cosa de astronomía ni astrofísica ni nada que se le parezca, la visita al observatorio me pareció interesantísima. ¡Cuánto más la podrá aprovechar alguien que sí esté en tema!

Básicamente, y en mis propias (y pobres) palabras, lo que se estudia en el observatorio son los así llamados «rayos cósmicos», que no son más que partículas que llegan del espacio exterior. Los rayos de menor energía son los que provienen de nuestra Vía Láctea, pero hay otros mucho más energéticos que se supone que no pueden haber sido originados por ninguna fuente energética de nuestra galaxia, o sea que provienen de mucho más allá. Es sobre estos últimos que trabaja el Observatorio Pierre Auger. Si se llegara a descubrir el origen de estas partículas se podría ubicar las fuentes de energía más poderosas del universo, aunque aún no está claro para qué podría servir esta información.

Placa de paises

En total son 18 los países que participan en el proyecto.

Este es uno de los factores más destacables ya que incluyendo a la Argentina hay 15 países financiando esta investigación cuyo objetivo y potencial final aún se desconoce, pero que se encargan de proveer y mantener el equipamiento de  última tecnología de la que dispone el observatorio, que con 3000 km2 es el más grande del mundo. Semejante tamaño, por supuesto, tiene una razón de ser: las partículas objeto de estudio caen en la Tierra a razón de 3 o 4 por km2 por siglo, lo que hace que la acumulación de una masa crítica de datos para ser estudiados sea muy lenta. Es por eso que se desarrolló este laboratorio que cuenta con una superficie de observación de 3000 km2 en la cual hay distribuidos unos 1600 detectores de superficie con el objetivo de acelerar la recolección de datos y conseguir estadísticas significativas en un plazo de 20 años.

Tanque

Los tanques contienen agua que detectan los rayos cósmicos cuando caen a la superficie.

La zona de la Pampa Amarilla, entre Malargüe y San Rafael, al sur de la provincia de Mendoza, fue el lugar finalmente elegido de entre los otros puntos finalistas ubicados en Sudáfrica y Austrialia, principalmente por tener esta gran extensión de tierra plana a unos 1400 msnm, por su clima de temperaturas no extremas y por su atmósfera de aire limpio y su latitud ideal para observar el cielo de todo el hemisferio sur, siendo esto último importante también porque el observatorio no sólo consta de los tanques de superficie, sino también de 4 detectores de fluorescencia con 6 telescopios cada uno. El equipamiento se completa con un telescopio lidiar al lado de cada detector de fluorescencia, que dispara un rayo láser al cielo y mide los reflejos producidos por las partículas en suspensión a fin de determinar la opacidad de la atmósfera.

Como ya dije al principio, yo de esto no entiendo nada, así que no tiene mucho sentido que siga escribiendo. Por eso te dejo el link a éste video. ¿Quién mejor que el coordinador de operaciones científicas del observatorio para explicarte en detalle su funcionamiento?

Así pasamos por el Observatorio Pierre Auger y descubrimos qué son los rayos cósmicos. Si sos de los que les interesa la ciencia, o si tan sólo querés saber qué son y para qué sirven esos tanques que se ven de tanto en tanto a la vera de la ruta, no dejes de visitarlo cuando pases por Malargüe.

Camino hacia Payunia.

La excursión a La Payunia que te conté en este otro post es realmente larga: arranca a las 7.30 am y no llega de regreso a Malargüe al menos hasta las 19 hs. Igualmente, y como ya comentamos, bien vale la pena hacerla. Y aunque lo más importante está dentro de la reserva en sí, el largo viaje de 130 km (varios de estos de ripio) se hace ameno ya que ya durante el mismo hay cosas interesantes para ver.

Paisaje

El paisaje ya muestra el contraste de lo que será La Payunia, la zona volcánica del fondo.

A medida que la combi avanza por la mítica Ruta 40 el paisaje coordillerano va cambiando, en su mayor parte gracias a la acción de la propia naturaleza, pero en muchas ocasiones también producto de la mano humana.

La colada

El Río Grande corre encerrado por paredes de lava formadas hace miles de años atrás.

Así por ejemplo uno puede ver de tanto en tanto construcciones levantadas en medio de la montaña al lado de las cuales se ubican corrales vacíos. Son las llamadas casas de campo cuyos moradores, en la época del año en que hicimos la visita, realizan la «veraneada», es decir que aprovechando las cálidas temperaturas veraniegas suben por la montaña con su ganado para quedarse en las zonas altas de la montaña durante los cuatro meses que estas duran. De esta forma logran que las pasturas se recuperen para que cuando vuelvan a bajar durante la «invernada» con los primeros fríos, los animales fuente de su subsistencia tengan alimento suficiente.

La colada es profunda

Las paredes son altísimas y el agua corre en las profundidades de la grieta basáltica.

Sin embargo lo que realmente llama la atención en primera instancia es algo bien natural y se trata del lecho del Río Grande donde la excursión hace su primer parada en la zona conocida como La Pasarela, por el puente que cruza el río. A modo de prólogo de lo que se viene cuando lleguemos a la Reserva, el Río corre hoy angosto y profundo por un corredor formado hace tiempo atrás por una colada de lava, producto de una erupción volcánica. El color gris basáltico de las paredes no dejan lugar a duda al respecto del origen de la grieta.

Rio por la colada

Por momentos el río corre con fuerza .

A medida que la combi avanza hacia la reserva uno empieza a notar el origen de esos caminos. Fueron abiertos hace años atrás por los petroleros que iban de aquí para allá buscando dónde perforar un pozo, y eso queda patente ya que hoy en día la actividad petrolera es una de las bases de la economía malargüense y los pozos petroleros están activos por todos lados.

Pozos petroleros

Una postal que se repetirá constantemente: pozos petroleros diseminados por el campo.

Incluso en el camino cruzamos por la zona de los primeros pozos, abiertos en la década del ’30 y hoy ya cerrados, pero debidamente señalizados con un poste y un cartel con la numeración que les corresponde, a la espera de que en el futuro algún avance tecnológico haga que la extracción en ellos vuelva a ser rentable. Alguno de ellos sea quizá el primer pozo descubierto cuya potencia sorprendió a todo el mundo y provocó una gran inmigración hacia esta ciudad mendocina y el comienzo de la etapa petrolera. Dice la leyenda referida por el guía que, cuando perforaron, el petróleo salió sorpresivamente con una potencia jamás vista hasta ese momento en ningún otro lugar del planeta, por lo que esta se convirtió en una zona promisoria para el negocio, y el pozo en sí fue bautizado Pozo López Rega: el chorro más grande del mundo.

Pozo

Cuanto más rápido sube y baja el brazo, más vacío está el pozo.

Además de los pozos diseminados por todos lados uno nota enseguida los tubos que por kilómetros nos acompañan al costado de la ruta. Pintados de color amarillo para los gasoductos, y de color blanco para los oleoductos, son el medio de transporte de lo producido desde el pozo hasta los lugares de almacenaje.

Oleoducto

El petróleo extraído en los pozos es trasladado por medio de oleoductos.

Incluso en este viaje hay lugar para la investigación científico-espacial. Si bien está lejos de la ruta, a la distancia se divisa algo inusual en el paisaje malargüense: es la imponente Deep Space Antenna 3, de la Agencia Espacial Europea. La DSA-3 tiene 35 metros de diámetro y 40 de alto, y es una de las tres antenas terrestres con las que la ESA monitorea las misiones interplanetarias. Sin ir más lejos, a fines del 2014 esta estación fue noticia mundial ya que fue el medio de comunicación entre la Tierra y la sonda Rosetta, que se posó en órbita alrededor de un cometa y logró hacer descender hasta su núcleo al robot Philae.

Antena

La DSA-3 de la European Space Agency fue fundamental en la misión de la Sonda Rosetta.

El complejo científico es impresionante desde lejos, y aún más destacadas son las actividades que allí se realizan, por lo que no puede darse el lujo de sufrir cortes de luz ni problemas técnicos, con lo cual las medidas de seguridad son muy estrictas e incluyen una estación generadora propia. El video oficial de la ESA sirve para darnos una idea de la envergadura de este proyecto concretado en suelo argentino.

Así, este es un camino rico en anécdotas, datos interesantes y paisajes maravillosos. Definitivamente cuando estés por Malargüe no podés perdertelo, como así también cuando te conectes a internet no podés dejar de pasar por el próximos post de Ahicito Nomás!