Archivo de la etiqueta: Mendoza

Valle Hermoso, un hermoso lugar aislado del resto del mundo.

Durante mis últimas vacaciones en la provincia de Mendoza pasé varios días en Malargüe recorriendo sus alrededores. Sin embargo es tanto lo que hay por conocer allí que algunos pendientes obviamente quedaron, aunque ese no fue el caso de Valle Hermoso. Llegar hasta este lugar se complicaba porque queda alejado y eran unas buenas horas de manejo, pero tantos comentarios hubo al respecto que no se podía dejar de ir. Así que el último día, ya habiendo hecho el check out en la hostería, en lugar de enfilar hacia San Rafael (próxima ciudad del recorrido), pusimos proa hacia Valle Hermoso para pasar el día allí.

Vacas en el camino

La Ruta Provincial 222 camino a Las Leñas no sólo tiene tránsito vehicular…

El viaje es relativamente simple, aunque hay que manejar con mucho cuidado. Hay que tomar la mítica RN40 para salir de la ciudad de Malargüe con dirección norte y a los pocos kilómetros empalmar hacia la izquierda por la RP222.

Camino a Valle Hermoso

El ripio te va internando cada vez más en la coordillera. Por momentos se pone difícil.

Pasando Las Leñas el camino se vuelve de ripio y cornisa, y es cuando comienza la aventura. A medida que uno se va internando en la coordillera hay que manejar con más cuidado, en subidas zigzagueantes que además son bastantes pedregosas. No hace falta ir en 4×4 pero sí andar con mucha precaución, y por supuesto, no tener el auto bajo y preparado para pistear: mientras más despeje, mejor.

Bienvenidos

Cartel de bienvenida al complejo Valle Hermoso.

El ascenso termina finalmente cuando se llega al «Centinela»: una enorme roca en forma de montaña que en parte tapa la vista del valle que uno tiene delante, y en particular de la laguna. Ese lugar es una especie de mirador natural que obliga a frenar y bajarse del auto para sacar una foto. Ese es también el lugar en el cual varios autos pegan media vuelta, asustados por lo complicado del camino, y por lo que se ve que falta. Los valientes seguimos adelante y descubrimos que en bajada, lo que resta no es tan pedregoso. Eso sí: mejor que tengas los frenos en condiciones y buena mano para frenar con el embrague…

Roca tapa laguna II

El Centinela custodia la laguna desde 3000 msnm. Más allá de este punto comienza a bajarse.

Finalmente uno llega al borde de la laguna Valle Hermoso donde se montó un complejo privado en el que se puede pasar el día, o incluso acampar. Allí será un placer estacionar el auto y caminar un poco para estirar las piernas.

Estacionamiento

Uno de los más lindos estacionamientos que puedas ver en tu vida.

Para el ingreso al complejo se abona un ticket por persona que en marzo 2015 estaba en $40, lo que te da acceso a las mesas de picnic y los baños básicamente. Además uno puede ir a acampar llevando su propio equipamiento o alquilando carpa, bolsas de dormir y aislantes ahí mismo. Otra opción para pasar la noche en medio de este espectacular paisaje será rentar el domo de montaña.

Refugio

El domo de montaña se alquila para pasar la noche. Los picos de atrás ya pertenecen a Chile.

Cualquiera sea la alternativa que elijas asegurate de ir bien abrigado porque la amplitud térmica en verano es enorme y en la noche de un día de calor podés llegar a tener un áspero -2°C. En invierno, por su lado, no hay opción que valga ya que el acceso a este paraje queda cerrado por la nieve (y parte del paraje también).

Acampando

Otra opción para pasar la noche: el área de camping de Valle Hermoso.

Yo por mi lado había llegado sobre mediodía después de manejar un largo tramo desde Malargüe, así que necesitaba algo contundente para calmar mi estómago. En lugar tiene un restaurant donde se me hizo agua la boca al ver el menú del día que incluía chivito con ensalada, o mi elegido, el cordero al disco.

Almuerzo

El cordero al disco estaba delicioso.

A apenas 15 kilómetros de la frontera con Chile se encuentra este lugar que transmite pura paz. Prácticamente aislado del resto del mundo es ideal para bajar 4 cambios juntos y disfrutar de un día de sol rodeado de un paisaje impresionante.

Reflejos

Las montañas de alrededor que se reflejan en el agua azul de la laguna.

Claro que según me comentaron los chicos que atienden el lugar, y que viven allí desde diciembre hasta marzo, lo más impresionante es levantar la vista y mirar el cielo estrellado en una fría noche despejada.

Los picos

Frente a la laguna, los picos más altos están cubiernos por nieve incluso en verano.

Para disfrutar del día, además, la laguna tiene una pequeña playita donde se puede acceder fácilmente al agua, aunque de seguro no está nada tibia. Los más valientes podrán intentar un chapuzón, o al menos refrescarse un poco los pies.

Playita

La playa te da acceso al agua. No apto para friolentos.

Así pasó el día en Valle Hermoso, un lugar que cuando estés por Malargüe, no podés dejar de visitar. Está alejado y cuesta un poco llegar con el auto, pero realmente vale la pena. Es uno de los imperdibles de esta zona de nuestro país.

Rocas primer plano

Me despido hasta la próxima semana, con un nuevo post. ¡No dejes de pasar!

Visita a la bodega boutique Vistandes.

La última parada de nuestra recorrida de establecimientos boutique del tour 2015 por Mendoza fue en la bodega Vistandes. No sabría decirles si fue en chiste o no, pero según el guía del tour la bodega debe su nombre a estar ubicada en un lugar con vistas a la Coordillera de los Andes. Más allá de eso, y de lo majestuoso de las montañas, no habíamos llegado hasta la zona de Maipú para contemplar la coordillera, sino para ver cómo se hacen y degustar estos exquisitos vinos.

Los vinos

Inaugurada en el año 2006 Vistandes resulta ser una bodega muy nueva dedicada a producir vinos premium obtenidos a través de la combinación de uvas de diferentes regiones. La arquitectura de la bodega la muestra como muy moderna, tanto por fuera como por dentro, y así mismo se definen ellos.

Tanques

Para lograr estas combinaciones Vistandes cuenta con dos fincas donde produce su propia uva, una en el valle de Famatina en la provincia de La Rioja y la otra en Maipú, Mendoza, que es la que visitamos. Cada finca tiene sus características particulares que servirán para crear los vinos de la marca.

Viñedos

Sus vinos de alta calidad, muchos de los cuales han ganado premios internacionales tanto en Miami como en el país, se basan en un proceso donde se balancean las últimas tecnologías con los métodos artesanales que implican, por ejemplo, la selección manual de las uvas para asegurar que se utilizan las de excelente calidad, desachando el resto que son vendidas a otras bodegas o industrias. Según la propia guía que ofició de anfitriona (y que más de uno se quizo llevar para su hostel, pero eso es otra historia) «la excelencia del vino la marca la excelencia de la fruta».

Piletones

No sólo la selección de frutas es manual aquí, sino que hasta el embotellado se hace de forma artesanal. Para ello se utilizan corchos de alcornoque que son introducidos en la botella con una máquina que acciona manualmente un operador, quién mide en detalle hasta qué altura mete el corcho en el envase. Finalmente, el etiquetado de las botellas también se hace a mano.

Botellas

Por supuesto que esto limita un poco la producción, pero Vistandes no busca cantidad, sino calidad en sus vinos, de los cuales produce unos 200.000 litros al año que se venden únicamente en la bodega, así que si querés probarlos, no te queda otra que hacerte una escapadita hasta Mendoza.

Pasillos oscuros

Como siempre, ver las instalaciones, el proceso, y entenderlo un poco más es muy interesante, pero no tanto como la degustación de los productos con la que concluye la visita. En ese momento, una de las vedettes será la botella de torrontés, que si bien es originario de Salta y La Rioja, en Vistandes es muy bueno.

Una copa

Mientras ibamos probando cada uno de los diferentes vinos, nuestra anfitriona aprovechaba para recordarnos algunas cuestiones importantísimas a tener en cuenta, como por ejemplo:

  • Los vinos blancos deben ser amarillos, pero nunca dorados.
  • Los vinos tintos son rojizos, pero nunca pueden ser marrones.

Toneles

Ya con sólo verle el color al vino a través del cristal de la copa uno puede saber si está en condiciones de ser tomado o no.

Vistandes

Otra cosa que se aprende en ese momento es que los vinos más jóvenes no se añejan, y por lo tanto pueden permanecer menos tiempo embotellados, a diferencia de aquellos que pasan algunos meses en barricas de roble.

Toneles detras del vidrio

Mientras la guía explicaba, nosotros aprovechábamos para beber, y por supuesto, para jugar con la cámara de fotos y los cristales.

Copas Degustación

Así pasó por Ahicito la visita a una nueva bodega boutique. Fue la última de este viaje a Mendoza, pero ya vendrán otros viajes donde podamos degustar otros vinos y mostrártelo por acá. Mientras tanto, el martes que viene abrite un buen tinto, y degustalo mientras leés el próximo post. ¡Hasta entonces!