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El Parque General San Martín y el Cerro de la Gloria.

Uno de los paseos obligados de la ciudad de Mendoza es el del Parque General San Martín, un enorme espacio verde ubicado en el lado oeste de la ciudad cordillerana. En mi caso hice la visita aprovechando el ticket del Citi Tour hop on – hop off, aunque por supuesto también podés llegarte caminando o en colectivo y disfrutar del parque a pie, aunque según los consejos de algunos locales siempre hay que ir de día y mantenerse en las calles importantes. El parque está lleno también de callejuelas que en otras épocas eran aprovechadas por los jóvenes para intimar con sus chicas en el auto, pero ahora son una mera fuente de delitos y malos momentos, así que es mejor evitarlas.

Portones parque

Los magníficos portones hoy tienen el color original, pero por muchos años fueron verdes.

El ingreso al parque está delimitado por unos gigantescos portones de hierro emplazados en ese lugar en 1907, luego de ser traídos desde Glasgow, Escocia. A esa obra de arte importada se le agregaron localmente los escudos de la provincia de Mendoza y un cóndor con sus alas desplegadas colocado sobre la puerta principal, como un símbolo típico de la provincia.

Caballo parque

Los caballos son dos, uno de cada lado de la avenida, y cada uno tiene su domador.

Ya dentro del parque uno se encuentra en primera instancia con los Caballitos de Marly, una réplica de la obra de arte que adornó en su tiempo los jardines del palacio de Marly y que ahora se encuentran en el Museo del Louvre, en París.

Fuente

Cuatro atlantes sostienen la 2da pileta, sobre la que cuatro niños sostienen la 3ra.

Un poco más allá está la Fuente de los Continentes, traida de Francia, donde 4 niños (2 mujeres y 2 varones) sostienen la tercer pileta parados sobre una base cuadrada que lleva inscripta en cada uno de sus lados el nombre de uno de los 4 continentes: América, Asia, Europa y África. Es que en el 1910, cuando la fuente fue adquirida, Oceanía no constituía un continente en sí mismo, sino que era considerada parte de Asia.

Fuente primer plano

Todo se basa sobre cuatro figuras, porque en esa época los continentes eran cuatro.

El parque no solo tiene arte para ver, sino que además cuenta con atracciones como ser el zoológico de la ciudad, un club hípico, un lago ubicado por detrás de la Fuente de los Continentes, el estadio provincial Malvinas Argentinas (sede de algunos partidos en el Mundial Argentina 78) y por supuesto, el Teatro Griego Frank Romero Day, célebre por ser el lugar central donde se desarrolla la Fiesta de la Vendimia, la más importante de la provincia.

Anfiteatro

Para el cierre de la Vendimia y sus repeticiones, en el Frank Romero Day no cabe un alfiler.

Sin embargo, el símbolo máximo del parque vuelve a ser una obra de arte. Se trata nada más y nada menos que del Cerro de la Gloria, lugar donde en 1912 se emplazó el Monumento al Ejército de los Andes, aunque en ese momento se llamaba Cerro del Pilar. El monumento es realmente una obra colosal, a la que se accede subiendo una primer escalinata que lleva hasta lo que vendría a ser la cima del cerro.

Ingreso al Monumento II

La escalinata de acceso al Cerro de la Gloria está flanqueada por placas conmemorativas.

Para llegar hasta la base del monumento habrá que subir por allí entonces, donde uno puede apreciar una incontable cantidad de placas de todos los tamaños en homenaje a la gesta del Ejército de los Andes. Algunas placas son verdaderas obras de arte en sí mismas y destacan por sobre el resto.

Placas Cerro de la Gloria

Hay relieves que son impresionantes y constituyen una obra de arte en sí mismos.

Y finalmente, cuando uno termina de subir las escaleras, se divisa allá a la distancia la explanada y  el imponente monumento, obra del escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari.

Monumento

El monumento es una conjunción de las 2 maquetas preliminares, bajo consejo de Moreno.

Al frente del monumento se ve la estatua de San Martín montado en su caballo y flanqueado por sus Granaderos, mientras que sobre ellos y de un grupo de soldados sobresale la Libertad alada con las cadenas rotas en sus manos. También al frente y sobre la base del monumento se ve el escudo de la República Argentina.

Monumento desde abajo

El libertador de América, General don José de San Martín, es un símbolo en Mendoza.

Los costados y la parte trasera del monumento no se quedan atrás tampoco. Del lado este, escudo de Perú de por medio, se representan los trabajos preparativos del Ejército de los Andes, mientras que del lado oeste, donde se divisa el escudo de Chile, se observa la partida de las tropas en enero de 1816.  En la cara sur quedó inmortalizado el sacrificio de las damas mendocinas de la época que entregaron sus joyas en colaboración con el financiamiento del ejército libertador.

Monumento de costado

La partida del Ejército de los Andes ayudados por bueyes y caballos está representada.

Ahora sí, habiendo dado la vuelta entera al monumento y siendo ya horas del mediodía era momento de sacar los sandwiches de la mochila y sentarse a comer. El Parque General San Martín había agotado todo lo que tenía para darme, así que por la tarde tomaría otro rumbo del que ya te vas a enterar por este mismo canal.

De Mendoza a Malargüe por RP101, pasando por el embalse Agua del Toro.

Como ya te comenté en un post anterior, en estas vacaciones por la provincia de Mendoza alquilé un auto y esto me permitió una movilidad más que interesante, evitando así depender de los itinerarios de micros y agencias de turismo. No sólo significó libertad de poder elegir los horarios para una travesía dada, sino que también representó elegir lo que quería visitar, y por dónde ir.

Dique a lo lejos

Así se divisa el dique a lo lejos desde la ruta cuando uno se va acercando.

Para viajar desde la ciudad de Mendoza hasta Malargüe lo habitual es tomar la ruta 143 hasta San Rafael para luego empalmar con la 144. Ambas son asfaltadas y están en muy buen estado, por lo que el tránsito suele ser ágil, pero tienen dos contras. La primera es la distancia, ya que eso representa abrirse como si hiciéramos una elipse entre ambos puntos. La segunda desventaja es que yendo por ahí uno se pierde de unos hermosos paisajes en medio de la nada, y de conocer el dique Agua del Toro.

Panoramica

Los colores que regala el paisaje son imponentes y bien valen la travesía.

La otra alternativa es el ripio de la ruta 101, que inicia en la localidad de Pareditas (a la que habrá que llegar por la 143) y la une con El Sosneado, desembocando justo en las Salinas del Diamante, de las cuales ya hablaremos más adelante. En general, el comentario es que este camino está en muy mal estado pero yo tenía la ventaja de contar con asesoramiento de amigos mendocinos que ya me habían indicado que la ruta era transitable, siempre y cuando se la recorra con luz de día. Igualmente, siempre es conveniente chequear el estado del camino antes de arrancar la travesía, y para eso en la Dirección de Turismo me facilitaron el teléfono del puesto de Gendarmería en Malargüe, quienes me confirmaron que podía ir tranquilo. Si te interesa hacer este recorrido anotá el teléfono 0260-447063 porque te va a ser muy útil.

El Dique

El dique es el más alto de la Argentina, y el embalse es el segundo de Mendoza por tamaño.

Eso sí, a no confundirse. En Pareditas hay que desviarse del asfalto y tomar la ruta 101, que incluso tiene un tramo de varios kilómetros de asfalto. En ella están trabajando, no se si con el tiempo el asfalto la cubrirá de punta a punta, pero de seguro será un trayecto mayor al que yo hice en marzo. La confusión viene porque la actual 101 es la ex ruta nacional 40, que ahora con su nueva traza va en paralelo algunos kilómetros hacia la derecha. La actual 40, según me dijeron, sí está destruida, así que atentos y a evitarla.

60 km

La velocidad legal en la ruta 101 es de 60 km/h. ¡Mucho ojo con las cámaras!

Si bien el ripio de la 101 está en buen estado habrá que manejar con cuidado. Al tener muy poco tránsito en algunos tramos el viento forma serruchos algo molestos que obligarán a bajar la velocidad. Además hay que considerar que por ahí pasa muy poca gente y que la señal del celular es nula, así que si llegáramos a romper algo del auto estaríamos frente a un problema. Luego de recorrer unos 70 kilómetros aproximadamente se llega al dique Agua del Toro, que pareciera ser un paraje casi desolado si no fuera por las casas flotantes que pueden verse en las aguas del embalse.

Vista Embalse

Vista del embalse desde lo alto del dique, con algunas casillas flotantes distribuidas.

Las obras de construcción del dique se iniciaron en 1966 y finalizaron ocho años después, en 1974, aunque recién fue inaugurado en 1984. Con 118,5 metros se trata del dique más alto del país y cuando uno mira hacia abajo se lo nota realmente empinado. Además de contener las aguas para el riego se lo utiliza para la generación de energía y funciona como sede para la práctica de deportes acuáticos y de la pesca.

Agua del Toro

Instalaciones del embalse e ingreso al puente sobre el dique para cruzar al otro lado.

Al pasar por el dique se atraviesa la montaña por un túnel y luego quedarán unos 40 kilómetros más de ripio, hasta llegar al empalme con la ruta 144 a una altura cercana a El Sosneado. A partir de allí ya te podés relajar y andar lo que te resta hasta Malargüe sabiendo que convertiste un aburrido traslado entre lugares vacacionales en una travesía de turismo aventura.

Ingreso al tunes

El cruce no estará completo hasta atravesar el túnel. Más allá, sigue la ruta 101.

En los próximos posts seguiremos recorriendo la provincia de Mendoza, que realmente tiene lugares maravillosos para ofrecer. ¡No te los pierdas!