Archivo de la categoría: Viajes y Lugares

Cerro de la Gloria, in San Martin Park of Mendoza City.

San Martin Park is a huge green space in the west of Mendoza, and it’s one of the must-see when you visit the city. You can go with an excursion, by public transport or even walking.

Portones parque
The iron gates at the entrance.

You will easily notice the entrance of the park due to the gigantic iron gates. They are there since year 1907, when they were transported from Glasgow, Scotland. Once in Mendoza, the shields of the province and the condor were added to this work of art.

Caballo parque
The Marly’s Horses.

Inside the park you will see Marly’s Horses, a replica of the work of art that was requested by Louis XV to decorate the gardens of the Palais of Marly and now is on display at the Louvre in Paris. The replica was made in Carrara marble commissioned by the provincial government in 1911.

Fuente
The Fountain of the Continents

Another iconic monument in the park is the Fountain of the Continents, which was brought from France and in which 4 children (2 boys and 2 girls) hold the third pool standing on a square base. Each side of the base is inscribed with the name of a continent: America, Asia, Europe and Africa. This is something that draws our attention today because we all know that the continents are 5, not 4. But in 1910 when the fountain was built, Oceania was not considered a continent.

Fuente primer plano
In the Fountain the contintents are only four.

In addition to the monuments, in the park there are other things to see, such as the city’s zoo, an equestrian club, the lake located behind the Fountain of the Continents, the Malvinas Argentinas football stadium where World Cup matches were played in 1978, and of course the Frank Romero Day Greek Theater, scene of the Fiesta de la Vendimia, the most important celebration in Mendoza.

Anfiteatro
The Fiesta de la Vendimia takes place each year in the Greek Theater.

But the most important symbol of the park is once again an art of work. Located since 1912 on the Cerro de la Gloria (formerly, Cerro del Pilar), the Monument to the Andes Army is a truly colossal art of work. It is accessed by climbing a staircase that leads to the top of the hill.

Ingreso al Monumento II
The staircase to access to the Cerro de la Gloria.

Commemorative plaques decorate the route while one ascends. Some are awesome.

Placas Cerro de la Gloria
There are plaques on the walls that are truly works of art.

Finally, when you finish climbing the stairs, you can see the esplanade and the imposing monument in the distance, the work of the Uruguayan sculptor Juan Manuel Ferrari.

Monumento
The Monument to the Andes Army.

On the front of the monument you can see the statue of General San Martin, known in Argentina as «The father of the country» for having led the war of independence in Argentina, Chile and Peru. You can alse see there the coat of arms of the Argentina Republic. San Martin is flanked by his Granaderos (name with which he baptized his army), and above all of them the Winged Liberty stands out with the broken chains in his hand.

Monumento desde abajo
San Martin and his army crossed the Andes to liberate Chile, and then Peru.

On the east side of the monument you can see the shield of Peru. The preparation of the Andes Army for the battle is represented there. The shield of Chile is on the west side, and you can see the departure of the troops there, in January 1816. On the south side the sacrifice of the ladies of Mendoza is immortalized. They gave their jewels in collaboration with the financing of the military campaing.

Monumento de costado
The Andes Army leaves Mendoza to cross the mountains and fight in Chile.

The Cerro de la Gloria and it’s monument remembering the greatest historical deed of the country are a symbol of the Mendoza City that you should visit. No doubt about that!

Alojamiento en Pampas del Sur, Hotel de Campo.

A principios de septiembre nos escapamos unos días de la ciudad para respirar un poco de aire de campo. El objetivo estaba claro: quería pasar unas mini vacaciones fuera del centro urbano y que el bebé tuviera un primer contacto con la naturaleza y, en particular, con los animales de granja que hasta ahora sólo conocía por dibujos en los libros.

Después de buscar opciones de alojamiento que aceptaran niños y que no estuvieran a más de una hora de viaje, elegimos Pampas del Sur, en Cañuelas.

Pampas del Sur ofrece alojamiento de miércoles a domingo en unas cabañas construidas en bloques de a cuatro. Son rústicas, con poco mobiliario y en el interior predomina la madera, especialmente en la gran barra que hace las veces de respaldo de la cama y que nos fue de gran utilidad.

Detrás de la cama (que hay que decirlo, era super cómoda y amplia), y en un pequeño desnivel de 2 escalones, está el placard empotrado y, en el extremo, una tabla de madera que funciona como escritorio. Hacia el otro lado, el baño, cómodo también y equipado con bañera (fundamental para bañar al bebé) y, detalle no menor para el invierno, con calefacción.

Al nivel de la cama la habitación está equipada con una amplia mesa baja, algunos puffs, una pequeña heladera, TV, y, por supuesto, la practicuna que habíamos pedido especialmente al momento de hacer la reserva. La calefacción es con al aire acondicionado frío / calor y un caloventor eléctrico empotrado, que sinceramente a mi me generaba algunas dudas al reservar, pero que la verdad funcionó muy bien. Más considerando que el fin de semana que fuimos fue de lluvia y frío.

Cuando entrás la habitación está en perfectas condiciones de limpieza. Luego, el protocolo Covid marca que no hay servicio de mucama, salvo que vos lo pidas específicamente. También podés pedir simplemente el recambio de toallas diario.

El predio de Pampas del Sur es enorme, y tiene de todo para aprovechar el campo al máximo. De hecho, no hace falta que vayas a alojarte, también tienen la opción de ir a pasar el día y realizar diferentes actividades. Pero si te alojás tendrás más tiempo para recorrer los espacios verdes, visitar la granja o aprovechar la pileta (en verano).

La climatizada, de hecho, es para uso exclusivo de los huéspedes alojados. El protocolo Covid marca turnos de 40 minutos por burbuja familiar, pero nosotros llegamos un jueves y no había nadie alojado, así que pudimos aprovechar del agua todo el tiempo que quisimos.

Los días de semana te podés alojar con media pensión, que solo incluye el desayuno. Durante los fines de semana, en cambio, la única modalidad que ofrecen es pensión completa, y durante el almuerzo podés degustar un muy buen asado estilo parrilla libre, que el día que fuimos nosotros era super tierno. Las mozas van bandejeando los diferentes cortes a medida que salen y vos elegís con qué querés seguir. Postre, una bebida, e infusiones están incluidos también. Para la cena, el menú varía según el día.

Pero algo realmente destacable (porque no pasa en todos lados, por muy buenos y de categoría que sean) fue la amabilidad del personal y el sentido de servicio al cliente que tienen. Todos están siempre listos para ayudarte con lo que necesites, y siempre con la mejor onda. Cuando hacés el check in te agendás el Whatsapp de la recepción, y por ese medio estás constantemente comunicado. Por la noche, cuando el personal del hotel ya no está, también te queda el Whastapp del casero por cualquier emergencia que surja.

Cuando contratás pension completa, por Whatsapp te avisan de las opciones del menú para que elijas cada día. En nuestro caso, hasta nos ofrecieron prepararle algo al bebé. Y como por la noche se duerme temprano y el horario de la cena es a las 21, los chicos de Pampas del Sur nos hicieron una excepción y nos acercaban la comida a la habitación. Como les decía, siempre están atentos a resolverte los problemas, y a que pases una excelente estadía.

Para aquellos que vayan a pasar un día de campo, las actividades incluyen caminata por el campo, paseo en tractor y visita a la granja. Todo depende, por supuesto, del clima.

Pampas del Sur resultó una excelente opción para pasar unos días de tranquilidad, y a apenas una hora de capital federal. Está muy cerca también de Uribelarrea, un pueblito de tinte culinario que vale la pena visitar (del que ya hablamos algunas veces en el blog), y sobre el que también nos explayaremos en otros posts.