Archivo por meses: junio 2020

En Abril el mercado de pasajeros sufrió la peor caída de la historia.

Como no era de extrañar, los números recientemente publicados por IATA para el mercado de pasajeros muestran en abril una disminución del 94% interanual en la demanda de viajes por avión, registrando la más severa caída de la historia, con el volumen de pasajeros más bajo de los últimos 30 años.

© International Air Transport Association, 2020 . [Air Passenger Monthy Analysis – Apr 2020]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

Si bien la crisis del COVID-19 ha impactado en todos los rincones de la industria, el cierre de fronteras provocó que en el pasado mes de abril la performance de los vuelos internacionales fuera bastante peor que la de los viajes domésticos, con caídas en sus demandas del 98.4% y del 86.9% respectivamente. Si revisamos la demanda de viajes internacionales se nota que la crisis ha sido pareja en todos los lugares del mundo: Medio Oriente, la región con menor impacto negativo sufrió una espectacular caída del 97.3%.

© International Air Transport Association, 2020 . [Air Passenger Monthy Analysis – Apr 2020]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

En respuesta al desplome de la demanda, las líneas aéreas han recortado también la oferta de vuelos de forma drástica, pero aún así no lograron equiparar la balanza. A nivel global la caída de la capacidad en la industria ha sido del 87%, lo que es más del doble que la caída registrada en marzo, y aún así, el factor de ocupación no logró mantenerse. También registró una caída de 46 puntos evidenciando que los pocos aviones que despegaron lo hicieron con menos pasajeros a bordo, llegando también a su valor más bajo en la historia a nivel mundial: 36.6%.

© International Air Transport Association, 2020 . [Air Passenger Monthy Analysis – Apr 2020]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

Si bien esta tendencia fue común a todo el planeta, si revisamos los registros de cada región se ve que la caída más agresiva del factor de ocupación se dio en Norteamérica, con un declive de 70 puntos. Parte de esto puede ser explicado por el mercado doméstico estadounidense, donde las líneas aéreas no fueron tan drásticas en los ajustes de capacidad. Todos esos aviones que se pudieron ver volando por Estados Unidos en Flightradar durante abril, apenas si llegaban a estar ocupados en un increíblemente bajo 13.5%. Por el contrario, si analizamos los registros de vuelos domésticos en China, el primer país en caer ante el virus pero también el primero en volver a ponerse de pie, con un 57.2% menos de capacidad con respecto al año pasado han alcanzado el mejor factor de ocupación del mundo en estos días: 66.4%. Cifra seguida muy de cerca por Brasil, que registró una ocupación de 65.9% a pesar de no haber atravesado aún lo peor de la pandemia, con lo cual difícilmente sea un valor sostenible.

Estos registros medianamente positivos en algunos mercados domésticos están igualmente lejos de reflejarse en los viajes internacionales, cuyo factor de ocupación global fue de un magro 27.5%, en un contexto donde el 75% de los países habían impuesto restricciones a los viajes.

© International Air Transport Association, 2020 . [Air Passenger Monthy Analysis – Apr 2020]. All Rights Reserved. Available on IATA Economics page.

Entre tanto número negativo IATA destaca al menos un punto positivo: en teoría abril tiene que haber sido el punto más bajo de la crisis de demanda de pasajeros. Si bien la pandemia no está resuelta ni mucho menos, durante mayo muchos países han comenzado tenues aperturas en sus economías, incluyendo la flexibilización de viajes, lo que ha llevado a distintas líneas aéreas a planificar y anunciar el retorno a la actividad gradualmente.

 

Operación Antropoide: En Praga ingresamos a la cripta de la resistencia.

Era media mañana del 27 de mayo de 1942 cuando el auto de Reinhard Heydrich, el Reichsprotektor de Bohemia y Moravia y uno de los más poderosos líderes de las temibles SS, considerado incluso como un posible sucesor de Hitler, se acercaba en su auto oficial a la curva Holeschowitz en Praga, en la que tuvo que aminorar la velocidad para tomarla. Allí fue donde los comandos checos lanzaron su ataque, con una ametralladora primero, y una granada después. Fueron las esquirlas de ésta última las que hirieron al jerarca nazi y lo dejaron tendido en el suelo desangrándose. La Operación Antropoide había finalmente tenido lugar.

Se trató sin lugar a dudas de la más relevante de las acciones emprendidas por la resistencia checa frente al régimen nazi, y determinó la muerte del sanguinario Heydrich unos días después, el 4 de junio, luego de que se tardara en tratarlo a causa de su negativa a que lo atendieran médicos checos: solo podían examinarlo profesionales alemanes que tuvieron que viajar desde el Reich.

Pero la historia no termina allí. Habiendo logrado escapar los comandos checos del lugar del atentado, las SS se abocaron a una intensa búsqueda de los responsables. Sin embargo no lograron dar con su paradero, hasta que el Führer decidiera que en represalia por el asesinato de uno de sus preferidos, un pueblo entero checo debía desaparecer. Así todos los hombres de Lídice fueron fusilados, y las mujeres y niños trasladados a campos de concentración. Los asesinatos en masa que los nazis estaban llevando a cabo contra la población checa decidieron a Karel Curda, uno de los rebeldes que habían colaborado en el atentado, a delatar el escondite de los perpetradores.

Asi aparece en la historia del siglo XX la Iglesia de San Cirilo y Metodio, en la esquina de Resslova y Na Zderaze, en la que los prófugos estaban escondidos a la espera de que todo se calmara para poder volver a Londres. Y dentro de la iglesia, la cripta de la misma, donde se refugiaron una vez que estuvieron rodeados, y donde tuvieron lugar los hechos más dramáticos.

Desde el museo que hay en el lugar (donde puede conocerse el paso a paso y todos los detalles de la operación que culminó en la iglesia) se tiene acceso a la cripta en sí, el punto exacto donde se dieron los hechos y cuyo único contacto con el exterior era una claraboya desde la que los rebeldes contestaron durante horas los disparos de los nazis que, aún hoy, pueden verse claramente en la pared.

Ingresar allí es una sensación extraña. Más allá del encierro y la poca iluminación, saber que ahí resistieron y murieron los patriotas checos (algunos utilizando la última bala que les quedaba para suicidarse), y ver los bustos que los recuerdan a lo largo del túnel, es algo estremecedor. Cuando uno se sobrepone al primer impacto busca imaginarse las escenas de lucha, a los comandos trepados a la escalera por la cual alcanzaban la ventana para disparar y rechazar las mangueras de los bomberos que las SS estaban utilizando para inundar la cripta con agua y gases, con intención de ahogarlos.

En un extremo, si se mira hacia el techo se divisa con claridad la entrada por la que ingresaron los checos. Es apenas un hueco en el techo por donde, en un punto de la lucha, se asomó el traidor Curda para pedirles que se rindieran. La única respuesta que obtuvo fue una furiosa ráfaga de ametralladora.

Otro impacto fuerte es encontrar al final de la galería la escalera de acceso principal, flanqueada por la lápida con la que habían ocultado la entrada desde la iglesia. Por largas horas los nazis la confundieron con una tumba real y no pudieron ingresar al escondite, hasta que finalmente descubrieron el error y entraron en la cripta donde tuvo lugar el último tiroteo. Fueron 7 horas de lucha entre unos 800 soldados nazis y los 7 comandos checos que culminó con 6 ellos suicidándose en el último instante, mientras que el séptimo murió por las heridas de bala recibidas durante el intenso tiroteo.

Cuando uno recorre Europa suele encontrarse con vestigios de la Segunda Guerra Mundial todo el tiempo, pero hay ciertos lugares clave que es imprescindible conocer en detalle. La cripta de la Iglesia de San Cirilo y Metodio es sin lugar a dudas uno de ellos, así que a los que visiten Praga se la recomiendo. La entrada es libre y gratuita, así que no hay excusas.