Archivo por meses: octubre 2019

Visitamos al habitante más antiguo de Merlo: El Algarrobo Abuelo

Firme en las afueras del pueblo, sobre el extremo noroeste en la zona de Piedra Blanca Abajo, el más viejo de los moradores de la Villa de Merlo reposa plácidamente desde hace unos 1200 años. No se trata por supuesto de un ser humano, pero sí es un ejemplar que ha sabido sobrevivir todos estos siglos sorteando inconvenientes como los argentinos mismos.

Hablo del Algarrobo Abuelo, un majestuoso árbol que ha sido testigo de todas las épocas habidas y por haber y que ha resistido al paso del ferrocarril por ejemplo, que cuando se instaló en esta zona de San Luis provocó la tala de numerosos especímenes como él mismo que supieron conformar un frondoso bosque que se extendía por el Valle de Conlara.

Hoy en día el Algarrobo Abuelo es un Monumento Histórico Provincial ubicado en el predio que pertenecía a la familia del poeta Agüero, en cuyo museo estuvimos y donde nos empapamos sobre su obra, incluyendo la famosa Cantata al Albarrobo Abuelo que lo hizo famoso e inmortalizó.

El Abuelo estuvo presente durante la Guerra de la Independencia y una placa recuerda que desde este predio, antiguamente la estancia de don Pio Agüero, partió el primer contingente de Piedra Blanca con mulas y pertrechos destinados al Ejército Libertador liderado por el General San Martín, que cruzara la Cordillera de los Andes para liberar Chile y Perú.

El predio en sí tiene unas 4 hectáreas, pero la visita se reduce considerablemente a una caminata de algunas decenas de metros, desde el acceso donde se abona la entrada hasta el prolijo cantero donde reposa el protagonista del lugar. Está muy bien cuidado, aunque antes de abonar habrá que tener en cuenta que no es más que eso: apreciar un árbol histórico e imponente, cuyas ramas más extensas casi tocan el suelo, y quizá descansar un rato a su sombra imaginando quién pudo haber hecho lo mismo, hace siglos atrás. Desde aborígenes Comechingones hasta soldados al mando de San Martín, el abanico de posibilidades en ese sentido es enorme.

Una visita que de seguro resultará interante para los seguidores de Agüero y su obra poética. Qué mejor que estar en el lugar preciso donde el artista se inspiró para escribir su obra maestra, y apreciar el aire fresco de su musa vegetal. Todo en un entorno muy disfrutable, ideal para pasar un rato al aire libre.

La Aviación estuvo de Fiesta: Se realizó la 38° Convención en Vuelo de la EAA

Como todos los años, durante el pasado fin de semana la Experimental Aircraft Asociation organizó la 38° edición de este tradicional evento que convoca a pilotos, técnicos y entusiastas de la aviación.

La cita se dio en el Aeródromo Ildefonso Durana de General Rodriguez, en el oeste de la Provincia de Buenos Aires, durante sábado y domingo. Este último día, con un sol pleno que lo hizo ideal para ir a ver aviones con la familia, nos acercamos hasta la sede de la EAA para pasar una hermosa jornada.

Constituida en 1982, la EAA Argentina es una asociación sin fines de lucro que tiene entre sus objetivos el promover y fomentar la aviación deportiva y amateur; y la investigación y desarrollo de la misma. Es por eso que en este aeródromo (y en este evento anual en particular) pueden verse tantos prototipos y aeronaves diferentes, en lo que hace a la aviación experimental. En esta ocasión, para ilustrarlo conté con la colaboración de uno de mis sobrinos que foteó un modelo experimental en un impecable primer plano.

Pero por supuesto, una de las partes más esperadas de estos eventos son las piruetas que se mandan en el cielo esos locos del aire que se animan a subirse y andar patas arriba.

También están los que te dejan el avión suspendido en el aire, como esperando para que los spotters le saquemos la foto, y luego lo dejan caer al vacío para recuperarlo mágicamente.

Cuanto más humo, mejor!

Aunque también están los momentos en los que dan vuelas por el aire sin tanto espamento, como se lo pudo ver a este hermoso ejemplar llegado de épocas de la Segunda Guerra, y que estaba probando su destreza en los cielos bonaerenses.

A todos, verlos a absolutamente todos es de lo más lindo!

Pero no solo de aviones están hechas las Convenciones en Vuelo de la EAA. En uno de los hangares había una banda sonando en vivo, mientras que a un costado se lucían estos hermosos autos de épocas pasadas.

Y por supuesto, unos invitados infaltables en estas ocasiones son esos pájaros de metal que pueden suspenderse en el aire por sí solos.

Así aparecía el piloto de pruebas de Cicaré por sobre el público.

Y así hacía flamear la bandera argentina.

Pero esta jornada tuvo dos protagonistas especiales. Uno de ellos fue el B-25 Mitchell «Huaira Bajo» que ya luce espléndido. Se trata de un bombardero bimotor que estuviera presente en la Segunda Guerra Mundial y que desde hace varios años se va restaurando en el aeródromo de General Rodriguez bajo la conducción de Gustavo Passano.

Está hermoso, como recién salido de la década del ’40, y ojalá pueda volver a volar pronto otra vez. Para los interesados, el Proyecto B-25 Mitchell (Huaira Bajo) tiene su página de Facebook a la que pueden acceder en el link.

El otro protagonista especial es este hermoso DC-3 que se ve en la foto de arriba, y al que se puede seguir en su página de instagram haciendo click en este link. También construido en la década del ’40, este ejemplar fue adquirido en Chile y sus actuales dueños lo trajeron volando desde el otro lado de la cordillera. Ahora siguen los trabajos de restauración en General Rodriguez y durante la Convención el público tuvo la oportunidad de visitarlo por dentro. Obviamente que aprovechamos para conocer el cockpit!

Un momento clave fue cuando intentaron encender el motor izquierdo. Las lluvias de la semana anterior complicaron las cosas en un principio pero luego de varios intentos fallidos finalmente el fiel DC-3 respondió y arrancó. El público detrás del ala lo festejó con gritos y aplausos, mientras hacían lo posible por no volarse ellos mismos.

Fue una hermosa jornada de sol, familia y aviones. Tanto modelos que de tan nuevos aún no están certificados para volar, como ejemplares históricos que ahora luchan por volver a hacerlo.

La EAA organiza la Convención de Vuelo en forma anual, así que quienes se hayan quedado con las ganas esta vuelta, siempre podrán tener revancha el año próximo. Para enterarse de los eventos, nada mejor que seguir el Facebook oficial de la EAA.