Archivo por meses: agosto 2021

Almorzamos en Lo del Tata, en Tomás Jofré

El día estaba lindo y hacía tiempo que veníamos con ganas de salir a la ruta, así que desde temprano comenzamos a buscar opciones para disfrutar de un almuerzo de campo. Elegir un restaurante en Tomás Jofré no es fácil, ya que las opciones que hay son muchísimas, pero en tiempos de Covid-19 el simple hecho de salir a comer implica un riesgo para la salud, así que nos enfocamos en buscar lugares donde la gente comentara que se cumplían los protocolos.

De entre los que encontramos con comentarios positivos en este aspecto y fotos de mesas espaciadas, elegimos Lo del Tata, y a la hora de apertura nos comunicamos para saber si tenían disponibilidad. Podían guardarnos una mesa en el quincho semicerrado, pero el horario era hasta las 13:30 y según el Maps no llegaríamos a tiempo. Por suerte en Lo del Tata se coparon y nos guardaron la mesa hasta las 14:30 hs. Y menos mal, porque había una buena cantidad de gente haciendo cola para entrar cuando llegamos.

Estaban en pleno servicio y con el restaurante lleno, con lo cual la atención se demoró un poco, pero pasados algunos minutos arrancamos con todo. El menú es libre y consiste en una entrada de fiambres, empanadas fritas, y berenjenas al escabeche. Luego llega el principal, con la parrillada en su correspondiente brasero. También podés optar por las pastas, nosotros probamos tanto los sorrentinos de muzzarella y jamón como los ravioles de ricota y verdura. Ambos muy buenos, al dente como nos gustan. Pero ojo, la porción es muy pequeña, es más bien para acompañar la carne. Claro que si querés comer solo pastas no hay problema, podés repetir el plato, pero para saciarte vas a tener que hacerlo 2 o 3 veces.

Por último llega el momento del postre, que junto con 1 bebida grande, están ya incluidos en el precio del menú. El postre es lo único que es uno por persona, el resto de los platos podés repetir todas las veces que quieras. Para cuando pedimos el postre ya se habían hecho más de las 16 hs y se había acabado el helado, así que optamos por el budín de pan con dulce de leche. Gran elección, estaba muy bueno, ideal para un día fresco de invierno.

El espacio en Lo del Tata es amplio. Además del salón (al que no ingresamos) cuenta con un gran parque al aire libre por el que se distribuyen las mesas, y un muy lindo quincho con cerramiento de plástico. En el parque hay algunos juegos para los más chicos, e incluso hay una pileta aunque claro, en julio a nadie se le ocurre tirarse un chapuzón.

Ahora llega el momento del párrafo Covid, ese que si hubiera escrito este post en otra época, no existiría. Como se ve en la foto de arriba había un buen distanciamiento entre mesa y mesa. Aún cuando había bastante gente esperando para entrar, y una opción para no perder ningún comensal hubiera sido agregar mesas ya que espacio había, en Lo del Tata el protocolo se respetó y no hubo lugares agregados a último momento. Además, cada mesa contaba con su alcohol en gel.

Pagamos la cuenta cuando ya caía la tarde y eran pocos los comensales que quedaban. La mesera muy amablemente nos ofreció agua para el mate y tortas fritas para llevar, que nos vinieron muy bien para el viaje de regreso en una ruta por demás cargada.

La Carga Aérea reportó en 2021 el mayor crecimiento semestral desde 2017.

A fines de la semana pasada IATA (International Air Transport Association), la entidad que nuclea a la mayor parte de las líneas aéreas del mundo, publicó el análisis del mercado de cargas para junio de este año, completando entonces los datos del primer semestre 2021.

En ese informe se ve que, ajustados por estacionalidad, las Toneladas-Kilómetro (unidad utilizada por IATA para medir la demanda de bodega aérea) tuvieron en junio apenas un 0.2% de aumento con respecto al mes anterior, lo que implica una estabilización luego de los fuertes aumentos experimentados durante los primeros meses del año.

Fuerte aumento de las Ton-Km a partir de mediados 2020, que se estabiliza en mayo 2021

Por el lado de la oferta, las toneladas-kilómetro disponibles siguen bastante por debajo de los niveles pre-pandemia. En junio se ubicaron casi un 11% por debajo de los registros del mismo mes de 2019. Si bien se ve en el mercado mundial una lenta recuperación a medida que más aviones de pasajeros retoman sus funciones, aún queda mucho para que la situación se normalice.

En consecuencia, por supuesto, los factores de ocupación de bodega se mantuvieron en niveles extraordinariamente altos. Comparado con junio 2019 este índice a nivel general saltó un 56.5%; mientras que si focalizamos en los vuelos internacionales únicamente, el factor de ocupación de junio 2021 llegó a su pico histórico: 64.2%. Esto refleja claramente que la recuperación de vuelos (de la mano de los viajeros) se está dando mucho más fuertemente en los mercados domésticos que en los viajes internacionales.

Factores de Ocupación de Carga en vuelos internacionales, por región.

En definitiva, estos impresionantes números coronan un semestre que estuvo marcado por una fuerte recuperación de la industria de carga aérea, cuyos principal motor es la recuperación económica de los países que van dejando atrás la crisis del Covid-19. A más demanda de los consumidores, mayor necesidad de reabastecer stocks rápidamente, y mayor demanda de los operadores de E-commerce. Asimismo, la saturación del mercado marítimo y el fuerte alza de los fletes oceánicos siguen empujando la migración al modo aéreo, que se convierte en atractivo en términos relativos.

Con un crecimiento total del 8%, el primer semestre de 2021 se presenta como el de mejor performance desde 2017.

En junio, comparado con el mismo mes en 2019, la demanda aumento 9.9% y la oferta bajó 10.8%

Para los próximos meses la previsión sigue siendo de crecimiento. Además de la temporada alta para la carga aérea que se inicia en octubre, IATA destaca que este año además se da la particularidad de los excepcionalmente bajos niveles de stock en los Estados Unidos. Las empresas norteamericanas necesitarán de la agilidad del avión para poder reponer existencias y satisfacer la demanda de sus consumidores, cuestión que le pondrá mayor presión a una cadena de suministro que ya viene golpeada por la falta de personal en terminales y operadores, y la incapacidad de agregar más oferta de bodega en forma rápida.

La relación entre los fletes aéreos y los marítimos está en su punto más bajo.

El mundo logístico seguirá entonces debiendo afrontar altas tarifas aéreas, retrasos en las reservas y cuellos de botella; incluso algunas disrupciones. La otra cara de esta moneda es un poco de aire fresco (y cashflow) para las aerolíneas que aún hacen malabares para soportar las pérdidas generadas por sus divisiones de pasajeros.

Notas:

Todos los gráficos son propiedad de IATA y fueron publicados en el Air Cargo Market Analysis de Junio 2021, y están disponibles en la página web de IATA Economics.

El cuadro comparativo Junio-21 / Junio-19 fue publicado por IATA en el boletín de prensa del 28/07/21