Archivo por meses: diciembre 2018

¡Feliz Navidad! AFIP volvió a actualizar el régimen de equipajes y lleva la franquicia a USD 500

Esta noche llega Papá Noel con su trineo cargado de regalos y repartirá alegría para grandes y chicos, contagiándonos a todos con el espíritu de la Navidad. Este año, quizá haciéndose eco de ese espíritu navideño, la AFIP se adelantó y le regaló a todos los viajeros una nueva norma: Con la Resolución General 4361/2018 publicada en el Boletín Oficial el lunes pasado se modificó el régimen de equipajes, y los cambios ya están vigentes desde el 18/12/18.

Fueron varias las que se introdujeron, pero la modificación más importante (y la que nos interesa a todos) es la que les anuncié en el título de este post. La franquicia para el ingreso de bienes comprados en el exterior se incrementó a USD 500 por viajero (para arribos por vía aérea o marítima), y a USD 300 (para ingresos por vía terrestre, la cual incluye también la fluvial). Anteriormente estos valores estaban en USD 300 y USD 150, respectivamente. En caso de menores de 16 años la franquicia disponible se reduce a la mitad, y si varias personas conformaran un grupo familiar las franquicias individuales pueden sumarse, incluso para aplicarse sobre un mismo producto.

Estos beneficios se suman a los que se establecieron recientemente en la Resolución de la que ya hemos hablado (link al post), por la cual se permite el ingreso de una laptop o tablet sin necesidad de ser declarada ante la aduana, y por tanto sin pagar aranceles por ella.

El funcionamiento básico de las franquicias y el pago de los excedentes ya fueron explicados en un post anterior donde tocamos el tema, y al que podés acceder haciendo click aquí. Por supuesto que hay que tener en cuenta que ahora esos cálculos deben realizarse con los valores actualizados, tal como indicado en el párrafo anterior. Sobre el excedente de la franquicia, el arancel único que se paga sigue siendo el 50%.

La resolución deja claro también el proceder de la inspección en el punto de arribo donde en caso de no tener bienes comprados en el exterior, o bien que los mismos no excedan la franquicia, el pasajero podrá pasar por los canales indicados como «nada para declarar». También deja clara la sanción para quienes porten bienes que deberían haberse declarado y no lo hayan hecho: se labra el acta, se secuestran los artículos en infracción y se denuncia al pasajero en el ámbito aduanero.

Otro cambio que establece la norma, que aunque sea menos marketinero también merece la pena ser nombrado, es el hecho de que a partir de ahora sólo es necesario declarar ante la aduana en caso de exceder las franquicias establecidas, de transportar artículos que requieran la intervención del SENASA, o de estar ingresando al país dinero en efectivo por más de USD 10.000 o su equivalente en otra divisa. Esta declaración debe realizarse a través de un nuevo formulario, en formato digital, disponible en la web de AFIP, en la aplicación para celulares o en las terminales de autogestión. En caso de no poder realizarlo en formato digital, se preveé la posibilidad de poder hacerlo manualmente con los formularios impresos.

En resumen, finalmente AFIP terminó de actualizar el régimen de equipajes, devolviéndole el sentido para el que fue pensado, y liberando al personal aduanero para que pueda enfocarse en cuestiones de mayor importancia y no en los electrónicos que escondés en los bolsillos para ahorrarte los impuestos. Algo largamente esperado por los viajeros, e incluso necesario, pero que como ya dijimos en posts anteriores, llega con mal timing. En definitiva, la medida es correcta, pero en un contexto de recesión económica y dolar por las nubes donde sólo un puñado de privilegiados pueden afrontar unas vacaciones en el exterior, parece una norma dictada para beneficio de los más ricos, y efectivamente por el momento solamente beneficiará a una muy pequeña porción de la población.

Así que, si sos parte de ese pequeño porcentaje, o si tenés la suerte de viajar por trabajo con el pasaje y hotel pagos por la empresa, y además encontrás algún artículo que al valor actual del dólar valga la pena comprar en el exterior, felicitaciones. ¡Feliz Navidad! ¡Y a disfrutar los beneficios extras dispuestos por el gobierno en vísperas de las Fiestas!

 

 

Visita a la Bodega San Pedro de Yacochuya en Cafayate, Salta.

Más que formar parte de la Ruta del Vino del Noroeste Argentino, la ciudad de Cafayate es el corazón de la misma. Gran cantidad de bodegas se concentran en esta localidad y sus alrededores. Justamente, saliendo de la misma hacia el lado de La Banda, y desviándose hacia la izquierda de la mítica RN 40 hacia La Banda de Arriba y El Molino, el camino sube hasta desembocar en una de las más destacadas bodegas de la región: San Pedro de Yacochuya.

Ubicada a 7 kilómetros de la ciudad, en lo alto de la cuesta, esta bodega es propiedad de la reconocida familia Echart, quienes vendieron todo lo que tenían (la famosa marca incluída, que ya no les pertenece) para dedicarse a elaborar vino en mucho menor cantidad, pero de la más alta calidad.

Los viñedos de Yacochuya están distribuidos por la zona, a más de 2000 m.s.n.m., siendo una de las bodegas más altas del mundo. En las plantaciones se cosechan diversos tipos de uva, como Malbec, Cabernet Sauvignon, Tannat y un clásico salteño, Torrontés. Dependiendo de su ubicación, el riego se hace por goteo, o bien por aproximación a los canales.

En el proceso de elaboración de vinos, como ya hemos visto también en otros posts, Yacochuya utiliza los tanques de acero inoxidable donde se fermenta la uva. Sin embargo algo que destacó con respecto a otras visitas que hicimos, fue la explicación de que cuando se requiere acelerar el proceso de fermentación, lo que se hace es tomar una parte de mosto  y mezclarla con levadura a fin de provocar que fermente. Luego eso se devuelve al tanque para que el proceso se extienda a todo su contenido.

Luego el ollejo de la uva se desprende y va a parar a una prensa que termina de sacar hasta el último vestigio de vino que queda. Ese producto tendrá por destino un nuevo tanque, o bien, si el enólogo así lo decide, se puede llegar a mezclar con otras uvas para generar un vino diferente. Para añejar sus vinos Yacochuya utiliza barricas de roble que se llenan hasta un máximo de cuatro veces. Pasado ese número se considera que la madera ya no tiene los taninos necesarios para nutrir al vino.

Igualmente, aquí se producen diferentes clases de vino, y los de más baja escala hasta pueden conseguirse en supermercados. En cambio los mejores sólo se distribuyen a través de vinerías, o incluso se exportan a mercados como el norteamericano o el brasileño. Entre los vinos de más nivel destaca el que lleva en la etiqueta la firma del famoso enólogo francés Michel Rolland que lo creó, y cuyo precio no es apto para un bolsillo común y corriente.

La degustación también es costosa, pero aunque no la hagas, si te llegaste hasta aquí (algo que personalmente recomiendo) no podés no llevarte alguno de estos vinos. Será cuestión de elegir el que mejor se adapte a tu presupuesto, y la cepa que más te guste.