Archivos Mensuales: agosto 2017

Un buque hundido en Playa Paraná: El Pesquero Folias.

Si bien la ciudad de Puerto Madryn es famosa por los avistamientos de ballena franca austral, durante la época estival en la patagonia argentina hace un calor que invita a meterse en el mar. Para ello uno puede acercarse hasta la costanera de la ciudad y acceder fácilmente a la arena, pero también está la opción de agarrar el auto y alejarse unos pocos kilómetros hasta alguna de las playas cercanas.

A mi entender, la más interesante de ellas será siempre Playa Paraná. Ubicada al sur de la ciudad se puede acceder a ella desde una ruta de ripio que parte desde la zona de las cuevas históricas (sobre la que te conté en este post). Se trata de una amplia extensión de arena que tiene un encanto especial: desde la orilla uno puede divisar claramente los restos de un buque hundido que, como siempre pasa en estos casos, esconde una historia detrás. Imposible no estacionar el auto y tomarse unos largos minutos para gatillar la cámara, al tiempo que nos preguntamos cómo habrá terminado ese barco a escasos 300 metros de la costa.

Se trata del buque pesquero Folias, de bandera argentina y según algunas fuentes propiedad del grupo Perez Compaq, mientras que otras lo atribuyen a la empresa pesquera Santa Margarita. Lo que sí está confirmado es que, habiendo sido construído en España, llegó hasta estas latitudes para ejercer su oficio en los mares patagónicos, donde un incendio lo sorprendió en diciembre de 1980.

El pesquero Lapataia fue el encargado de remolcarlo hasta Puerto Madryn, donde las autoridades portuarias le impidieron atracar en el muelle de la ciudad por razones de seguridad. El buque quedó entonces en las inmediaciones de la Playa Paraná, donde el mar y el viento se encargaron de hacerlo encallar.

Hoy en día el buque constituye un atractivo adicional para esta playa chubutense, tanto que según leí en algunas publicaciones en algún momento la inconsciencia de la gente lo convirtió en punto de aventuras, acercándose a nado o en gomones para trepar las chapas oxidadas y tomar sol sobre ellas, incluiso con niños que aprovechaban para explorar los restos poniendo sus vidas en riesgo.

Afortunadamente cuando fuimos nosotros los únicos dedicados a explorar el naufragio eran los pájaros del lugar. Aunque no fue el caso, también podríamos habernos cruzado algún bote en los alrededores, ya que el Folias es utilizado como centro de entrenamiento de buceo, excursión que uno puede contratar con alguna de las empresas especializadas de Puerto Madryn.

Nuestra parada en Playa Paraná fue breve, pero sin lugar a dudas es un buen lugar para visitar durante un día soleado en el verano patagónico. Si estás de vacaciones por el sur, un buen punto para tener en cuenta.

El Hotel Del Bono en San Juan capital.

Las últimas vacaciones tuvieron dos fases en la ciudad de San Juan en la que hicimos base para el transporte aéreo desde y hacia Buenos Aires; y en la primera de ellas nos alojamos en el Hotel Del Bono, ubicado en pleno centro, a metros de la plaza principal.

Se trata de una muy buena opción para alojarse, no sólo por su ubicación privilegiada, sino también por las comodidades del hotel y su servicio. Las amplias habitaciones, impecablemente limpias, cuentan incluso con cocina eléctrica y microondas donde, si bien uno no puede hacerse el asado del domingo, sí puede preparar algo simple para comer.

El baño es amplio y muy cómodo; además por supuesto de lo limpio que lo mantienen constantemente. Lo único a hacer notar en este aspecto es que no todas las mañanas reponen los jabones, aún cuando los anteriores ya están en uso.

El punto más destacado a mejorar en el hotel es sin lugar a dudas el wifi. Si bien el servicio está incluído en la tarifa por noche, la realidad es que funciona bastante mal y cuesta conectarse al servidor que corresponda, el cual varía de acuerdo a la ubicación en que se esté dentro del hotel. Quizá sea por eso que al momento del checkin no nos dieron la clave y luego tuve que reclamarla yo expresamente, o quizá es que simplemente la recepcionista se olvidó al estar atendiendo a más de un huesped a la vez. Igualmente, hay que decir que el tema del wifi no es un problema exclusivo del hotel, en toda la provincia de San Juan las conecciones a internet fueron francamente malas, por lo que es evidente que falta infraestructura.

Por el otro lado, el desayuno es un punto a destacar. Con un horario extendido de 6:30 a 11 am, es muy completo e incluye facturas, budines, cereales con yogurth, pan que se puede tostar y hasta huevos revueltos.

Del Bono es un hotel apto tanto para ir a vacacionar como para cuando uno viaja por trabajo y necesita pasar una noche en la capital sanjuanina. Por supuesto que de seguro se encontrarán opciones más económicas, pero la relación precio – beneficio del servicio brindado por este hotel es realmente buena, y si se quiere pasar una buena noche, de forma cómoda para descansar bien, este será una muy buena opción.