Archivos Mensuales: septiembre 2015

Visitando bodegas boutique: Domiciano de Barrancas y su cosecha nocturna.

Cuando uno va a Mendoza la visita a algunas bodegas es una excursión casi obligada. Mis últimas vacaciones en la provincia occidental no fueron la excepción a la regla y así es como, buscando bodegas diferentes para que no fueran una repetición una de otra, descubrí el concepto de “bodega boutique”: aquella que no produce de forma industrial y en cantidades para abastecer el público masivo, sino que lo hace en lotes limitados, y especializándose generalmente en vinos de alta gama.

Tanque Acero

En los tanques de acero inoxidable se separa la pulpa y la piel.

De esta forma apareció una excursión que ofrecía una atractiva propuesta de medio día, visitando diferentes establecimientos que incluían visita guiada y degustación de sus productos. Dudé por un momento ya que en el itinerario estaba incluida la Bodega López, que yo ya había visitado por mi cuenta como te conté en este post, pero en seguida la agencia me convenció cambiándola por otra bodega: así es que visité Domiciano de Barrancas.

Tubo Nitrogeno

Para lograr la separación se utiliza nitrógeno inyectado por medio de estos tubos.

Sin adentrarnos demasiado en el proceso de la producción del vino que ya te conté en el post de las Bodegas López, vale la pena remarcar las diferencias entre esa producción industrial y la selección casi de nicho que hacen en Domiciano, y que comienza en el principio mismo del proceso. Allí, en los viñedos donde crecen las uvas, Domiciano no utiliza el tradicional método del parral, sino uno traído de Francia llamado espalderos, posicionados de norte a sur para que toda la uva quede expuesta al sol durante las horas del día, cuestión fundamental si se tiene en cuenta la importancia de la amplitud térmica a la hora de determinar la calidad con la que saldrá un vino.

Cubos de roble

Las cubas de roble quedaron en el pasado. Ahora el toque a madera se lo dan los “daditos de roble”.

Otra particularidad que se da en los viñedos es que la cosecha y selección de las uvas se realiza durante la noche. Esto no solamente define el logotipo de la marca que se puede ver en las etiquetas de las botellas, sino que también determina las particularidades aromáticas de la uva que llega a la bodega con el frío de la noche.

Piletones Subterraneos

El vino pasa de los tanques a los piletones subeterránes por efecto de la gravedad a través de mangueras.

Ya en la bodega propiamente dicha el proceso esencial es igual al que ya conocemos, pero también tiene algunas particularidades que lo distinguen. Una vez que se produjo la separación de la piel y la pulpa de la uva en los tanques de acero inoxidable, el futuro vino pasa a unos piletones subterráneos donde se le agregan unos trozos de roble que son los que le darán el dejo a madera requerido. Finalmente, y dependiendo de las propiedades que se busquen para un vino en particular, se lo añejará por un tiempo específico en barricas traídas de Estados Unidos o de Francia.

Toneles

Las barricas se usan para añejar el vino. Dependiendo de su origen le darán diferentes propiedades.

La excursión finaliza con la degustación, donde pudimos probar el vino estrella de la bodega: un excelente malbec dos años consecutivos medalla de oro en Alemania, cuyo precio de venta al público en Europa ronda los USD 150.- pero que en establecimiento mendocino se consigue promocionado a $130.- de los nuestros.

Botellas

El logo del hombre bajo las estrellas representa la forma de trabajo de Domiciano de Barrancas.

De esta forma conocimos una bodega boutique y una nueva manera de hacer vinos, y probamos uno premium que, salvo viaje al viejo continente mediante, no podríamos haber degustado ya que no se vende en el país. Una linda experiencia que te recomiendo para cuando pases por Mendoza.

Estudiando los rayos cósmicos: Visita al Observatorio Pierre Auger.

Los días que duró la estadía en la ciudad de Malargüe fueron físicamente intensos: no sólo había que madrugar mucho todos los días, sino que además varias de las actividades requerían algún tipo de esfuerzo físico ya sea para aguantar varias horas de combi hasta el destino elegido, o para realizar una caminata al centro de un volcán. Era lógico pues, que en algún momento hubiera que bajar un cambio. Con tantas cosas por hacer y conocer y tan pocos días disponibles, el hecho de simplemente descansar mate de por medio era más bien percibido como una pérdida de tiempo injustificable, así que la visita al Observatorio Pierre Auger, ubicado justo frente a la entrada a la ciudad de Malargüe, resultó una opción óptima para descansar un poco el físico y activar las neuronas tratando de entender qué es lo que se hace en este lugar.

Observatorio

Malargüe fue el lugar elegido para la sede del hemisferio sur del Proyecto Pierre Auger.

La visita, que se puede hacer gratuitamente de lunes a viernes a las 17 hs. presentándose directamente en el observatorio, sin necesidad de sacar turnos ni entradas, consta de la proyección de un video explicativo seguido de una charla dada por un científico dispuesto a responder todas las preguntas que se te ocurran, y a traducir lo mejor posible al castellano básico que todos manejamos las cuestiones y mediciones técnicas que hay por doquier en las ilustraciones de la sala como en el video en sí. Tanto el video como la charla son bilingües, y en nuestro caso coincidimos con una pareja de alemanes que se quedaron luego para ver la versión en inglés del video.

Antena

El objeto es el estudio de los rayos cósmicos de gran energía.

La verdad es que para mi, que no entiendo gran cosa de astronomía ni astrofísica ni nada que se le parezca, la visita al observatorio me pareció interesantísima. ¡Cuánto más la podrá aprovechar alguien que sí esté en tema!

Básicamente, y en mis propias (y pobres) palabras, lo que se estudia en el observatorio son los así llamados “rayos cósmicos”, que no son más que partículas que llegan del espacio exterior. Los rayos de menor energía son los que provienen de nuestra Vía Láctea, pero hay otros mucho más energéticos que se supone que no pueden haber sido originados por ninguna fuente energética de nuestra galaxia, o sea que provienen de mucho más allá. Es sobre estos últimos que trabaja el Observatorio Pierre Auger. Si se llegara a descubrir el origen de estas partículas se podría ubicar las fuentes de energía más poderosas del universo, aunque aún no está claro para qué podría servir esta información.

Placa de paises

En total son 18 los países que participan en el proyecto.

Este es uno de los factores más destacables ya que incluyendo a la Argentina hay 15 países financiando esta investigación cuyo objetivo y potencial final aún se desconoce, pero que se encargan de proveer y mantener el equipamiento de  última tecnología de la que dispone el observatorio, que con 3000 km2 es el más grande del mundo. Semejante tamaño, por supuesto, tiene una razón de ser: las partículas objeto de estudio caen en la Tierra a razón de 3 o 4 por km2 por siglo, lo que hace que la acumulación de una masa crítica de datos para ser estudiados sea muy lenta. Es por eso que se desarrolló este laboratorio que cuenta con una superficie de observación de 3000 km2 en la cual hay distribuidos unos 1600 detectores de superficie con el objetivo de acelerar la recolección de datos y conseguir estadísticas significativas en un plazo de 20 años.

Tanque

Los tanques contienen agua que detectan los rayos cósmicos cuando caen a la superficie.

La zona de la Pampa Amarilla, entre Malargüe y San Rafael, al sur de la provincia de Mendoza, fue el lugar finalmente elegido de entre los otros puntos finalistas ubicados en Sudáfrica y Austrialia, principalmente por tener esta gran extensión de tierra plana a unos 1400 msnm, por su clima de temperaturas no extremas y por su atmósfera de aire limpio y su latitud ideal para observar el cielo de todo el hemisferio sur, siendo esto último importante también porque el observatorio no sólo consta de los tanques de superficie, sino también de 4 detectores de fluorescencia con 6 telescopios cada uno. El equipamiento se completa con un telescopio lidiar al lado de cada detector de fluorescencia, que dispara un rayo láser al cielo y mide los reflejos producidos por las partículas en suspensión a fin de determinar la opacidad de la atmósfera.

Como ya dije al principio, yo de esto no entiendo nada, así que no tiene mucho sentido que siga escribiendo. Por eso te dejo el link a éste video. ¿Quién mejor que el coordinador de operaciones científicas del observatorio para explicarte en detalle su funcionamiento?

Así pasamos por el Observatorio Pierre Auger y descubrimos qué son los rayos cósmicos. Si sos de los que les interesa la ciencia, o si tan sólo querés saber qué son y para qué sirven esos tanques que se ven de tanto en tanto a la vera de la ruta, no dejes de visitarlo cuando pases por Malargüe.