Archivos Mensuales: marzo 2015

La Vieja Usina y el avión experimental Arequero.

De visita por San Antonio de Areco otro museo que se puede conocer (además del de Ricardo Güiraldes, del que ya hablamos) es el Museo y Centro Cultural Usina Vieja, ubicado en la esquina de las calles Alsina y Matheu, a una cuadra de la Plaza Arellano, y llamado así justamente porque en 1901 este edificio albergó a la primer usina eléctrica del pueblo.

Sala Museo

Sala del museo. Atrás, el acceso al centro cultural bien equipado con computadoras.

Hasta ese momento y desde el año 1871 la iluminación de las calles se realizaba por medio de faroles alimentados con aceite, los cuales funcionaban únicamente hasta medianoche a fin de ahorrar combustible. Así, la usina vino a cambiar la vida del pueblo y funcionó primero en manos de una sociedad de vecinos, y luego a cargo de una empresa extranjera, hasta que en el año 1935 una cooperativa vecinal se hizo cargo del asunto.

Exposición

En la exposición se encuentra todo tipo de equipos antiguos.

La entrada al museo, al igual que en el Güiraldes, es libre y gratuita, y de uno depende dejar alguna colaboración a la salida. Nuestra visita fue muy rápida porque llegamos a las 17, sobre la hora de cierre, así que no descarto una nueva pasada. Principalmente para ver si se puede bajar al subsuelo, donde estaba la usina en sí, y el cual se puede divisar a través de unos sectores del piso que están expresamente vidriados. Les debo la foto porque, aunque recuerdo haberla sacado, no salió.

Underwood

Sin nada en particular, uno se retrotrae a la serie House of Cards.

Lo que sí salió entre las antigüedades del pueblo que se exponen y la sala contigua con una muestra de pinturas, es la célebre máquina de escribir Underwood. En sí no tiene nada de especial, salvo que hayas visto la serie House of Cards, y en particular, el capítulo en el que Francis le escribe la carta al presidente… en una máquina como esta.

Arequero

El LV-X81 que en 1985 logró levantar vuelo, hoy cuelga del techo.

Por supesto, una máquina de escribir no puede ser lo que más te llame la atención de un museo, aún cuando sea famosa. Para los que nos gusta la aeronáutica el premio se lo lleva el Arequero G1, un avión experimental que construyó con sus propias manos Aroldo Gómez, un emprendedor del pueblo que se dedicó a la ciencia y la electrónica, incluyendo entre sus obras el montaje de la usina original y el primer tendido eléctrico de Villa Lía, en el partido de Areco.

Peso y Balanceo

El peso y balanceo: fundamental para la seguridad del vuelo.

Apasionado por la aviación como unos cuantos que conozco, fundó en 1971 el Aeroclub local y se embarcó en la construcción del avión experimental que hoy cuelga del techo, y que incluso llegó a volar en 1985. A través de unos auriculares podés enterarte de la historia de una forma diferente a los tradicionales carteles informativos de los museos, pero siendo la hora que era, no pude escuchar mucho.

Planos Arequero

Los planos del Arequero G1.

Así que ya sabés, cuando pases por la Usina hacelo con tiempo, fijate si te dejan bajar al subsuelo que debe ser muy interesante, y tomate unos minutos para escuchar la historia del Arequero. Después venís y me la contás!

Puerto Madero: El barrio nacido de un error.

Hoy en día Puerto Madero es el barrio más joven y exclusivo de la Ciudad de Buenos Aires; pero esto no siempre fue así. De hecho su destino originalmente planeado dista mucho de esto, ya que, como su mismo nombre lo indica, esta zona de la ciudad se había planificado para funcionar como puerto.

Gruas

Las grúas de la Administración General de Puertos son características.

Hasta la década del 1880 Buenos Aires había sido una ciudad sin puerto donde las embarcaciones fondeaban en la zona del Riachuelo sin mayor infraestructura. Fue para ese entonces que se decidió dotarla de un puerto como la gente, para lo cual se presentaron dos proyectos: el primero, de parte del ingeniero Luis Huergo, preveía la construcción de dársenas abiertas hacia el río con la posibilidad de ser ampliadas, mientras que el otro, presentado por el comerciante Eduardo Madero, resultó el elegido por el Congreso, y así es como hoy tenemos esta zona caracterizada por la serie de diques cerrados que se conectan entre sí.

Grua

La maquinaria portuaria de antaño le da un aire muy particular al barrio.

La limitación obvia del proyecto ganador es el tamaño de los buques, y en apenas unos años esto se hizo evidente a ojos de cualquiera: como le está pasando ahora al Canal de Panamá, los nuevos buques de mayor tamaño no entraban en los diques cerrados. La única pequeña diferencia entre ambos proyectos es que el de Madero quedó obsoleto ya al momento de comenzar a funcionar mientras que el proyecto centroamericano funcionó durante 100 años y hoy se lo está ampliando para que siga vigente otros tantos más.

Bandera

La bandera nacional flamea sin cesar en una zona donde habitualmente corre el viento.

Volviendo al día de hoy, la ciudad tiene su puerto basado en el proyecto original de Huergo, pero a Madero no le fue tan mal, ya que hace algunas décadas atrás esa zona abandonada comenzó a recuperarse para pasar a convertirse en el barrio que hoy lleva su nombre. De hecho, Puerto Madero es mucho más conocido que la Av. Ing. Huergo…

Faroles

Los faroles y carritos de la costanera, y atrás, los puente grúa del puerto de Buenos Aires.

Sus calles son muy tranquilas y merecen ser recorridas tanto por turistas como por porteños. Al principio el proyecto de recuperación se basó en la construcción de un polo gastronómico de alta categoría, que es lo que hoy podés apreciar sobre la Av. Alicia Moreau de Justo, pero luego también se fueron agregando edificios de oficinas, y más actualmente, una zona residencial.

Escalinatas

Las escalinatas parecen llevarte hacia los modernos edificios que se levantan atrás.

Caminar por los docks es una salida ideal para el fin de semana, que se disfruta tanto de día como de noche. La zona está llena también de bares donde uno puede parar y tomar algo, y si se te hace la hora de la cena por supuesto tenes una variedad de restaurantes para elegir, aunque en general, gozan de una escala de precios medio alta, que no los hace aptos para una visita diaria del común de los bolsillos.

Vista Madero

El Puente de la Mujer con edificios de fondo que alguna vez fueron depósitos portuarios.

Una característica distintiva de Puerto Madero es que todas sus calles homenajean a mujeres ilustres llevando sus nombres, cosa que no pasa en ningún otro lugar de la ciudad. También característico es el retrato de los edificios de ladrillos rojos, surcados por las grúas en desuso, y con el Puente de la Mujer de fondo.

Parque

En días soleados los parques invitan a tomar algo fresco o unos buenos mates a la sombra.

Si uno se interna en el barrio descubre que hay mucho verde, parques y plazoletas muy bien cuidados donde incluso cada fin de semana y feriado se monta una importante feria de artesanos. Otra singularidad son los bebederos apostados en las plazoletas donde podés refrescarte o, incluso, pegarle una ducha al perro…

Bañando perro

Se agradece la colaboración fotográfica de Sabrina Emil que autorizó esta publicación.

Un poco más allá, en la intersección de Achával Rodriguez y Peñaloza, se encuentra la famosa (y controvertida para su tiempo) Fuente de las Nereidas, esculpida por la artista argentina Lola Mora, e inaugurada en 1903. Esculpida en mármol de carrara, la fuente fue pensada originalmente para instalarse en la Plaza de Mayo, pero por habérsela considerado indecorosa nunca estuvo allí, y terminó en esta pintoresca esquina de Puerto Madero.

Fuente

La Fuente de las Nereidas no se instaló en Plaza de Mayo por ser considerada indecorosa.

Caminando por allí uno se cruza también con la escultura del gran Juan Manuel Fangio, el cinco veces campeón mundial de Fórmula 1, y uno de los grandes deportistas argentinos de todos los tiempos, que aparece al costado de su célebre Flecha de Plata, estratégicamente ubicado frente al concesionario de Mercedes Benz (qué otro lugar para esta escultura, no?)

Fangio

Homenaje a Juan Manuel Fangio y su gloriosa Flecha de Plata, delante del concesionario MB.

Volviendo hacia los docks, a metros del Puente de la Mujer y casi sobre el edificio de la Aduana Central, está amarrada la Fragata Sarmiento, antiguo buque escuela de la Armada Argentina, hoy convertido en museo. El subir a bordo quedó pendiente en esta oportunidad, pero seguro pronto motivará un post en particular.

Fragata

La Fragata Sarmiento está fondeada a la altura de la Aduana Central y es un museo flotante.

En los días de verano, por Puerto Madero suele correr una brisa de viento que baja la temperatura por sobre la del resto de la ciudad, y lo hace ideal para disfrutar de una caminata al anochecer, disfrutando de las luces reflejándose en el agua y la tranquilidad del río.

De noche

Puerto Madero de noche regala postales muy pintorescas, como esta.

Cuando estés por Buenos Aires, no te lo podés perder.